Carta abierta de los movimientos sociales de Ecuador al candidato Lucio Gutiérrez




Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS)

Quito, 30 de octubre de 2002




Un nuevo fantasma recorre nuestro Continente: una corriente de renovación democrática gira hacia las posiciones alternativas, no sólo en nuestro país, sino en América Latina. El triunfo de Lula en Brasil, la permanencia de Chávez en Venezuela, el avance de Evo Morales en Bolivia y la victoria de Lucio en Ecuador, muestran que no se trata de un hecho parcial: la crisis del poder tradicional no es sólo de representación, sino de presentación; la crisis no sólo es del sistema político y de los partidos tradicionales, sino también del proyecto y del poder que lo sustentan.

El 20 de Octubre de 2002 triunfa Lucio Gutiérrez en la primera vuelta para la representación presidencial, además se realiza un avance importante de la representación parlamentaria de la alianza Sociedad Patriótica-Pachakutik. La rebelión del 21 de enero del 2000 fue el momento de la presentación, el momento de la semilla; aunque en realidad la presentación venía desde atrás, desde el Levantamiento de 1990, desde el triunfo del Cenepa en 1995, desde la victoria en el Plebiscito de noviembre del 95 contra las privatizaciones, desde febrero del 97, desde la construcción de la unidad de un nuevo bloque histórico con la participación de los pueblos indios, los movimientos sociales, los militares patriotas, los cristianos comprometidos, los ciudadanos y ciudadanas que aspiran a un nuevo país. A menudo los propios actores no hemos sido capaces de reconocer ese camino.

El 23 de mayo de 2002 la Coordinadora de Movimientos Sociales firmó un acuerdo programático-electoral con la Sociedad Patriótica; fue el primer paso en estas elecciones para construir no sólo una unidad electoral, sino un Frente de Salvación Nacional que congregue a todas las fuerzas que enfrentamos al neoliberalismo y buscamos una transformación profunda del país, la refundación de la República. Surgieron diversas dificultades que ahora debemos superar.

El pronunciamiento electoral del 20 de octubre nos coloca nuevamente ante una exigencia histórica: reconstruir la unidad programática del bloque 21 de enero, para asegurar la victoria de Lucio en la segunda vuelta electoral y garantizar un sustento sólido del próximo Gobierno que deberá afrontar condiciones extremadamente difíciles para nuestro país y nuestro pueblo. El mandato del pronunciamiento popular se basa en el imaginario de la rebelión del 21 de enero: la reorganización de todos los poderes del Estado, la derrota del proyecto neoliberal y la reorientación de la economía hacia la producción y el trabajo, el combate a la corrupción y la construcción de una integración diferente de los pueblos andino-bolivarianos y latinoamericanos, para lograr una vida digna para todos y todas.

La Coordinadora de Movimientos Sociales ratifica la alianza programático-electoral que firmamos con la Sociedad Patriótica el 23 de mayo: respaldamos la candidatura presidencial del Coronel Lucio Gutiérrez desde un Programa de Salvación Nacional y desde el objetivo de la construcción de una fuerza política capaz de realizar ese programa.

Nuestra tarea inmediata es contribuir al triunfo de Lucio Gutiérrez en la segunda vuelta electoral y detener el peligro que representa el intento de Alvaro Noboa de comprarse un país para convertirlo en su hacienda bananera.

Las condiciones son positivas para este objetivo: nuestro pueblo está cansado de las ofertas no sólo de los viejos políticos, sino también de las limosnas de los antiguos dueños del país; ya no cree en las fundas de avena ni en las camisetas, ahora busca un cambio profundo que le garantice una vida digna y sencilla. El poder tradicional está asustado: los ex -Presidentes se lamentan que el pueblo se ha equivocado, los banqueros y algunas cámaras empresariales impulsan la estrategia del miedo y el desastre, los expertos económicos recomiendan prudencia y continuidad, el Fondo Monetario pone las reglas para las negociaciones. Está asustado, pero no renuncia a su juego: busca establecer un cerco contra la esperanza de cambios profundos, y esgrime la espada del terrorismo económico. Alvaro Noboa ofrece el paraíso mercantil: convertir al Ecuador en una zona franca, en un supermercado.

Se avizora el triunfo de Lucio en la segunda vuelta. Sin embargo no podemos mentirnos: el país está quebrado, el modelo económico no funciona, la dolarización ha colapsado, la producción se ha deteriorado, la pobreza ha continuado creciendo, la corrupción ha recrudecido sobre todo en este último tramo del Gobierno de Noboa; y las salidas no son sencillas. El año terminará con un déficit de la balanza de pagos por encima de los mil millones de dólares, la tasa de interés continúa sobre el 20%, la inflación superará el 10% en dólares, la deuda pública está en 16 mil millones de dólares, la fuga de capitales llega también a 16 mil millones de dólares.

Nuestro pueblo busca también garantías y seguridades. Por ello, nuestra tarea principal es contribuir a construir esas garantías y seguridades: contribuir a definir las alternativas del Plan de Gobierno, a organizar el poder popular y los equipos de dirección, y a consolidar la unidad del Bloque 21 de enero, como la base de una gran alianza, de una gran minga por la salvación nacional.

El Gobierno de Lucio Gutiérrez estará ante una disyuntiva: o consolida la expectativa de cambio profundo generada desde la semilla del 21 de enero y el grito de los excluidos; o empieza a ceder a las presiones directas o indirectas del poder para quedarse en un gobierno "moderado" que termine por caer enredado en un cerco que impida realizar los cambios necesarios para superar la crisis. El espejo de Argentina y la sombra de un débil De la Rúa que subió con un amplio apoyo popular y la expectativa de un cambio profundo, pero luego no se atrevió a dar el salto, no pueden ser olvidados. El cerco de la derecha y las presiones de los grupos de poder en torno a Lucio Gutiérrez ya han comenzado.

Lucio Gutiérrez nos ha enseñado la prudencia, ahora nos toca aprender juntos la firmeza y la sabiduría para encontrar las estrategias justas.

Enfrentamos misiones complejas, en un mundo dominado por un poder imperial. Tenemos que buscar las estrategias justas para detener la imposición del ALCA que en nombre de la integración nos lleva a la anexión de nuestros países al dominio de las transnacionales; e impulsar otra integración, basada en la convergencia, la cooperación, la complementariedad y la solidaridad de nuestros pueblos y nuestros países. Para detener el involucramiento en el Plan Colombia y en la estrategia belicista del Gobierno estadounidense; e impulsar una política de paz y de búsqueda de soluciones políticas al conflicto y de recuperación de nuestra soberanía en la Base de Manta. Para detener la política neoliberal de privatización y concesión de nuestros recursos estratégicos, en particular, el petróleo, la energía eléctrica, las telecomunicaciones, la seguridad social, la salud y la educación; e impulsar una política que combine la modernización y la eficiencia de las empresas públicas con el servicio a la comunidad y la transparencia. Para detener la especulación y el robo de los banqueros corruptos, los grupos tradicionales de poder y del capital extranjero golondrina; e impulsar un plan emergente de reactivación productiva, orientada a la producción de bienes y servicios que garantice a los ecuatorianos el acceso a alimentación, vestuario, vivienda, educación y salud; y de rescate de la política monetaria y cambiaria para apoyar la producción y el empleo. Reactivación que debe fundamentarse en una nueva reforma agraria que defienda la seguridad y la soberanía alimentaria de nuestro país, en la reforma del espacio urbano que enfrente el déficit de vivienda, en la utilización de la economía hidrocarburífera como palanca para un desarrollo basado en la soberanía energética, en el apoyo a la utilización de energías limpias y en la reorientación de los ahorros de la seguridad social para mejorar los servicios a los afiliados y contribuir a la inversión interna. Para detener las imposiciones de las políticas nefastas del Fondo Monetario Internacional y del capital financiero transnacional; e impulsar una política de dignidad y respeto en las relaciones internacionales. Para derrotar a la corrupción, recuperar alrededor de 2 mil millones de dólares para el presupuesto público e impulsar un Plan Nacional de lucha contra la corrupción y de promoción de una nueva ética de justicia, honradez y solidaridad.

La crisis es grave, pero hay alternativas para construir una nueva economía y una nueva democracia y no repetir la historia tradicional de los paquetazos en contra del pueblo, de las alzas del gas, de las tarifas de servicios básicos, de la gasolina. Es posible construir una economía orientada al desarrollo humano empezando por garantizar un empleo, un salario y las condiciones básicas para una vida digna. Tanto repetir se ha tornado un lugar común afirmar que las fuerzas alternativas no tenemos un programa y no sabemos cómo enfrentar la crisis. En medio de las diversas batallas hemos ido construyendo propuestas que no han sido escuchadas por el poder tradicional, enfrascado en escuchar sólo sus propias voces y mirarse en su propio espejo, mientras olvidaba el llanto y el hambre, los sueños y las esperanzas de las mayorías. Ahora recogemos una parte de ese camino, lo entregamos en manos de nuestro próximo Presidente y de nuestro pueblo, y nos comprometemos a sistematizar las diversas visiones nacidas desde la sabiduría de los campesinos, de los indios, de los trabajadores, de los empresarios productivos, para encontrar las salidas a la larga crisis que vive el país.Sabemos que la tarea es difícil, pero confiamos en el Ecuador profundo, que viene desde las raíces de Rumiñahui, Bolívar y Alfaro; confiamos en el apoyo de los pueblos hermanos y los gobiernos amigos y en el respeto de la comunidad internacional. Nuestra misión, como movimientos sociales, es organizar la vigilancia para que el programa y la estrategia de la esperanza por una vida digna para todos y todas se realice.


Atentamente,


Faustin Valencia
PRESIDENTE FETRAPEC

Fernando Villavicencio
Secretario Ejecutivo CMS

Héctor Terán
PRESIDENTE CONASEP

Miller Quiñónez
PRESIDENTE CETRAPIN

Mario Escobar
PRESIDENTE CENAPECO

Luis Maldonado Lince
FORO ECUADOR ALTERNATIVO

Napoleón Saltos
PRESIDENCIA COLEGIADA

Eduardo Delgado
PRESIDENCIA COLEGIADA

Luis Oñate
FENACOMI

Fausto Espín
PARTIDO DE LOS TRABAJADORES

Paulina Muñoz
FRENTE DE MUJERES

Darwin Seraquive
BARRIOS DEL SUR

Arnaldo Sánchez
CAMARA NACIONAL DE LA MICROEMPRESA

Rodrigo Sempertegui
Ex - Asociación INECEL

Tito Villacreses
CMS GUAYAS

Luis del Castillo
PERJUDICADOS DE LA BANCA

Angel López
FEDERACIÓN DE CAMPESINOS DE ZAMORA

Carlos Figueroa
FRENTE DE PROFESIONALES

Edison Lima
FRENTE NACIONAL DE JUBILADOS

Mao Moreno
COORDINADORA ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Ricardo Suárez
MOVIMIENTO DE LOS/AS SIN TECHO

Eduardo Campos
FRENTE JUBILADOS

Gloria Chicaiza
ACCION ECOLÓGICA

Edison Camino
ASOC. DEFENSA CONSUMIDOR






 
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