Documento del Comité de Derechos Humanos del Cantón Shushufindi, Ecuador




Shushufindi, 6 de febrero de 2002.



A inicios del año 2001, funcionarios de la compañía TECHINT empezaron a negociar con los campesinos del cantón Shushufindi, en la provincia de Sucumbíos, para que les permitan el ingreso a sus propiedades para construir un oleoducto secundario denominado OLEODUCTO SECUNDARIO EDÉN-LAGO AGRIO, con una longitud de 132 kilómetros de largo. La empresa dueña de este oleoducto es la OCCIDENTAL EXPLORATION AND PRODUCTION CO.

Funcionarios de la TECHINT, subcontratista de la OXY visitaron a cada finquero y les ofrecieron pagar por el derecho de vía y los cultivos existentes en el tramo que necesitaba la empresa para ejecutar este proyecto.

Estas personas abusaron de la difícil situacion económica de los campesinos y de la falta de información de sus derechos, por lo que según los campesinos fueron engañados, y es así que a quienes se organizaron mejor y estaban más informados de sus derechos les pagaron hasta 10 VECES MAS que a los más pobres, desorganizados y desinformados por terrenos de similares dimensiones, características y cultivos. Posteriormente los campesinos de las Precooperativas Unión Paltense 29 de Marzo y Los Laureles, pertenecientes al cantón Shushufindi, se organizaron para exigirle a la empresa se les cancele por justicia igual que a los demás.

A estas exigencias la OCCIDENTAL, ha respondido negativamente, por lo que el dia miércoles 9 de enero del 2002, empezó los trabajos en las propiedades de los campesinos que fueron engañados. Frente a estos hechos los campesinos se agruparon en horas de la mañana para impedir a la empresa realizara los trabajos hasta llegar a un acuerdo justo.

Lamentablemente los funcionarios de la OXI optaron por llevar hasta el lugar de trabajo decenas de policías y militares acantonados en las provincias de Sucumbíos y Orellana, quienes empezaron lanzando mas de un centenar de bombas para dispersar a los campesinos. Esta escena se dio durante toda la mañana y parte de la tarde del 9 de enero. La situación se agravo más cuando eran aproximadamente las 17 horas, y los finqueros afectados optaron por reagruparse en el sector denominado Pozo Seco. A esa hora salían los uniformados y trabajadores de la empresa Harbert, quien es la constructora de este tramo de oleoducto. Por lo que en este lugar, al ver que seguían sin declinar en su posición, los elementos de la fuerza publica optaron por acorralarlos, realizar disparos de bombas y proyectiles de todos lados, para luego proceder incluso a allanar las casas de ellos para detenerlos: realizaron centenares de disparos con bombas y balas; torturaron a más de veinte campesinos, e incluso a mujeres embarazadas; varios niños estuvieron a punto de morir por efecto de los gases; dos casas fueron allanadas y seriamente afectadas, en una de ellas en su techo se observa por lo menos cuatro hojas de eternit despedazadas, como consecuencia de los combates y las balas.

Como resultado de esta brutal agresión teníamos en la tarde del 9 de enero de 2002 a 16 campesinos presos injustamente, más de 20 campesinos golpeados, tres de ellos con serias heridas, dos casas semidestruidas, decenas de gallinas muertas por los efectos del gas lacrimógeno. Hasta dos semanas despues los niños no quieren asistir a las escuelas por temor a los militares y policías que continuan presentes en la zona fuertemente armados.

Este dia martes 5 de febrero de 2002, como comision de Derechos Humanos del Cantón Shushufindi, visitamos la comunidad, en donde es evidente el recuerdo inolvidable de dichas escenas pero, pese a toda la agresión recibida, los campesinos están dispuestos a continuar en la defensa de sus derechos, por lo que piden apoyo a las diferentes autoridades, instituciones y organizaciones que se identifiquen con su lucha. Por su parte los representantes de la policía, y militares, expresan que fueron ellos los agredidos, y que están cumpliendo y garantizando el cumplimiento de las leyes del país.

Los representantes de la OCCIDENTAL no quieren reconocer que han engañado a los campesinos de este lugar, es más, astutamente han cumplido segun ellos con los requisitos y exigencias de las leyes ecuatorianas, en otras palabras han legalizado una injusticia.

Los afectados han buscado en reiteradas ocasiones el diálogo, sin embargo, de parte de la OCCIDENTAL asisten delegados que luego de quemar un poco de tiempo dicen que no tienen la facultad para comprometerse a nada, lo que se considera una burla más. El dia de ayer estuvo prevista una reunion entre los campesinos y los representantes de la empresa OCCIDENTAL, lamentablemente los representantes de dicha empresa no acudieron pese a haberse comprometido anteriormente a participar en dicha reunión. Para los campesinos esta actitud demuestra una burla más, sin embargo, están dispuestos a no permitir que la empresa continue construyendo este oleoducto hasta que llegue a un acuerdo justo entre las partes, hechos que nos preocupan porque pueden desembocar en nuevos enfrentamientos. De todo lo aquí detallado tenemos testimonios de los afectados en cintas magnetofónicas.

En una forma sintética es lo que ha ocurrido en este caso.


Pablo Fajardo Mendoza

Comité de Derechos Humanos del Cantón Shushufindi






 
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