Se agrava la situación: Amenazada la supervivencia del pueblo Kichwa de Sarayacu

L'Observatori de Transnacionals (LOT)

Sarayaku, 26 de noviembre de 2003

 

Los Sarayacu viven en la amazonía ecuatoriana, en la provincia de pastaza. Su territorio es selva virgen de una gran biodiversidad, y su situación alejados de los núcleos de población ha permitido que se mantenga su cultura y modo de vida tradicional.

Por desgracia su territorio es parte del bloque 23 (en Ecuador se divide la selva en bloques para vender su explotación a las petroleras). El bloque 23 cubre una extensión de 200 mil hectáreas, de los cuales unas 130000 son territorio Sarayacu. Son un pueblo muy organizado que lleva defendiendo su territorio de la intervención de las petroleras por más de 10 años.

En este momento la CGC (compañía general de combustibles, empresa argentina, en su momento vinculada a Chevron - Texaco), con el respaldo del gobierno ecuatoriano, planea empezar en diciembre estudios sísmicos (detonar explosivos para detectar a través de las ondas posibles bolsas de petroleo es el primer paso para iniciar las actividades de extracción), con la policía y el ejército "garantizando su seguridad".

La historia de la explotación petrolera en la amazonía ecuatoriana está plagada de desastres ambientales, violencia e impunidad. Los sarayacu se niegan a permitir la entrada de la petrolera, en defensa de sus vidas y la tierra que habitan. Su lucha según sus propias palabras "va más allá de la preservación de nuestro territorio ancestral y se identifica con la defensa de los bosques tropicales como patrimonio de la humanidad y del planeta está basado en la defensa de recursos valiosos para la humanidad y el planeta. La defensa del territorio de Sarayacu permitirá salvar para las futuras generaciones un bosque valioso".

Esta posición de resistencia no es retórica. En este último conflicto han desarmado a militares y paramilitares, e incautado el equipo de prospección sísmica de la CGC cuando se infiltraron ilegalmente en su territorio el pasado Noviembre, y llevan meses viviendo en campamentos de resistencia en las fronteras de su territorio para impedir el paso de los equipos de prospección sísmica, interrumpiendo las actividades normales de educación de los niños y trabajo en las chacras (tierras comunitarias), y soportando todo tipo de violencias, desde incursiones hasta disparos pasando por agresiones sexuales a dos niñas por parte de trabajadores de la CGC.

Tras años de lucha por parte de los movimientos indígenas en la constitución de Ecuador se incluyeron varios de sus derechos, incluyendo el de negarse a actividades extractivas en sus territorios ancestrales. A pesar de esto el gobierno va a apoyar militarmente la entrada de la compañía petrolera CGC en el territorio de sarayacu. Cabe preguntarse de qué sirve una democracia no respeta sus propias leyes, y qué medios debemos tomar para garantizar que los derechos humanos no sean papel mojado, ya que el gobierno ecuatoriano desde luego no tiene intención de hacerlo.

La explicación es que el estado ecuatoriano obtiene aproximadamente el 45% de sus ingresos del petróleo, (y el 50% de sus ingresos los gasta en pagar la deuda externa), así que bajo la presión de organismos internacionales se construyen oleoductos, se cambian las fronteras de los parques naturales y se ignoran tranquilamente las leyes y los derechos de los pueblos indígenas.

La CGC por su parte ha usado todo tipo de medios para conseguir el consenso de las comunidades de la zona, comprando su colaboración con promesas de mezquinas mejoras para la comunidad. En este momento la petrolera intenta aislar a los sarayacu cortando su acceso por el rio en los territorios de las comunidades vecinas de Pacayacu y Canelos, que han cedido a la presión de la petrolera. Esto hace que la única manera de movilizarse sea por aire, dificultando la coordinación de acciones para su defensa.

Oficialmente, la compañía se comprometió a no entrar sobre el territorio de Sarayacu incluso Sarayacu está bajo protección de la defensoria del pueblo desde el 28 de noviembre del 2002, y hay un fallo del Corte Interamericana de Derechos Humanos (5/mayo/03) que responsabiliza al gobierno de tomar acciones que garanticen la integridad física de los sarayacu y sus representantes, pero el gobierno ha dejado bien claro que apoya a la petrolera, y no esta moviendo un dedo para garantizar esta protección.

El principal peligro ahora mismo es que con la militarización de la zona y la introducción de armas y la táctica de enfrentar a los sarayacu con sus vecinos se desate un proceso de violencia que acabe con el genocidio de esta comunidad, cuyo único delito ha sido ejercer su derecho a oponerse a la destrucción de su hogar. En palabras de los Sarayacu "Lo que el gobierno hace al decir que va a militarizar, es un ejercicio de distracción, pues de lo que se trata es de indisponer a las comunidades vecinas contra Sarayacu. Dotarlas logísticamente, asesorarlas, financiarles ciertas demandas de baratijas e incluso armarlas, para provocar violencia contra nuestras familias, y con ello justificar la presencia de los militares. Pues ya lo hicieron durante los meses anteriores, cuando los militares instalaron sus campamentos en Jatun Molino, desde donde se disparó contra nuestra gente. Quieren provocar una guerra entre nuestras comunidades, cuando el verdadero conflicto es entre nuestra propuesta de vida, y el proyecto de muerte contra nuestro pueblo y contra la selva, que impulsa el gobierno del coronel Gutiérrez."

 

Acciones

Los Sarayaku están luchando en diversas maneras:

Internacionalmente se puede apoyar la campaña:

 

¡ Contra el genocidio de los sarayacu, contra la impunidad !

¡ Por los derechos de los pueblos indígenas y la protección de la amazonía !

¡ Contra el orden internacional que impulsa y permite ésto !

 

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