Mandato desde los Pueblos Indígenas de Abya Yala




CONFERENCIA CONTINENTAL PREPARATORIA DE LA SEGUNDA CUMBRE DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE LAS AMERICAS "PUEBLOS INDÍGENAS: OTRA INTEGRACIÓN POSIBLE ANTE EL ALCA"


Kito, 28 de octubre de 2002




RECHACEMOS EL ALCA, PAREMOS EL NUEVO GENOCIDIO CON LA RESISTENCIA Y AFIRMACIÓN CULTURAL / TERRITORIAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.


Desde Kito, el sitio del sol recto, nosotros los primeros habitantes de las naciones de Abya-Yala expresamos nuestro pensamiento frente al ALCA, nuevo instrumento con el que se consumará en nuestros territorios sagrados la expoliación, el genocidio y el etnocidio

Representamos a nacionalidades y pueblos indígenas descendientes de quienes poblaron estas tierras hace más de cuarenta mil años, y somos hoy en día una reserva moral del continente.

Nos hemos enterado de que ustedes, representando a los diferentes estados, vienen con un llamado proyecto de integración para América Latina, pero nosotros, siendo los ANFITRIONES, los primeros habitantes de estas tierras no hemos sido ni notificados, menos consultados.

Por eso, su sola presencia nos parece no grata y sospechosa. Sabemos que desde los EE.UU, quienes se sienten dueños y amos del mundo están maquinando un plan concebido en secreto para favorecer a las corporaciones transnacionales norteamericanas y algunos socios locales.

Conocemos que este plan conllevará mayor destrucción del medio ambiente; como pueblos indígenas una vez más seremos desalojados de nuestros propios territorios, nos veremos abocados a someternos a la privatización del agua, al uso generalizado de transgénicos; se producirá la degradación de los derechos laborales y de las condiciones de trabajo; las condiciones de vida y salud de los pueblos se verán disminuidas porque se ratificarán y profundizarán las privatizaciones de los servicios sociales; muchas medianas y pequeñas empresas que aún sobreviven quebrarán; se limitarán aún más los derechos democráticos de la sociedad; se incrementará la pobreza crítica, la desigualdad, la inequidad; se producirá la destrucción de las culturas ancestrales y de los valores éticos que aún subsisten y; hasta terminarán por desmantelar los estados nacionales y los convertirán en colonias incorporadas.

De qué integración nos quieren hablar si con la ejecución de sus planes nos están desintegrando y eliminando. Qué integración proponen si en la base de la propuesta están la competencia, el afán de acumulación y conseguir ganancias a cualquier precio, la inequidad, el irrespeto de los pueblos y culturas y el afán de unificarnos a todos en el mercado y el consumismo. Qué integración pregonan si la primera y fundamental interrelación de todo ser humano es con la madre tierra y ustedes no la realizan.

Nosotros venimos a hablarles en nombre de todas las vidas, pero sobre todo de aquellas que no están más. Venimos a hablarles de los seres de las aguas, de los seres de la montaña y de la selva, de los seres de la fecundidad, de los seres de la siembra, de los seres de la cosecha, de los seres de la abundancia, de todos los seres que nos sentimos amenazados con su “plan integrador” y frente a la decisión de ustedes de crear el ALCA queremos expresarles los siguientes puntos que constituyen NUESTRO MANDATO:

  1. Reafirmamos nuestra autonomía y libre determinación territorial, cultural, política y gubernativa, y en consecuencia reiteramos nuestra resistencia milenaria frente a la creación del ALCA. A los Jefes de Estado de nuestro continente les decimos que para nosotros, las primeras naciones de Abya-Yala ya son suficientes estos 510 años de saqueo y exclusión.


  2. Rechazar el modelo que explota al hombre y a la naturaleza, irresponsable con las generaciones futuras. Como pueblos indígenas no admitimos las patentes y otros derechos de propiedad privada sobre la vida y los conocimientos tradicionales porque para nosotros son de carácter colectivo, inalienable e intergeneracional y se hallan vinculados a la noción de nuestros territorios ancestrales. Por lo tanto los Pueblos Indígenas hemos decidido no competir en el sistema de mercado globalizante.


  3. Demandar el derecho a la titularidad y administración de los recursos naturales, la biodiversidad y los conocimientos ancestrales y, en el supuesto de una explotación de estos recursos, en consulta con los pueblos interesados, a la participación en la distribución equitativa de beneficios especialmente de aquellos recursos genéticos puros y derivados donde nuestros conocimientos, innovaciones y prácticas están involucrados.


  4. Afirmar el amor, respeto y veneración por nuestra Pachamama, por nuestra Madre Tierra y desde ella, amor respeto y veneración por todos los seres vivos. “La tierra es nuestra madre, Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. En esto creemos: la Tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la Tierra”


  5. Reclamar el derecho natural e inalienable a recuperar y conservar los territorios que poseemos y a reivindicar los territorios de los cuales hemos sido despojados, así como a determinar libremente su uso y aprovechamiento. Sin tierra no hay vida, sin territorio no hay integración.


  6. Conservar nuestras formas de manejo de los recursos naturales y la vinculación cercana que mantenemos con nuestra Madre Tierra y con sus espíritus que son una garantía no sólo para nosotros, sino también para todos los seres vivos, para toda la sociedad occidental que ya se olvidó de donde provino.


  7. Afirmar los valores que provienen de nuestra interrelación con la Madre Tierra: lazos de fraternidad -no de competencia- con todos los seres humanos, sentimientos de cuidado y relaciones de compasión con todos los seres vivos con la piedra y el cervatillo, con el viento y la flor.


  8. Reafirmar y respetar nuestra tradición y cosmovisión aprendida de nuestros abuelos: el concepto de propiedad sobre la tierra no existe tal como se entiende en el lenguaje de los no indígenas; nosotros más bien hablamos de que la madre naturaleza nos provee de los frutos que provienen de la tierra, la montaña, los valles, la selva, los ríos, las vertientes, las cascadas, las lagunas. Este derecho se gana una comunidad frente a otra, o un pueblo frente a otro por el grado de conocimiento y familiaridad que tiene sobre los secretos de su territorio. Esto requiere primero entrar en armonía con las fuerzas y espíritus que lo animan.


  9. Fortalecer alianzas de unidad y solidaridad entre nuestras organizaciones indígenas y con los diferentes sectores del mundo, e impedir al interior de cada uno de los estados nacionales que sus gobiernos se comprometan en la participación del ALCA.


  10. Mantener las normas de comportamiento con la tierra, con la montaña con la selva que se aprenden a través de la observación, de la tradición oral, de los sueños y de los cantos sagrados... normas que nos han permitido sobrevivir con éxito a veces en un medio tan frágil como la selva, sin alterarlo negativamente. Esto requiere entrar en armonía con la naturaleza y la fuerza y espíritu que lo anima. Algunas de estas normas son:

    • Sentido comunitario: El bienestar social de nuestras comunidades reposa sobre la reciprocidad, la complementariedad y la solidaridad. Con base en estos valores, cuando tenemos en posesión un territorio, éste pertenece a los pueblos, y las parcelas de cultivo al dominio de las familias extendidas. Cuán diferente sería la humanidad si pudiéramos integrarnos en una comunidad de comunidades.


    • Pensar en el largo plazo: Medimos el bienestar de nuestro pueblo no únicamente por lo que podamos obtener hoy, sino también por lo que podrán disfrutar nuestros hijos, nietos y bisnietos y lo hijos y nietos de nuestros bisnietos. Por eso hemos mantenido por ejemplo en la selva zonas de reserva que no son utilizadas intensivamente o que no son utilizadas en absoluto. Estas áreas de reserva sirven de refugio a la fauna silvestre, la que renueva nuestras zonas de cacería, recolección y pesca.


    • Adoptar Tecnologías apropiadas: Hacemos y mantenemos terrazas, cultivamos sin químicos, enriquecemos los suelos al realizar cultivos asociados, con esto a la vez que garantizamos el mantenimiento de la diversidad genética; fortalecemos el sistema agrícola frente a las plagas y a los imponderables de la Naturaleza; adoptamos formas renovables y no contaminantes de generación de energía; exploramos la posibilidad de adoptar tecnologías energéticas renovables y no contaminantes, como el biogas, la energía solar. Estamos abiertos a introducir los aportes tecnológicos de otros pueblos del mundo si estos no alteran radicalmente nuestro medio ambiente. Y estamos abiertos a compartir la sabiduría que viene de nuestros abuelos.


    • Sentimiento de humanidad: El mismo sentimiento comunitario que compartimos al interior de nuestros pueblos originarios quisiéramos extenderlo hacia toda la humanidad. El mismo sentimiento de pertenencia a la madre tierra quisiéramos que lo viviéramos todos los seres humanos. Que todos tomemos conciencia de que “El hombre no ha tejido la red de la vida, es sólo una hebra de ella. Todo lo que se haga con la red se lo hará a sí mismo”. Clamamos por que se mantengan todos los ecosistemas libres de contaminación. Solamente quien no siente pertenencia, quien no se siente integrado a nuestra Madre Naturaleza, puede violentarla. Por esta razón nuestro mandato incluye un llamado a la unidad entre los pueblos.




En tal virtud establecemos las siguientes exigencias a los Estados y Gobiernos del Continente:

  1. Cumplir la normativa internacional con la que se han comprometido los Estados en materia de Pueblos Indígenas, en particular el derecho a la consulta previa antes de tomar decisiones que puedan afectar a nuestros Pueblos, como por ejemplo las que tienen que ver con acuerdos comerciales.
  2. No volver a cometer el error histórico de la invasión y la conquista europea, de llevar a la catástrofe y a la muerte a los pueblos originarios de América.
  3. Establecer, mantener e implementar el reconocimiento jurídico – constitucional y la identidad étnica-cultural, social, económica y territorial de los Pueblos Indígenas.
  4. La reparación e indemnización de daños por el genocidio, etnocidio y ecocidio de parte de los blancos europeos y norteamericanos a través de sus gobiernos, empresas, iglesias, y otras formas de explotación y dominio.
  5. La desmilitarización de los territorios indígenas y la desocupación por parte de las fuerzas armadas, y el cese del desplazamiento de los Pueblos Indígenas de nuestros territorios, así como las fumigaciones y las amenazas de bombardeos.
  6. El cumplimiento de nuestros derechos colectivos y humanos, constantes en constituciones, acuerdos, convenios y tratados nacionales e internacionales. Así como nuestras agendas y planes de desarrollo aprobadas en foros indígenas nacionales e internacionales, tales como el “Plan de Aplicación de los Pueblos Indígenas sobre Desarrollo Sostenible” aprobado en el marco de la Cumbre de Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo.
  7. El compromiso en organismos internacionales como la ONU y la OEA para la expedición del Proyecto de Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Proyecto de Declaración Americana en base a la sustentación establecida por los propios Pueblos Indígenas.
  8. La intangibilidad de nuestros territorios a todas aquellas actividades y empresas explotadoras de recursos que depreden el ambiente y atenten contra la integridad cultural y territorial de nuestros Pueblos.

Si desarrollamos nuestros principios de unidad, territorio, cultura y autonomía, podremos encarnar no sólo nuestros intereses como indígenas, sino la soberanía nacional, la dignidad de todos nuestros pueblos, la oposición a un Tratado de anexión colonial. Si resistimos, será posible impedir el etnocidio que nos tienen anunciado. Ahora más que nunca, la idea de la Resistencia indígena toma más valor. Resistir es construir gobiernos propios y comunitarios, contra el interés del ALCA de liquidar la soberanía de los pueblos; resistir es aplicar la justicia nuestra, abierta y transparente, contra los tribunales de expertos que se reúnen en secreto para condenar a los países; resistir es defender los territorios, los nombres que le han puesto cientos de generaciones y los recursos naturales, contra la política de expropiación y robo que promueve el ALCA.

La fuerza de nuestros antepasados están con nosotros. Rumiñahui, Túpak Katari, Camarao, Hatuey, Caupolican, Lempira, Túpak Amaru, Guaycaypuro, Atlacatl, Anacona, Carabito, Tehuelche, la Cacica Gaitana, Manuel Quintín Lame, Kimy Pernia, y todos los mártires de la tierra y por la tierra, por la dignidad y la soberanía de nuestros pueblos están delante de nosotros y constituyen nuestro referente y nuestra fuerza. Así mismo la vigencia de nuestras propias formas de vida y pensamiento demuestran que otra América si es posible.

Y, el día en que todos los seres humanos, la humanidad entera que habitamos nuestro planeta –incluido Bush - asumamos plenamente en nuestra conciencia este hecho, nacerá un gran sentimiento de pertenencia, de integración, de respeto universal y estaremos frente a una actitud de profunda veneración por todo lo que existe, por todo lo que nos rodea.



CONFEDERACIÓN DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL ECUADOR - CONAIE

CONSEJO DE AYLLUS Y MARKAS DE KOLLASUYO – CONAMAQ

COORDINADORA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS DE LA CUENCA AMAZONICA – COICA

CSUTCB

MOVIMIENTO JUVENTUD KUNA DE PANAMA

ORGANIZACIÓN NACIONAL DE INDÍGENAS DE COLOMBIA – ONIC

ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE MÉXICO

ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE CHILE






 
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