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Carta-Denuncia sobre la situación de las Oficinas Consulares del Ecuador en Barcelona
Enviada a la Sra. Margoth A. de Durán-Ballén, Cónsul del Ecuador en Barcelona, España.
Barcelona, 12 de julio de 2001.
Ante las continuas quejas recibidas por parte de nuestros asociados y de numerosos miembros de la colonia ecuatoriana en territorio catalán, debemos manifestarle lo siguiente:
En los últimos años, el flujo migratorio de ecuatorianos hacia España se ha incrementado notablemente. Según cálculos de diversas entidades españolas, en estos momentos el número de ecuatorianos en Cataluña podría ascender a unas 40.000 personas.
La Oficina Consular del Ecuador en Barcelona, cuya representación usted ostenta, tiene asignada la importante función de proteger los derechos e intereses del Ecuador y de los ecuatorianos transeúntes o residentes en el territorio extranjero asignado a ese Consulado, según la vigente Ley Orgánica del Servicio Exterior.
Este mandato legal del pueblo ecuatoriano, efectuado por el Congreso y Gobierno del Ecuador sobre sus representantes diplomáticos en el exterior, no se está llevando a cabo con la eficiencia y garantías requeridas por la ley, vulnerando los derechos de ciudadanía de los ecuatorianos en el extranjero, como evidencia el creciente malestar que la colonia ecuatoriana en Cataluña manifiesta respecto a los servicios y funcionamiento de esa Oficina Consular.
Por todo ello, debemos denunciar:
- Los graves defectos de organización y lentitud burocrática que adolece el servicio consular dependiente de esa Oficina.
- Los exiguos recursos disponibles para la atención al público y el escaso personal existente, incapaz de gestionar de forma adecuada el creciente volumen de peticiones administrativas.
- Las reducidas dimensiones de las oficinas que, unido a lo anterior, generan colas interminables, padecimientos a las personas que esperan y malestar en entre el vecindario.
- El limitado horario de atención al público. Sólo doce horas semanales repartidas entre cuatro días, lo que obliga a acudir varias veces para resolver cualquier gestión, con las consiguientes molestias y pérdidas de jornadas de trabajo.
- El elevadísimo coste pecuniario de las gestiones, tanto en términos absolutos como relativos, si por ejemplo se comparan con el coste de gestiones similares que realizan los ciudadanos españoles
- La escasez de la información proporcionada y las serias limitaciones del ámbito de las gestiones que se pueden realizar a nivel consular, obligando a que muchas peticiones administrativas tengan que ser resueltas directamente por familiares residentes en el Ecuador, con el coste añadido de los gastos notariales que se precisan para ello.
Lo que comunicamos a las autoridades pertinentes y a los medios de comunicación a fin que sean estudiadas e implementadas las medidas y esfuerzos necesarios para resolver esta situación.
Ecuador Llactacaru
Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos en Catalunya para la Solidaridad y la Cooperación
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