Campesino enjuiciado por transnacional llegará a Quito




Acción Ecológica

Quito, 23 de octubre de 2002




En 1998, la transnacional Monsanto enjuició al agricultor canadiense Percy Schmeiser acusándolo de haber utilizado semillas de colza transgénica sin haberlas comprado a la compañía.

De acuerdo con la Ley canadiense de patentes, en los Estados Unidos y en muchos otros países industrializados, es ilegal que los agricultores reutilicen semillas patentadas, aunque provengan de su propia cosecha, o que cultiven semillas transgénicas de Monsanto sin firmar previamente un acuerdo de licencia de uso de la tecnología.

Esta fue la base para que Monsanto, la transnacional que produce el 94% de todas las semillas transgénicas sembradas en el mundo, acusara y enjuiciara al agricultor canadiense Percy Schmeiser por utilizar “ilegalmente” semillas de colza transgénica de la Monsanto. Schemiser señala “Mi supuesto delito fue infringir su patente, la patente de Monsanto de la colza transgénica resistente al herbicida glifosato, porque había algunas plantas transgénicas en mi parcela. El tribunal falló que no importaba cómo [la colza transgénica de Monsanto] llegó allí, ya sea por polinización cruzada, arrastrada por el viento, caída de los camiones que transportan las semillas, a través del agua de lluvia, o transportada por los pájaros y abejas. El hecho es que allí había algunas plantas y eso significa que soy culpable”

La sentencia contra Schmeiser establece un precedente peligroso porque significa que los agricultores pueden ser forzados a pagar regalías sobre las semillas transgénicas que se encuentren en sus campos, aún si ellos no tuvieron la intención de comprarlas, ni sacaron de ellas ninguna ganancia. Percy Schmeiser no compró semillas patentadas de Monsanto, ni tampoco las obtuvo ilegalmente. El polen de las semillas genéticamente modificadas de canola voló a su campo de cultivo proveniente de granjas vecinas. Los genes de la canola transgénica de Monsanto invadieron la tierra de Schmeiser sin su consentimiento. Percy Schmeiser fue víctima de la contaminación de los cultivos transgénicos, pero la corte dice que ahora él debe pagar a Monsanto $10,000 dólares por concepto de pago de licencia y hasta $75,000 dólares por regalías y multas sobre las ganancias de lo cultivado desde 1998.

Los organismos transgénicos son promovidos como la nueva revolución en la agricultura que permitirá satisfacer la creciente demanda de alimentos en el mundo, mejorarán la productividad y los rendimientos. Sin embargo, sus promotores no dicen que esta tecnología está diseñada en contra de los derechos de los agricultores, especialmente de uno de los derechos más básicos: guardar e intercambiar semillas,

Schemiser visitará Ecuador del 27 al 30 de Octubre para compartir su historia con agricultores de toda América que se reunirán en el Encuentro Continental de Organizaciones del Campo. Es necesario que estas historias sean difundidas, justo ahora cuando a través de los acuerdos de libre comercio se pretende dar entrada libre a los transgénicos. Es necesario también llevar a cabo en Ecuador una amplia difusión de los aspectos que no cuentan las campañas publicitarias sobre transgénicos para propiciar un debate informado sobre la necesidad o no de permitir la introducción de transgénicos al país.


Ana Lucía Bravo

Acción Ecológica






 
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