Tribunal de la Dignidad: alegatos de los testigos y la acusación

Colectivo Pro Derechos Humanos (PRODH del Ecuador)

Quito, 20 de febrero de 2004

 

Por los derechos de las personas y de los pueblos

 

El policía Germánico Molina, ex-embajador ecuatoriano en Argentina, fue condenado al DESPRECIO NACIONAL por el TRIBUNAL DE LA DIGNIDAD, un proceso público de juzgamiento, con carácter ético y simbólico. Durante su ejercicio diplomático, el policía Molina tuvo la osadía de sacar de su cárcel domiciliaria al represor argentino Suárez Mason y llevarlo a festejar su cumpleaños con odaliscas y vino.

Miembros del Jurado

Testimonios de los Testigos de Cargo

Alexis Ponce, Vocero Nacional de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos APDH, Coordinador de la Plataforma de Derechos Humanos Democracia y Desarrollo, Representante del Grupo de Monitoreo Civil del Plan Colombia

Al salir de prisión como consecuencia del 21 de Enero, sin advertir que luego lo podría recordar quien lo escuchaba, Gutiérrez conversaba sobre sus planes de viaje por el continente para dar a conocer sus propuestas de cambio y contactar amigos en los países donde su hazaña haya sido conocida. Yo había sido invitado en señal de confianza por ayudar en la defensa de los derechos de los implicados en esa ocasión, cuando citaba sus amigos y contactos en algunos países. Por ejemplo en Colombia, donde mantenía amistad con el ahora retirado General Harold Bedoya, jefe de la Brigada 20 de Inteligencia, acusada de ejecutar la guerra sucia y alentar el nacimiento del paramilitarismo en ese país. En Argentina, sus contactos eran los "cara pintada", célebres por su alzamiento en el gobierno de Alfonsín y por su papel en los 70. Creyendo en que sus amistades obedecían a cierta ingenuidad y no a su visión del mundo, le hablé del papel de sus amistades en la historia de sus países... Ya electo, habló de su admiración por Augusto Pinochet, notándose cómo entiende la historia, el pasado y la memoria, nombrando además a un reincidente en la violación de Derechos Humanos como comandante general de la policía.

Corren días extraños desde entonces en el Ecuador. De no ser así, en esta sala se disfrutaría del arte en lugar de instalar un Tribunal de la Dignidad. En este país, donde sus representantes deberían actuar diariamente y no ocasionalmente para hacer gala de ella, si los derechos fueran practicados por ellos diariamente, la ciudadanía no se vería obligada a reunirse intentando un rescate de una dignidad que debería ejercitarse por las autoridades con la misma naturalidad con la que se brindan conferencias de prensa o exhiben sus bandas presidenciales o sus tarjetas de presentación.

Pedro Restrepo, Padre de los desaparecidos hermanos Restrepo, Activista de Derechos Humanos Santiago y Pedro Andrés de 17 y 14 años salieron de casa el 7 de enero del 88, fueron detenidos en un lugar cercano y torturados los días 8,9,10 en diferentes instancias policiales. El 11 de enero, al morir uno de los chicos deciden el asesinato del segundo. Esto, en la oficina del entonces Ministro de Gobierno Luis Robles Plaza. El 12 de enero, los cuerpos son descuartizados y arrojados a la laguna de Yambo

En la búsqueda, la familia encuentra indicios de intervención policial, por lo que se le infiltra a la subteniente Doris Morán para movilizarlos con promesas del regreso y hablar sobre supuestos problemas de salud y comportamiento de los dos jóvenes.

El 13 de febrero se descubre como montaje de un accidente, el carro en el que iban los niños totalmente destrozados, se cierra el caso a pesar de las más de 40 pruebas en contra presentadas por la familia, mientras Doris Morán sigue engañándonos sobre el retorno.

El 5 de diciembre del 88 se inicia la denuncia pública de la responsabilidad policial, sus engaños y mentiras. Para contrarrestarla envían esta vez a un civil Hugo Recalde Delgado para hablar del retorno de los chicos y silenciarnos una vez más.

Con esto se decide hacer una manifestación frente al palacio de gobierno desde marzo del 89 hasta hoy para exigir justicia y verdad.

Para callarnos, el gobierno de Rodrigo Borja nombra una comisión para investigar casos de violación de derechos humanos, ésta muestra parcialidad a favor de la policía.

En mayo del 90 intervienen investigadores colombianos del departamento administrativo de seguridad DAS, quienes encuentran responsabilidad en la policía ecuatoriana, ellos cierran nuevamente el caso con una tesis de 3000 páginas apoyando la teoría del accidente.

La familia inició vigilia frente a las casas de actores y encubridores, lo que causó conmoción ciudadana y se reabre el caso. En Agosto del 91 con la declaración de Hugo España, implicado en el caso, se determina la culpabilidad de la policía y se inicia el juicio, en el que el Estado no presenta ningún apoyo.

César Verduga, Ministro de Gobierno, reprime brutalmente la manifestación frente al Palacio el 8 de enero de 1992.

En octubre del 94 se condena a siete de los implicados pero el poder político de la época no es involucrado a pesar de las acusaciones de la familia. Luego el estado acepta ante la OEA su responsabilidad en el caso y su calidad de crimen de Estado. Se firma un convenio para rastrear el cuerpo de los niños en la Laguna de Yambo, esclarecer la verdad total de lo ocurrido y juzgar a los demás culpables, nada de eso se da aún y la lucha sigue.

Este y otros atropellos como persecución a la opinión pública, torturas, atentados y demás violaciones a los Derechos Humanos fueron el resultado del Gobierno de León Febres Cordero, algo similar a lo que está ocurriendo con la presente administración.

Joselinda Iza, Dirigente Nacional del Movimiento de Mujeres Luna Creciente

Hay una persecución declarada contra los dirigentes de los movimientos sociales, de la prensa, de los sectores democráticos que se oponen a este régimen.

Yo denuncio el intento de asesinato a mi hermano, Leonidas Iza, Presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE. Recibo la noticia a las 20:40 de día domingo 1 de febrero, mi hijo Daniel llama y dice "mami, por secuestrar al tío Leonidas, mataron a Javier". Llamé a mi hermano Rodrigo, quien me informa que Javier está gravemente herido y mi hijo Daniel tiene cinco balazos en la pierna y está en una ambulancia en busca de atención médica. Esa noche debía viajar a Quito y no lograba salir, cuando hablé con mi cuñada Josefina me dijo "parece que voy a perder a mi hijo". La desesperación se apodera de mí, en esa noche demasiado larga.

A las cuatro de la mañana hablo con Leonidas, quien me dice "no llores, sé fuerte, Dios ha de querer que salga bien". Sus palabras me dieron coraje y fuerza. Tenía mucho dolor y miedo de que volvieran a intentar asesinar a Leonidas.

Empezaron a llegar respuestas a los pedidos telefónicos que hicimos, organizaciones, hombres, mujeres, compañeros y amigos iniciaron llamadas de solidaridad. Cuando llegué a la clínica encontré a mis familiares heridos, a mi cuñada con la cara destrozada y con un pequeño niño que decía "a mi mami ayayay la cara".

Mi hermano no tiene ningún enemigo personal, yo creo que fue un atentado del gobierno porque ese día, Leonidas Iza, como presidente de la CONAIE, venía de un encuentro contra el ALCA, se anunciaba protestas indígenas y él, Leonidas, siempre se ha mantenido firme en su posición a favor del pueblo, de los pueblos indígenas y los campesinos, de todos los pobres.

Dr. Mauricio Gándara Gallegos, diplomático y embajador en varios países

El delito se cometió primero por el general represor del pueblo argentino, juzgado por el Estado argentino; segundo, por el Crnel. Molina, en ejercicio de la función de Embajador del Ecuador; empleando un vehículo diplomático y violando las leyes. Lo que debía conocer como policía porque, obviamente, desconoce las funciones de embajador.

Yo acuso, pues, al Crnel. Molina de haber faltado a las leyes positivas argentinas, a las del Ecuador y, sobre todo, de haber humillado a la Nación.

El honor es el bien más preciado de una nación. Una nación puede sufrir pérdidas de territorio, puede perder guerras; pero no puede perder el honor porque se hace imposible como Estado soberano.

Pero, el Crnel. Molina no es el único ecuatoriano responsable. Lo es quien lo designó por razones domésticas. Con la agravante que luego de recibir la negativa de la República Argentina para recibir a Molina, el Crnel. Gutiérrez suplicó para que lo acepten.

Yo acuso, pues, al Crnel. Gutiérrez de co-autor del delito. Pero, sobre todo lo acuso del delito de abuso de confianza, porque el pueblo ecuatoriano votó por él para que mejorara sus condiciones de vida, no de sus conmilitones y, mucho menos, de sus familiares. Lo acuso de contumacia porque ante el clamor nacional, por las designaciones recaídas en personas sin preparación, las mantiene en sus cargos. Las madres de la Plaza de Mayo estarán indignadas al ver que en la delegación de Buenos Aires continúa en función la hermana del Crnel. Gutiérrez asociada por la prensa argentina a Molina.

Acuso de cómplice al asesor diplomático en la presidencia, al tiempo de la insistencia en la designación, al Embajador Zuquilanda, acróbata de las justificaciones de lo injustificable, de encubridor, por tratar hacer pasar ésta como simple infracción de carácter personal de Molina, cuando la calidad de embajador, el uso de vehículo con las insignias patrias lo convierte en reo de delito contra la dignidad del Estado, de infractor del artículo 128 del Código Penal.

Yo acuso a la Fiscal General de acusar al delincuente de una simple contravención del arresto domiciliario, cuando aquí hay un atentado contra el honor nacional. Pero no hay atenuantes en los delitos contra el honor de la Patria.

Kinto Lukas, Escritor, periodista, Corresponsal IPS, Editor Tintají

Es necesario recordar una historia que nos lleva 19 años atrás.

Buenos Aires, 24 de agosto de 1985. Ella está ahí mirándome con sus ojitos entre vivarachos y sorprendidos. Su carita muestra un mundo de contradicciones que no puede ocultar, no sabe si decirme tío o llamarme Kinto. En algunos momentos sus ojos se llenan de lágrimas. Tenía solo diez años y, ese día 24 de agosto, su vida tuvo un cambio total. Ocho años antes de ese día, Carla había entrado en una pesadilla.

El 2 de abril de 1976, tiempos del Gral. Hugo Bánzer, como dictador no electo de Bolivia, fue secuestrada junto a su madre Graciela, quien era argentina, por fuerzas de seguridad bolivianas en la ciudad de Oruro. Fue trasladada al Ministerio del Interior donde fue torturada por represores bolivianos y argentinos. Carlita, que había nacido en 1975 en Lima, fue ingresada en un orfanato con nombre cambiado, luego pasó a otro, hasta que el 29 de agosto madre e hija fueron entregadas en la frontera boliviana- argentina, a las fuerzas represoras argentinas por orden del Ministro del Interior Boliviano, sin que mediara ningún trámite de extradición.

Meses después en Cochabamba, el padre de Carla, Enrique Joaquín, mi hermano, fue detenido herido por el ejército boliviano y luego asesinado en la tortura de la que participaron militares uruguayos, argentinos y bolivianos, según informaciones que pudimos obtener los familiares.

En Argentina Carlita y Graciela fueron a parar a Automotores Orlety, uno de los campos de concentración creados por la dictadura, donde estaban detenidos ilegalmente presos políticos uruguayos y argentinos. Graciela quedó allí y es una de las 30 mil desaparecidas de la dictadura.

Carlita fue llevada por Eduardo Rufo, el número dos de la triple A, Alianza Anticomunista Argentina, grupo para-policial amparado por el gobierno. Fue llevada como hija, pues su esposa no podía quedar embarazada.

Cuando los años grises comenzaron a irse, con testimonio de algunos sobrevivientes de Orlety, tiempo de investigación de las abuelas de Plaza de Mayo, confrontación de datos y mucho caminar, se logró armar el rompecabezas del recorrido de Carlita, hasta que fue ubicada.

Esta historia tiene que ver mucho con el presente. Desde hace ya muchos años Carla vive en España con su abuela materna y es testimonio viviente de lo que fue ese siniestro Plan Cóndor durante las dictaduras del Cono Sur. Su testimonio ha sido importante en los juicios que se le siguen al ex General Guillermo Suárez Masón, responsable de Automotores Orlety y otros tantos centros clandestinos de detención. La prisión de Suárez Masón por participar en el secuestro de niños, violación de mujeres, desaparición, asesinato, es una dignificación para la humanidad como fue la de los criminales nazis después de la Segunda Guerra.

Nora Irma Morales de Cortiña, Psicóloga social, Co-fundadora del Movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo

Yo tengo un hijo desaparecido. Carlos Gustavo tenía 24 años, estudió ciencias económicas y era militante político de la Juventud Peronista. El día 15 de abril de 1977 se lo llevaron las Fuerzas Armadas y, hasta este momento, no sé que pasó con mi hijo, como con otros miles y miles.

En Argentina se cuentan más de 30 mil mujeres y varones detenidos-desaparecidos. Entre ellos hay alrededor de 500 niños. Las abuelas recién están recuperando la identidad de alrededor de 80 niños que fueron secuestrados junto a sus padres, algunos sacados de los brazos de la madre al momento de nacer.

Las Fuerzas Armadas argentinas actuaron con metodología y con ideología nazi, incluso perfeccionada.

Realmente, los crímenes horrendos que se cometieron en nuestros países son imperdonables y no requieren venganza, requieren justicia. En Argentina, el Gral. Suárez Masón tiene un prontuario escabroso, siniestro. Este genocida, es responsable de tortura, asesinato, privación ilegítima de libertad de miles de hombres y mujeres y de la apropiación de niños.

A los niños los privaron de su identidad, los han hecho vivir como clandestinos, porque, ahora que son grandes, llaman a los organismos y nos preguntan ¿yo usé tantos años un nombre y un apellido que ahora sé que no son míos, qué va a pasar si yo lo cambio? Es el crimen sumado al crimen; no saben qué hacer, y al mismo tiempo, viven llenos de miedos, dudas y angustias. Si los criaron personas que los trataron bien, dicen ¿se los llevarán presos? y ¿qué pasa con estos padres? Muchos no quieren contarles a sus hijos, ya grandes de 20 o 30 años que no han vivido con su verdadera identidad. Los han hecho cómplices a estos chicos... ¡No tiene perdón ni olvido!

No sabe la gente de las torturas que cometieron, cuáles son. Ponerle a una mujer embarazada una cuchara en la vagina y aplicarle una carga eléctrica en la cuchara para torturar al feto en el vientre de la madre... ¿alguna persona puede pensar que esa tortura, esa humillación, es humana?

En un caso el niño nació, vivió 11 años en estado vegetativo y luego murió. Y la gente piensa a veces que este embajador solo le ayudó a festejar al genocida su 80 cumpleaños, y no conocen lo siniestro que pasó en nuestros países. Amigos nuestros que sufrieron y aún sufren estas situaciones.

Este testimonio de hoy es para traer a la conciencia de todos que los crímenes de lesa humanidad no pueden ser perdonados, pero tampoco se pueden sumar las complicidades.

El Plan Cóndor

El Ecuador fue el último país en firmar el pacto criminal "Cóndor" establecido por Augusto Pinochet el 29 de noviembre de 1975 en la reunión de inteligencia que tuvo reunión en Santiago de Chile. La participación de los militares ecuatorianos fue también bastante activa en la conferencia de los ejércitos americanos que se realizó entonces, en Bariloche. La operación Cóndor fue el nombre con que se llamó a un plan de inteligencia y coordinación de los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur: Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, en la década de los 70.

La operación Cóndor es concebida como un plan cooperativo de inteligencia y seguridad, orquestado entre varios países del Cono Sur para combatir lo que llamaron el terrorismo y la subversión. Los servicios militares de inteligencia de Chile y Paraguay fueron de los primeros en ejecutar este plan, mientras que Ecuador y Perú se integraron posteriormente.

En septiembre de 1976 el departamento de defensa de los Estados Unidos dejaba constancia ante un documento, de que Cóndor es el código dado a una operación de persecución a izquierdistas, comunistas y marxistas en el Cono Sur. Según este documento, se hablaba de una tercera fase totalmente secreta que consistía en una operación donde, los ejecutores del plan, debían identificar el objetivo y a la persona que iban a asesinar. Luego se enviaba a un equipo especial a cualquier país miembro del plan para realizar lo planificado...

Los planes Cóndor, por lo visto, no han desaparecido, más bien se han multiplicado en aquellos países en donde se vive con fuerza la crisis social y política, como es el caso de Ecuador... Aquí se han dado algunos casos: el asesinato de un dirigente ambientalista y ecologista, perpetrado en la amazonía ecuatoriana; el asesinato del ingeniero Campana, funcionario de Petroecuador, quien investigaba actos de corrupción; el intento de asesinato al dirigente campesino Leonidas Iza, perpetrado en la ciudad de Quito, cuando regresaba de una reunión en contra del ALCA; el hecho sucedido en la farmacia FYBECA de Guayaquil; el intento de asesinato al director de Telesistema Carlos Muñoz Insúa. Se trata también de las amenazas a periodistas y comunicadores sociales, tanto en radio como en televisión; amenazas de clausura a Radio La Luna, en Quito ... Ante estos actos aparece un sinnúmero de sospechosos... siniestras organizaciones, como la auto-denominada Legión Blanca, además de listas nefastas como la llamada Lista de Nájera, un ex-funcionario del gobierno de Gutiérrez.

Posición del Fiscal

Dr. Milton Benítez, Sociólogo y Profesor Universitario

El presidente Lucio Gutiérrez, en nombre de sus deberes y responsabilidades nombra como embajador de la República del Ecuador, en Argentina, al Teniente Coronel de policía Germánico Molina Alulema. un acto simple, rutinario de la cuestión consular... un simple nombramiento. Se entiende que el mismo, como cualquier nombramiento de funcionarios del cuerpo diplomático, tiene como finalidad defender los intereses de la nación de origen en la republica hermana, pero no es esto lo que sucede ... el día 23 de enero en la noche, el mencionado teniente coronel, contrariando todo sentido de cordura ... violando normas estrictas del servicio diplomático, contraviniendo las leyes de la republica hermana, hizo caso omiso de tratados internacionales. Usando la inmunidad de que estaba investido, va a la residencia del coronel Guillermo Suárez Masón, donde éste cumple prisión domiciliada, y lo lleva a una fiesta privada. De tratarse de un simple acto de torpeza diplomática, como se ha querido sostener, no sería necesario un tribunal especial ... sería suficiente un tribunal ordinario ... pero no es para cubrir este silencio que avergüenza al país, que se ha reunido este tribunal, lo es para conocer los alcances verdaderos de que el mencionado acto tiene más allá de su instancia jurídica. No se trata ciertamente de juzgar a un individuo que ha actuado en contra de las leyes y las normas fundadas en el derecho internacional, acto que afecta el decoro la sensatez y el buen sentido, se trata más bien de juzgar aquello que esta más allá del derecho, aquello que podría estar disimulado por el derecho ... y que no es otra cosa que la manera cómo se pretende ejercer el poder en las sociedades que se encuentran en crisis...

Pronunciamiento de los Jueces del Tribunal de la Dignidad

Hna. Elsie Monge, Comisión Ecuménica de Derechos Humanos

El caso de Molina es una afrenta a las personas que aún viven la desaparición y la muerte de sus seres queridos... un drama que hiere a la humanidad misma. El hecho de soportar una amistad con un torturador demuestra y refleja la actitud de nuestro propio gobierno, que tolera los crímenes de lesa humanidad.

Mario Alemán, Ex Embajador y ex Vice-Canciller de la República

Duele y avergüenza que un improvisado haya pisoteado la dignidad y el decoro de los altos intereses del país, así como la imagen y prestigio de su Cuerpo Diplomático.

Alejandra Cantos, Vicepresidenta de la Comisión de Control Cívico de la Corrupción

La sentencia debe ser condenatoria porque los testimonios recogen la indignación de los ciudadanos que han visto afectados sus derechos.

Nelsa Curvelo, Defensora de Derechos Humanos y representante de Ser Paz

Respaldo la sentencia porque los estados no pueden justificar la impunidad de quienes cometieron y cometen crímenes aberrantes. El estado ecuatoriano y su presidente no pueden ignorar ni evitar su responsabilidad en el nombramiento de personas inadecuadas para las misiones de representación del país.

Eduardo Delgado, Sacerdote Salesiano, ex Rector de la UPS, coordinador del Programa de Ayuda a Chicos de la Calle y defensor de los pueblos indígenas

Por el respeto a las víctimas, por los oscuros vínculos del ex representante Molina y el genocida Suárez Mason. Por los riesgos que este hecho implica para el pueblo ecuatoriano ante la escalada de violencia, persecución, crimen e impunidad, firmo la sentencia.

 

[+info]
Sentencia del Tribunal de la Dignidad
prodhecu@andinanet.net

 

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