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En el II Aniversario de la Ley de Extranjería
Tras dos años de vigencia, la Ley de Extranjería ha conformado en el seno de la sociedad española un escenario de exclusión, xenofobia, persecución y arbitrariedad hacia las personas inmigradas del todo incompatible con los Derechos Humanos.
Principal instrumento, ciego e implacable, de la política migratoria del gobierno del PP, la Ley de Extranjería ha provocado desde enero del 2001 más de cien muertos, anónimos casi todos, en el estrecho y en aguas de Canarias. Varias decenas más de inmigrantes perecieron en accidentes laborales o incidentes provocados por la clandestinidad forzada a que los somete la Ley. En la memoria reciente permanecen las personas fallecidas hace días en el incendio de una comisaría de Málaga, acaecido en circunstancias no aclaradas.
A la muerte física se suma la muerte social y, en este caso, el balance de víctimas alcanza dimensiones escandalosas e inasumibles para cualquier sociedad: cientos de miles de personas desaparecidas legalmente e imposibilitadas de regularizar su situación desde el cierre del Régimen General, inexistentes siquiera para la estadística; decenas de miles expulsadas metódicamente y sin posible apelación; muchas otras más malviviendo con temor esperando la ejecución de la orden de expulsión dictada a su nombre, tras ser retenidas temporalmente y de forma infame en los Centros de Internamiento para Extranjeros.
Sin papeles, o pese a tenerlos, las personas inmigradas quedan expuestas a la explotación laboral y social; a la precariedad, la indefensión y la incertidumbre; al hacinamiento forzoso, o directamente sin techo, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda... A la carencia de derechos fundamentales, se añaden el permanente acoso policial, las agresiones racistas, toleradas y tácitamente aceptadas por un gobierno que, cínicamente, acaba de criminalizar la inmigración en sus últimas propuestas de endurecimiento de penas legales, convirtiendo al inmigrado en chivo expiatorio de su propia incapacidad política.
La Ley de Extranjería contempla a las personas inmigradas exclusivamente como mano de obra barata, extinguiendo todos sus derechos. En este contexto político-legal, los prescindibles, los sobrantes, los sin papeles, quedan excluidos de la sociedad. No son las únicas víctimas: también pone en peligro los derechos de los trabajadores, de los jóvenes, de los parados, en definitiva de tod@s, sometiéndonos a la voracidad de un sistema económico, político y social que sólo persigue su propio beneficio.
¿Hasta cuándo más víctimas de la Ley de Extranjería?
Barcelona, 23 de enero de 2003, Año II de resistencia a la Ley de Extranjería
¡No más víctimas de la Ley de Extranjería!
¡Regularización de tod@s l@s inmigrantes!
¡Papeles para Tod@s!
Boletín Huellas, nš 6
Enero de 2003
Asamblea de "Papeles para Tod@s"
Ecuador Llactacaru
Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos en Catalunya para la Solidaridad y la Cooperación
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