Comunicado conjunto de las organizaciones indígenas, campesinas y sociales del Ecuador




Quito, 23 de julio de 2001.

CONAIE, CMS, CTE, FEINE, FENOCIN, CONASEP, FETSAPI, ENLACE, FEDELEC, CONFEUNNASC.




AL PAÍS:


El mundo empieza a vivir un nuevo tiempo; el tiempo del fin de la globalización neoliberal. La depresión económica estadounidense y la perseverante caída de los mercados transnacionales y de valores, así como el acelerado empobrecimiento de tres cuartas partes de la humanidad provocada por éste inhumano modelo, hacen que nuevas luchas se libren en el planeta: la intensa resistencia antiglobalización en Génova, Seatle y Praga; las poderosas movilizaciones en Ecuador y Bolivia; la huelga nacional en Argentina en rechazo al bárbaro ajuste de Cavallo y el FMI, son una clarinada de esperanza para los pueblos de América y el mundo.

En Ecuador, la grave y prolongada crisis económica, social y política son otra muestra del oprobio neoliberal. Las cifras de ésta crisis -profundizada en los 540 días del Gobierno de los hermanos Noboa Bejarano- solo son un pálido reflejo de la desesperanza y la frustración del Ecuador. Si entre 1995 y el 2000 el número de personas en condición de pobreza aumentó en casi 5 millones, dicha cifra se disparó con la dolarización: hoy, nueve millones de ecuatorianos(as) están empobrecidos: dos de cada diez tienen un ingreso diario inferior a un dólar; solo en 1999 cuatrocientos mil compatriotas abandonaron el país, cifra que bordea en el 2001el millón de personas. El Ecuador continúa siendo el país más inequitativo de la región: el 10% más pobre de la población obtiene el 0.6% de los ingresos totales, mientras el 10% más rico obtiene el 60%; por lo menos tres millones trescientos mil compatriotas empobrecidos son indigentes o están a un milímetro de serlo.

El pago de la implacable deuda externa que compromete cerca del 50% del Presupuesto Nacional, es un dogal que estrangula cualquier posibilidad de crecimiento y de desarrollo. El salvataje a la banca quebrada y corrupta perpretado por el Gobierno Mahuad-Noboa y cuyo costo de 8 mil millones de dólares fue arrebatado al pueblo ecuatoriano en marzo de 1999, continúa con la ominosa entrega de 389 millones de dólares al Filanbanco y Banco del Pacífico, decidida por el Régimen Noboa.

El Presidente Noboa es nuevamente responsable de haber entregado estos recursos a la banca, en condiciones en que informes de la Superintendencia de Bancos, de diciembre del 2000, anunciaban la quiebra de Filanbanco y Banco del Pacífico, que a esa fecha mantenían un índice de morosidad del 85 y 74%, y, una cartera vencida de US$ 384 millones y US$ 135 millones de dólares, respectivamente; sin embargo de esto, se les entregó US$ 389 millones adicionales. Este nuevo salvataje se lo hizo con la complicidad silenciosa de los órganos de justicia, incapaces de extraditar a los banqueros ladrones, a los cómplices administradores, y, procesar a los empresarios vinculados y demás deudores responsables de estos atracos. Bajo el estupor del pueblo, incluso, el Régimen remite una nueva Ley para garantizar la impunidad de este nuevo asalto bancario.

El pretendido instrumento de la salvación del binomio Mahuad-Noboa, la dolarización, muestra su rotundo fracaso. Ni la inflación ha cedido, ni el país se ha reactivado. Por el contrario, la inflación promedio del 2000 llegó a más del 95% y continúa en el 2001 en torno al 60%; los salarios reales siguen cayendo; el desempleo abierto alcanza a más del 20% de la población y el subempleo bordea el 60%.

La inequidad promovida por las políticas gubernamentales, no tiene límites: mientras un funcionario de la Agencia de Garantía de Depósito AGD, gana 6000 dólares mensuales, servidores públicos con más de 20 años de carrera, perciben un salario real de 80 USD; mientras el representante del Gobierno en EMELEC, gana más de 40 mil dólares mensuales, un jubilado no pasa de 20 USD; mientras los sueldos del CONAM siguen sumando miles de dólares, los médicos deben desangrarse en las calles para tener la esperanza de que quizá el “año entrante” su irrisorio sueldo mejore.

La enorme inequidad expresada en los miserables sueldos del 90% de servidores públicos, el desmantelamiento permanente de la infraestructura estatal en salud, educación y la ausencia de políticas públicas para atender a una creciente población empobrecida, solo son las políticas de un modelo inhumano que privilegia el mercado y los negocios privados, y pretende quitarle al Estado toda responsabilidad económica y social y convertirlo solo en un aparato de represión.

Enceguecidos por el dogma neoliberal y anclados al modelo dolarizador, ahora intentan una salida desesperada para evitar el colapso monetario: la subasta de las empresas eléctricas, subvalorando sus activos, incrementando las tarifas, impidiendo que amplios sectores tengan acceso a la energía y acabando con los principios de solidaridad y los subsidios a los sectores más empobrecidos del campo y la ciudad. Están obsesionados con el remate de Andinatel, Pacifictel, Etapa y Petroecuador incluso el agua y los recursos de biodiversidad, están en la lista de los negociantes transnacionales y nacionales.

La prepotencia y falta de creatividad del Régimen no tiene límites. Ante la urgencia de mejorar los ingresos del Presupuesto General del Estado el ejecutivo no encuentra más que elevar el IVA echando por tierra la posibilidad de un pacto fiscal que obligue a los que más tienen a aportar para el desarrollo nacional. El régimen con la complicidad de los partidos políticos de la derecha y el populismo, ha encontrado en el VETO PARCIAL una trampa inconstitucional para gobernar. Desde ya denunciamos que se pretende aplicar la misma receta para imponer la privatización de los fondos de pensiones de los afiliados al Seguro Social.

Lastimosamente, la realidad se impone: el gobierno de los hermanos Noboa dialoga y sirve únicamente a los banqueros, al Fondo Monetario Internacional y a las iniciativas de dominación contenidas en el Plan Colombia y la creación del Area de Libre Comercio de las Américas. En su ignominia, se niega a responder a las demandas de los pueblos indígenas y campesinos, a los trabajores(as), a los(as) servidores públicos: el Gobierno no tiene voluntad política para el diálogo.

Hoy, unidos más que nunca, pueblos indígenas, movimientos sociales, habitantes del campo y la ciudad:

  • Exigimos la inmediata nivelación de sueldos del sector público planteada por CONASEP y respaldamos las demandas de los médicos y trabajadores de la salud.

  • Exigimos el cumplimiento de los acuerdos del 7 de febrero firmados con los Pueblos Indígenas y Campesinos.

  • Oposición a la privatización de las empresas eléctricas y convocatoria a Consultas Populares Provinciales para que la ciudadanía se pronuncie por la venta o no del sector.

  • Exigir la convocatoria a Congreso Extraordinario, para levantar el sigilo Bancario a Filanbanco y Banco del Pacífico, y conocer quienes son los empresarios y políticos vinculados que se han beneficiado de la crisis financiera.

  • Pago de la deuda del Gobierno al IESS y atención a las demandas de los Jubilados.

  • Enjuiciamiento y castigo a todos responsables de los actos de corrupción, del actual gobierno.

  • Rechazo al pretendido VETO PARCIAL a la Ley de Seguridad Social.

  • Respaldo a la marcha nacional contra la privatización eléctrica, a realizarse el 24 de julio.

  • Apoyo a la movilización por la defensa del agua, a realizarse el 24 de julio.

  • Respaldo a las acciones de las organizaciones ambientalistas, comunidades y gobiernos locales, opuestas a la imposición inconstitucional y atentatoria al interés social y nacional de la ruta norte para la construcción del denominado Oleoducto de Crudos Pesados.

  • Oposición a la participación del Ecuador en la ejecución del Plan Colombia.

  • Oposición a la implementación del Area de Libre Comercio de las Américas ALCA.

  • Exigir el cumplimiento de los precios referenciales de los productos agrícolas de los pequeños y medianos agricultores.

  • Exigimos que el Congreso declare la nulidad del Convenio de entrega de la Base de Manta a tropas norteamericanas.


Los pueblos indígenas, campesinos, trabajadores y movimientos sociales, estamos dispuestos a enfrentar ésta y nuevas luchas contra la aplicación de las medidas neoliberales y la perpetuación de la injusticia y la inequidad. Frente al dolor del pueblo argentino, la lección irreductible para el Ecuador y el mundo es solo una: “no al neoliberalismo”



ANTONIO VARGAS
Presidente de la CONAIE

DORIS SOLIS
Presidenta de C.M.S.

MARCO MURILLO
Presidente de FEINE

PEDRO DE LA CRUZ
Presidente de la FENOCIN

KLÉBER AREVALO
Presidente de ENLACE – CMS

HECTOR TERAN
Presidente CONASEP – CMS

JOAQUIN CHALUISA
Presidente FETSAPI

JORGE LOOR
Presidente CONFEUNASSC






 
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