¡Todos somos Bolivia!

Congreso de los Pueblos del Ecuador

Quito, 15 de octubre de 2003

 

El Congreso de los Pueblos del Ecuador al País y a la Comunidad Internacional

Las organizaciones sociales, indígenas, sindicales, campesinas, populares, políticas y no gubernamentales abajo suscritas y que hacemos parte del Congreso de los Pueblos del Ecuador, primer espacio unitario nacido en el país durante el régimen de Lucio Gutiérrez para aglutinar a las fuerzas de oposición popular a su proyecto antinacional; ante la profunda crisis social desatada en Bolivia y la represión gubernamental lanzada contra su pueblo y organizaciones sociales, exponemos el siguiente Manifiesto:

  1. La agravada crisis social y política que hoy vive Bolivia evidencia una crisis más profunda, que supera el anecdótico manejo mediático del tema del "Gas", detonante del nuevo y ejemplar estallido popular del pueblo boliviano. Tras la actual recurrencia de la sin par resistencia obrera, campesina, indígena y civil al "Gasoducto neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada", emerge desde Bolivia -hacia toda Latinoamérica, como telón de fondo- un generalizado y masivo descontento social contra un modelo económico inviable y un modelo político elitista que empiezan a hacer aguas en todo el continente.
  2. Bolivia ahora es el emergente y nuevo rostro de la desesperada, y a la vez digna, resistencia social de los pueblos latinoamericanos al neoliberalismo y sus eslabones fracasados de "El Pensamiento Único y la Economía de Libre Mercado", cuya insurrección popular permite ver lo que los analistas mediáticos del sistema, los economistas graduados en Harvard y los consultores del Banco Mundial no miran o intentan tapar: el profundo desgaste del modelo económico neoliberal y la aguda crisis de la democracia partidista, excluyente y oligárquica que padecemos Bolivia y los demás países del área, cuyos "líderes exitosos", indisimuladamente promocionados en el pasado, sucumben uno tras otro a través de levantamientos populares y estallidos sociales en el continente: antes Bucaram y Mahuad en Ecuador, luego Fujimori en Perú, después Menem y De la Rúa en Argentina. Ahora le toca el turno a "Goni", presidente de Bolivia, que tan bien habla el inglés, tan mal el español y que desconoce totalmente el quechua y el aymará, las lenguas originarias de la "profunda Bolivia" que hoy reclama, masivamente y con esas voces, su salida irreversible del cargo.
  3. No hay solución democrática a la crisis boliviana si ésta es mediatizada a espaldas del pueblo en los oscuros pasadizos de las elites para salvar al modelo y su representante principal, si la crisis es negociada a espaldas de las organizaciones populares mediante maniobras palaciegas en la que ya estarán trabajando el Departamento de Estado en Washington, la diligente OEA y el Palacio Quemado; en definitiva, no habrá solución democrática y práctica a la crisis si se alienta la exclusión política de los actores sociales más importantes de Bolivia que hoy lideran el descontento social. Es decir que no hay salida a la crisis en Bolivia si no se toma en cuenta al pueblo boliviano, a sus principales demandas y a sus referentes sociales más representativos como son los obreros, los indígenas, los campesinos, los cocaleros y las izquierdas que, con el MAS, Evo Morales, Felipe Quishpe y la COB, lideran el ejemplar levantamiento popular. La salida a la crisis de Bolivia pasa por la salida del Sr. Sánchez de Lozada del Gobierno, la convocatoria a una Asamblea Constituyente que refunde la República como exigen las fuerzas sociales, la suspensión del proyecto gasífero transnacional y del modelo neoliberal en su conjunto, y la democratización desde abajo de la economía, de la política y del poder. Hay salida popular a la crisis en Bolivia si nuestros hermanos, mirándose en el espejo de los levantamientos sociales sucesivos ocurridos en Latinoamérica y el Ecuador, evitan nuestros errores, el principal de ellos: la ausencia de un proyecto alternativo de poder que transforme la historieta del "Establecimiento" en Historia de los pueblos, para impedir la confiscación de la protesta social por parte de las mismas elites (como sucedió con la salida de Abdalá Bucaram) y evitar el secuestro de los levantamientos por parte de la partidocracia tradicional y los oportunistas de última hora (salida de Jamil Mahahuad y de Noboa), como en el caso ecuatoriano resultaran ser Lucio Gutiérrez Borbúa y sus actuales aliados de la Derecha que hoy gobierna el Ecuador, cuando -paradójicamente- las elecciones ganaron voto a voto las fuerzas sociales, indígenas e izquierdas de nuestro país.
  4. Toda solución a la crisis boliviana pasa por la sanción a los responsables directos e indirectos de las censurables masacres contra la población civil, así como por el fin de la impunidad, la reparación a todas las víctimas de la represión y el respeto a los derechos humanos y a los principios del Estado social de Derecho. En tal sentido:
    1. Condenamos abiertamente la opción militar, de represión y fuerza indiscriminada que ha privilegiado el Presidente de Bolivia en contra de miles de ciudadanos inermes.
    2. Nos solidarizamos con el pueblo boliviano y sus fuerzas sociales, que en su lucha expresan la esperanza no solamente de una nueva Bolivia, sino la de un cambio estratégico definitivo en la correlación de fuerzas del continente latinoamericano.
  5. La insurrección del pueblo boliviano cobija a todos los pueblos de la Patria Grande, la de Bolívar y Sucre. La lucha que hoy se desata parte desde el corazón geográfico de Sudamérica, Bolivia, como un nuevo y poderoso eslabón de la caudalosa corriente social y popular que hoy impugna al neoliberalismo y a la democracia formal de las oligarquías. La insurrección de Bolivia se dá a poco de fracasar la cumbre de la OMC en Cancún y de sufrir un duro traspié su proyecto de mundialización hegemónica en Trinidad y Tobago, cuando nuestros pueblos empiezan a despertar del duradero letargo neoliberal y sus organizaciones de masas avanzan -en luchas nacionales y continentales de por medio- hacia un proyecto de unidad regional en ciernes y hacia la sustitución del fracasado modelo imperante. Bolivia alza su digna voz cuando movimientos sociales fuertes en toda la región y gobiernos progresistas como los de Venezuela Bolivariana, Brasil y Argentina, caminan hacia la constitución de un bloque alternativo e independiente de países latinamericanos que amenaza con hacer zozobrar el proyecto de recolonización estadounidense más conocido como ALCA, contra cuya imposición inconsulta el levantamiento del pueblo boliviano también deja oír su voz en esta desigual pero heroica lucha que seguimos de cerca.
  6. No aceptamos que la matanza y las masacres contra un pueblo desarmado como el de Bolivia, sea el precio que paga la "Democracia" por defender gobiernos deslegitimados y de minorías elitistas como el del "gringo Goni". No admitimos la represión ni el Estado de Sitio como alternativa de "solución" a la crisis, y exhortamos a las Fuerzas Armadas de Bolivia a que rescaten su sino histórico de la Independencia y no manchen de sangre sus manos ni sus uniformes, otra vez, por proteger un régimen injusto, oligárquico y corrupto que hoy ha entrado en su fase terminal.
  7. La doble moral del gobierno de EE.UU. y la hipocresía de la OEA son realmente risibles. Hoy condenan subrepticiamente la lucha social del pueblo de Bolivia bajo la muletilla de "la defensa de la democracia boliviana" y del presunto "rechazo a la ruptura del orden constituido y del gobierno legítimamente electo". Fueron los EE.UU. a través de su embajador en La Paz, los que intervinieron en las elecciones de un país autónomo para llamar, en acto de intromisión injustificable, a no votar por el candidato popular de entonces, Evo Morales, y para amenazar a Bolivia con el no apoyo si ganaban los movimientos populares, como antes lo hicieran con el Chile de Allende o la Venezuela de Chávez. Fueron los EE.UU. y la OEA los que no condenaron con esta misma energía y guardaron sospechoso silencio cuando el 11 de abril de 2002 se produjo la ruptura de la democracia y el golpe de Estado en Venezuela. Fue la OEA la que el 5 de febrero de 1997 "defendió la democracia" en el Ecuador y el Sr. César Gaviria vino a intentar defender a Bucaram de una masiva insurrección pacífica de nuestro pueblo. Fue la OEA la que defendió el 21 de Enero de 2000 al gobierno corrupto de Jamil Mahahuad y el Departamento de Estado el que preparaba la confiscación del levantamiento popular.

Hoy nos dan clases de "democracia" los que bombardearon Bagdad y ocupan Irak, los que llenan de puestos militares el Ecuador y de bases estratégicas todo el continente latinoamericano, en nombre de "la defensa de sus intereses en la región". Hoy nos dan clases de "respeto a la democracia" los que ganaron elecciones de manera sospechosamente oscura en el Condado de La Florida. Ya el pueblo de Bolivia y nuestros pueblos latinoamericanos estamos maduros y suficientemente grandecitos para comernos el cuento de su democracia elitista, su modelo de ajuste estructural y su economía de "libre mercado". Ya Bolivia sabe qué significa el "apoyo a la democracia": el apoyo a un presidente totalmente impopular, el apoyo a un modelo injusto y corrupto que ha desmantelado el país y enajenado su soberanía.

¡Bolivia no estás Sóla, Bolivia somos Todos!

Finalmente convocamos a la diversidad de organizaciones sociales y ciudadanos libres y solidarios del Ecuador, a hacernos presentes este día Jueves 16 de octubre a las 11h00, en las afueras de la Embajada de Bolivia ubicada en Quito (Eloy Alfaro 2432 y Fernando Ayarza), para entregar el presente documento y empezar allí la realización de manifestaciones solidarias con nuestros hermanos de lucha y esperanza: con el pueblo de Bolivia.

Convocamos de igual manera el Martes 21 de octubre a las 10h00 a las movilizaciones solidarias que el Frente Popular realizará durante ese día con el apoyo del Congreso de los Pueblos

Dirección de la Embajada de Bolivia en Quito: Avda. Eloy Alfaro 2432 y Fernando Ayarza (una cuadra arriba de la 6 de Diciembre)

 

CONGRESO DE LOS PUEBLOS DEL ECUADOR
Pedro De la Cruz, FENOCIN
Alexis Ponce, APDH DEL ECUADOR
Diego Rivera, CETAPE
Ernesto Castillo, FRENTE POPULAR
Eduardo Alcívar, RED SINDICAL NACIONAL ELECTRICA ENLACE
Felipe Cacepa, FEINE
Ramiro Guerrero, FETRAPEC
Betty Bellavia, COMITE INTER-UNIVERSITARIO CONTRA EL ALCA
Fidel Narváez, PLATAFORMA INTERAMERICANA DE DDHH, DEMOCRACIA Y DESARROLLO
Washington Cuenca, UNE
Padre Eduardo Delgado, COORDINADORA DE MOVIMIENTOS SOCIALES
Edgar Ponce, COMITE DE EMPRESA DE TRABAJADORES DE LA EMPRESA ELECTRICA QUITO
FEDERACION ECUATORIANA DE INDIOS, FEI
CONFEDERACION DE TRABAJADORES DEL ECUADOR, CTE
FRENTE UNITARIO DE TRABAJADORES, FUT
ORGANIZACION LA COMUNA

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