Acuerdo Nacional Social y Productivo. Manifiesto al país

Coordinación Nacional "Ecuador Decide"

Quito, 5 de Octubre de 2004

 

Frente al Libre Comercio, la Libre Determinación de los Pueblos

El Tratado de Libre Comercio (TLC) propuesto por Estados Unidos a Ecuador no es sólo un tratado comercial: abarca todos los campos de la vida económica, política y cultural de nuestros pueblos que, de aprobarse, se colocaría por encima de la Constitución Política.

Esta propuesta no puede ser tratada con prisa y sin juicio. Al estar en juego el futuro de trece millones de ecuatorianos y ecuatorianas y de las próximas dos generaciones, lo primero que se exige es el estudio sereno en el que participen todas las instituciones del país, la consulta al pueblo y la construcción de un acuerdo nacional.

La negociación del TLC ha sido secreta y excluyente, conforme a las tres condiciones impuestas por Estados Unidos: la reserva, la exclusión del tratamiento de los subsidios agrícolas y la urgencia de los plazos.

El comportamiento del Gobierno del Ecuador ha sido aventurado para los intereses del país. Los voceros, empezando por la Ministra de Comercio, no sólo han proclamado la urgencia de la firma, sino que han celebrado las bondades de las ofertas de libre cambio, defendiendo el interés de un reducido grupo de mercaderes, importadores y banqueros que serían beneficiados a cambio del padecimiento de la mayoría de los sectores productivos y sociales.

Si llega a firmarse el TLC, este afectará la vida y la producción: generará nuevas alzas del costo de la salud y los medicamentos, como resultado del monopolio de las patentes y de la propiedad intelectual y de la privatización de los servicios de salud y de la seguridad social; elevará el desempleo y el subempleo, a causa de la destrucción de la base productiva del país, especialmente de la agricultura, la ganadería, la artesanía y la microempresa.

La agenda ecuatoriana debe centrarse en la reactivación del aparato productivo nacional, empezando por el agro y las empresas dedicadas a los productos masivos de atención a las necesidades elementales; creación de fuentes de empleo y combate a la pobreza; acceso a la ciencia y tecnología para inversiones productivas y defensa de los saberes propios; seguridad alimentaria, educativa y de salud para todos los ecuatorianos y ecuatorianas.

La estrategia que nos encamine a este objetivo, debe partir del fortalecimiento de la soberanía nacional, del mercado local, y de la construcción de una integración regional equitativa, mediante la participación activa en la Comunidad Andina de Naciones y el MERCOSUR, como fundamento y condición previa para integraciones hemisféricas y mundiales.

Para lograr esto debemos partir del siguiente acuerdo nacional: a) el Tratado de Libre Comercio no puede ser resuelto por el Gobierno y el Congreso a espaldas del pueblo; b) cualquier decisión final debe ser tomada en una Consulta Popular.

Vamos a unir nuestra fuerzas para ejercer el derecho que nos garantiza el Artículo 105 de la Constitución, y solicitar al Tribunal Supremo Electoral, con las firmas del ocho por ciento del padrón nacional, para que "convoque a una consulta popular en asuntos de trascendental importancia para el país".

Ante la urgencia de la situación, exigimos:

 

CONAIE
Ecuarunari
Movimientos Sociales del Ecuador
CEOSL
Foro Ecuador Alternativo
ALAFAR
ACJ
CONFENIAE
CEDHU
Acción Ecológica
Campaña Nacional contra el ALCA
Comité Interuniversitario de lucha contra el ALCA
FETRAPEC
Federación Nacional de Comerciantes Minoristas

 

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