El asesinato de Ángel Shingre causa pesar y exige esclarecimiento

Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU)

Boletín de prensa

Quito, 6 de noviembre de 2003

 

Angel Shingri, activista por los derechos ambientales, fue asesinado el 4 de noviembre en la ciudad de Coca, provincia de Orellana. Fue víctima de 3 disparos de bala. Este hecho ocurre en vìsperas de que se reinicie el juicio contra Texaco-Chevron por los daños ambientales causados en la Amazonia.

 

La Comisión Ecuménica de Derechos Humanos, CEDHU, repudia el asesinato de Angel Shingre, padre de familia, cometido el pasado 4 de noviembre en el Coca (Orellana), quien en la actualidad era el Coordinador de la Oficina de Derecho Ambiental de la provincia de Orellana. Como tantos otros defensores del medio ambiente, el dirigente cuyo nombre era conocido en las comunidades campesinas e indígenas de la Amazonía, jugó un papel central en la protección de los derechos humanos y se destacó por su trabajo incansable en defensa de los derechos ambientales frente a los abusos y la impunidad de las compañías petroleras en el oriente ecuatoriano.

En 1998 Angel Shingre fue acusado de delito de "sabotaje" por reclamar los daños que causó en su propiedad uno de los tantos derrames de petróleo que frecuentemente afectan a la Amazonía. Posteriormente, la Corte Superior de Justicia de la ciudad de Tena confirmó el auto de sobreseimiento del proceso y del sindicado elevado a su consulta, "ya que no se ha justificado la existencia material de la infracción penal denunciada, menos aún la responsabilidad penal del encausado".

La CEDHU señala que este crimen artero, lastima profundamente a todas las personas y las organizaciones que con compromiso y esfuerzo vienen trabajando, hace muchos años, por consolidar una cultura de respeto a los derechos humanos en el Ecuador. Es inaceptable que personas comprometidas con causas sociales importantes y preocupadas porque en nuestro país impere un verdadero Estado de Derecho, sean víctimas de la incriminación penal y de la violencia. El asesinato del dirigente campesino es un grave precedente, un mensaje dirigido a todos los organismos de derechos humanos y ambientalistas, un intento de frenar y desalentar la defensa integral de los derechos humanos a través de la intimidación.

La muerte de Angel Shingre es una pérdida para su familia y para todos los hombres y mujeres de la Amazonía ecuatoriana, en defensa de cuyos derechos fue asesinado. Es un hecho grave para el momento actual que vive el país, a pocos días del comienzo de un juicio contra Chevron-Texaco por los daños provocados por la explotación petrolera. Este atropello contra la vida, refleja la gravedad y la actualidad de la problemática de los derechos ambientales en el Ecuador. Los intereses y sectores que el trabajo del dirigente ambientalista haya podido afectar son, con seguridad, la causa de su muerte. De la claridad de la investigación y sus prontos resultados, dependerá además de la justicia al dirigente popular, la protección de otros defensores de derechos humanos en el país. La mejor forma de honrar la memoria de Angel Shingre es asegurar que esta sea la última vez que los que luchan por el bien común se sientan amenazados por llevar a cabo un incansable trabajo a favor de sus conciudadanos.

Con firmeza, la CEDHU se suma a la exigencia de diversas organizaciones de derechos humanos y ecologistas nacionales e internacionales y demanda a las autoridades competentes que se realice una investigación a fondo, se encuentre a los responsables materiales e intelectuales, se les juzgue y sancione conforme a la ley. Es necesario esclarecer el asesinato del defensor de derechos humanos y ambientales para cautelar la democracia. Las organizaciones vamos a estar pendientes de cómo se realiza la investigación y para que este delito no quede en la impunidad.

 

Hna. Elsie Monge
Directora Ejecutiva de la CEDHU

 

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