Explotación infantil y miseria




Colectivo Pro Derechos Humanos (PRODH)

Quito, mayo de 2002




MUCHAS FLORES PARA MAMA SON CUIDADAS Y CORTADAS POR MANOS INFANTILES.


En los ultimos dias en Ecuador se discute sobre las dimensiones e importancia del trabajo infantil, su legalidad y repercusiones. Al respecto, merece saber que muchas de las flores que alegraran el dia de la madre son cuidadas y cortadas -en alto porcentaje-, por manos femeninas infantiles en las plantaciones florícolas de los valles de la provincia de Pichincha. Un estudio del Instituto de Ecologia y Desarrollo de las Comunidades Andinas, IEDECA, encontró que el 42% de la mano de obra de las empresas de flores son mujeres menores de 19 años, de ellas, el 2,4% son menores de 15 años. Por otro lado, el 21% de los trabajadores son menores de 19 años y en promedio, las y los menores de 19 años son el 31% de la fuerza laboral.

El estudio se realizó en familias de comunidades de Cayambe, y consistió en un censo de población económicamente activa, encuestas, entrevistas y datos proporcionados por las empresas dedicadas a producción de flores de exportación. El estudio del IEDECA, publicado con el nombre "Impacto de la floricultura en los campesinos de Cayambe", que contó con el aporte del CEAS, describe el perfil de los campesinos y campesinas que se emplean en las florícolas y los cambios que está implicando la proliferación de florícolas en la vida de la comunidad y en el modelo de desarrollo. Sus resultados son aplicables para toda la zona norte de Quito y plantaciones grandes y pequeñas de Tabacundo, Cayambe y El Quinche.

Esta agroindustria ha abierto miles de puestos de trabajo en las áreas rurales y ha dado oportunidad de empleo a jóvenes de ambos sexos y aunque el 58% son trabajadores, la tendencia a emplear a campesinas se incrementa. El estudio señala que "las mujeres empiezan a edades más tempranas (antes de los 18 años) y se retiran antes que los hombres. Su presencia en las plantaciones es intermitente, está ligada a su estado civil y la procreación. Muchas jovencitas dejan el trabajo cuando se casan y se embarazan. Por lo general, las campesinas comienzan a tener hijos a edades muy tempranas, algunas lo hacen de solteras. Su maternidad no les impide, quizás al contrario, las impulsa a trabajar (o seguir trabajando) en las plantaciones. De las campesinas entrevistadas, el 65% son solteras y el 35% son casadas".

En cuanto al tipo de actividad que realizan las mujeres en las florícolas, la investigación pone al descubierto que es altamente significativa la dedicación de la mano de obra femenina "en las activiades de cultivo, cosecha y postcosecha, por sus dertrezas y habilidades, muy útiles para este trabajo específico: desbrote, desyeme, encanastado, guiado, clasificación, embauchado, etc. Las mujeres campesinas se ubican, especialmente, en el cultivo y la cosecha, por su experiencia agrícola y bajo nivel de instrucción. Este es un trabajo solitario. Un bloque de la plantacion es cuidado por una, máximo dos personas que no se encuentran".

Los datos del estudio que llaman la atención sobre otros problemas del impacto social de este tipo de agroindustria que ocupa el segundo lugar en las exportaciones ecuatorianas, permiten afirmar que las flores que recibirán las madres en su dia, muy probablemente, serán cuidadas y cortadas por mujeres menores de 19 años, con salarios bajos y alta exposición a químicos que afectarán su salud y su vida.



"ROSAS Y ESPINAS" DE LA PRODUCCIÓN FLORÍCOLA EN TUMBACO.


La industria de producción de flores en el Ecuador puso, según informes de los exportadores, 70 millones de dolares tan solo para la fiesta de San Valentín, en febrero del presente año. Aunque el atentado contra los edificios del World Trade Center en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, ponía en duda el nivel de ventas, los empresarios de las flores constataron que las ventas superaron las expectativas. Estas revelaciones fueron presentadas en el marco del seminario organizado por la Administración Zonal del Municipio del Distrito Metroplitano de Quito que, junto con otras entidades, impulsa el desarrollo de "Escuelas Saludables" en el Valle de Tumbaco.

Pero, la repercusión social de esta actividad no es solo "rosas" sino tambien "espinas", como lo evidencia la situación de la niñez en el Valle de Tumbaco, donde se han instalado un centenar de plantaciones agrícolas durante la ultima década y donde, según estadísticas no oficiales, alrededor de 8.000 jefes-as de familia forman parte de la fuerza laboral de las empresas florícolas.

La Jefatura de Área "Yaruqui", entidad del Ministerio de Salud, ha detectado graves condiciones de salud de la población infantil y juvenil en varios centros de la zona. Según el informe presentado por el Dr. Edison Mejía, coordinador del Área, luego de evaluar la salud de más de un millar de estudiantes, se ha encontrado que más de la mitad de la población escolar, el 54%, tiene algún tipo de parasitosis y el 35% presenta peso bajo para la edad. La salud bucal tiene preocupantes niveles pues, los estudiantes de la Escuela "Otón de Velez" presentan un 100% de caries y, como promedio, más del 90% de la niñez está afectada por este problema que revela, no sólo déficit de higiene bucal, sino también deficiencias dietéticas.

El diagnóstico de la salud escolar reveló que alrededor del 50% de la población estudiantil estaría viviendo en hacinamiento y sin adecuado acceso a servicios sanitarios básicos. Llama la atención que el 22% del estudiantado de la Unidad Educativa "Salazar Gómez" presente enfermedades de la piel -mayor que el promedio de la zona-, y que un alto porcentaje requiera algún tipo de corrección de ortodoncia.

Más allá de las condiciones biológicas, las relaciones familiares y la situación psico-emocional de la población escolar en el Valle de Tumbaco, reflejan otras "espinas" en cuanto a sus derechos. La Dra. Teresa Mora, psicóloga de la Fundación de Servicios Integrales Comunitarios, FESIC, quien trabaja en la zona en colaboracion con la red de salud pública, el maltrato infantil y juvenil creció de un 48% en 1995, al 63% en el 2002, lo que tiene que ver con la inserción social de los padres que, en alto porcentaje, laboran en las plantaciones florícolas que, en ciertos lugares, llega al 77% involucrado en dichas empresas. Desde el punto de vista de los profesores y profesoras de las unidades educativas de la zona, un 30% de escolares tiene un rendimiento entre regular y bajo y es notable el creciente abandono de la niñez y juventud de la zona porque los padres están absorbidos por horarios laborales excesivos.

El perfil de problemas en la niñez y juventud, de acuerdo con la Dra. Mora, incluye variados trastornos emocionales, psicosomáticos y, finalmente trastornos de aprendizaje que se explican por un entorno familiar violento, maltrato físico o emocional, abuso sexual, discrimen afectivo y emigración de familiares cercanos. Por ello es importante trabajar para que se llegue a contar con una familia estable que quiere decir progreso en el Valle de Tumbaco -segun la profesional-, solidaridad, identidad cultural y mejoramiento de la salud y la vida.

El Valle de Tumbaco vive una acelerada transición de producción agrícola alimentaria, como fue tradicionalmente, a un desarrollo económico con predominio de la producción y exportación de flores con altas inversiones de empresas transnacionales y pequeñas empresas nacionales. Este giro del eje productivo, al igual que en zonas como Guayllabamba, Tabacundo o Machachi, tiene repercusiones contradictorias: rosas para los inversionistas y exportadores, espinas para las familias de los obreros de las plantaciones que, por otro lado, trabajan en condiciones de alto riesgo para su salud y con salarios absolutamente inferiores al valor de canasta básica.

Se espera que la propuesta de "Escuelas Saludables" contribuya en la construcción de alternativas frente a la problemática familiar y social que -independientemente de la voluntad de los empresarios y por sobre la observancia de la legalidad vigente- crece alrededor de un modelo floricola exportador constituido en eje económico autónomo -desarticulado-, de otros requerimientos indispensables para el desarrollo integral y sustentable centrado en la persona y no en la tasa de ganancia de inversionistas y exportadores.



¿EXPLOTACIÓN SEXUAL O PROSTITUCIÓN INFANTIL?.


En estos dias se levanto en el Ecuador la polémica alrededor de la explotación de niños en las empresas bananeras de la costa. Algunos funcionarios y organismos no gubernamentales sostienen que el trabajo infantil es una forma de explotación, mientras otros dicen que el trabajo de la niñez es aceptable y necesario en una sociedad como la nuestra. Este servicio de comunicación abre la discusion sobre la polémica ¿explotación sexual infantil o prostitución sexual infantil?, alrededor de un problema que juego los derechos humanos de la niñez.

El Colectivo Pro Derechos Humanos, realizó la investigación "Prostitución Infantil en Quito, una visión sobre la prostitución adolescente en la ciudad de Quito", (PRODH, 2000), de cuyo informe se entrega el siguiente testimonio:

"Rita, una vida que debería estar floreciendo"

"Mi nombre es Rita... eso nada más. Aquí me conoce todo el mundo como Gina, pero a mí me gusta que me llamen Rita, pero nadie aquí sabe cómo me llamo. Nací en Quito, en 1983... Noviembre, soy signo sagitario. Nunca nadie me contó nada sobre mi nacimiento y tampoco recuerdo ningún momento sino hasta cuando cumplí los 8 años. Desde más pequeña viví en la casa de la familia dónde mi mamá era empleada doméstica. Pero jamás me gusto esa casa, nunca fui feliz allí. Desde muy chiquita mi mamá me dejaba sóla para encargarme de todas sus tareas, ella salía con mi padrastro, nunca supe para qué. Pero tenía que trabajar mucho, lavar platos, limpiar la casa, lavar ropa y la patrona era muy mala, me golpeaba, me insultaba, nunca estaba conforme con lo que hacía. Era élla quien me vestía y también pagó por mis estudios mientras estuve en la escuela.

La escuela no me gustó nunca, fue allí que empecé a desmayarme sin causa aparente, estaba sentada y me desmayaba. No me dijeron que enfermedad tuve, pero la señorita, mi profesora me dio un jarabe. Dejé la escuela sin terminar el tercer grado. Detestaba tener que estudiar, además las otras niñas tenían un refrigerio para comer en los recreos, yo nunca tuve ni para llevar, ni para comprarme algo ahí. Creo que esa fue una de las principales razones para "salirme de ahí". Lo que más me gusta en la vida... es comer, recuerdo que en la casa en la que trabajaba había poca comida para mí, primero se servía a todos y lo que sobraba era para mí, especialmente en la noche no sobraba casi nada y no comía.

Las únicas personas buenas conmigo en esa época fueron la hija mayor de la patrona y su nieta, la hija me defendía, peleaba con la patrona cada vez que me golpeaba. Además me dejaba jugar con su hija, que era casi de mi misma edad. Son las dos únicas personas a las que no les guardo rencor. Todas las demás, especialmente mi mamá y mi padrastro fueron muy malos conmigo... nunca voy a perdonarles, ni siquiera quiero saber de éllos. Por eso no puedo, no tengo ningún buen recuerdo de mi infancia... ninguno.

Me fui de ahí y de la casa de mi padrastro cuando tenía 10. Mi mamá se había ido a dar a luz a mi medio hermano. Me dejó en casa con mi padrastro y mi otro hermano. El viejo mandó a mi hermano a hacer un mandado y cerró la puerta. Fue entonces cuando intentó abusar sexualmente de mí, me dijo que me amaba que quería que fuera su mujer, intentó tocarme, pero yo comencé a gritar muy fuerte y a golpear, el se desanimó y me dejó en paz. Cuando regresó mi hermano no le conté nada, pero ya estaba en mi mente la firme decisión de marcharme. Esa misma noche cuando dormían me fui, sin nada, sin ropa, sin dinero. Esa primera noche dormí en un bosque cercano... no me dio miedo y pensaba que todo era mejor que volver. Nunca mas los vi en mi vida y tampoco quiero volver a verlos.

Al dia siguiente pedí dinero y me fui hasta "La Marín", anduve deambulando por ahí hasta que una señora que vendía periodicos me abordó y dijo que me ayudaría. Lo hizo, me llevó con sus dos hijas a su casa, me dio comida y permanecí con esta familia por casi un año. Vendía caramelos, cualquier cosa para sostenerme. Ellas fueron buenas conmigo, pero no me gustaba estar allí porque ellas eran "dañadas", se "fundeaban" casi todos los dias en la noche, las tres, la mama y las dos hijas. Eso sí, yo jamas he probado droga... ningún tipo de droga... "no conozco que es eso". Todavía las veo de vez en cuando, no encontramos por casualidad en la calle... pero yo sólo las saludo y paso.

Que como empecé... pues como vendía cosas, siempre estaba en la calle, en las plazas -que es donde hay más gente, las noches me iba al albergue San Juan de Dios, es bueno, limpio, le dan buena comida. Claro que también trabajé en otras cosas como mesera, en el mercado de la América, pero siempre pagaban poquísimo y había que trabajar hasta los domingos. Por la mañana volvía a la venta.

Ya había visto que habían mujeres que se paraban por ahí siempre y que hacían tratos con hombres y se iban a los hoteles cercanos. Un dia mientras miraba y vendía por ahí, se me acercó un hombre y me preguntó que cuánto cobraba. Para esa época yo ya había tenido a mi hijo, ya sabía lo que era el sexo, porque viví con el papa de mi hijo por tres años. Sí, mi hijo lo tuve a las 14 años, un año mas tarde a los 15 comencé a trabajar. Entonces ese hombre y yo llegamos a un acuerdo y me fui. Sentí tanta vergüenza cuando entré en el hotel, parecía que todos me miraban a mí, pero entré y me pagó y desde ese dia deje la venta de cosas y me dediqué a "esto". Sí, el trabajar en prostitución fue por mi decisión propia, nadie me habló, ni me aconsejó, yo sóla entré...

Ser adolescente, ni siquiera sé que es éso. Bueno pero me gusta bailar, salir con mis amigos, amigas a los parques de paseo los domingos. Conversar con mis amigas de todo... de los sueños. De mí, no me gusta nada..... me gusta todo de mí, tal cual como soy. Pero sobre todas las cosas me encanta comer, mi plato favorito es el "caldo de churos". De la gente no me gusta que sea de "dos caras", por delante se sonríen y se hacen como si fueran buenas amigas y por detrás hablan mal de uno. Yo creo que soy generosa, no puedo comer sola, siempre les invito a quien esté conmigo. Mi peor defecto es que soy bien "malgenia, cuando me hacen calentar... mmm soy capaz de no se qué"...

De bueno este trabajo... creo que lo de bueno es que esas enfermedades de las que hablan, pues a mí nunca me pegó nada. Bueno no, una vez me enfermé y me hice ver en un centro médico particular, porque yo no tenía carné, recién saqué el carné en el Centro de Salud No. 1; pero entonces yo no me cuidaba con nada, ni me hacía chequeos. Entonces, empecé a sentir una horrible comezón y ardor, una amiga me dijo que me debe haber pegado algo y me llevó al Centro Martha Bucaram, claro que yo no dije que yo trabajaba en esto, me recetaron unas pastillas y reposo. Ahí mi amiga me explicó que tenía que comprar, o pedir al cliente que traiga o si no en el hotel también se consigue condones. Desde ahí comence a usar condón.

Y de malo en cambio, lo que si no tolero es que me topen los clientes, no me gusta cuando bajamos al hotel y quieren ir abrazándole a una, yo no soporto eso. También que a veces los hombres piensan que porque trabajamos en esto, nos gusta hacer el amor cada rato. El otro dia un hombre nos dijo que si estabamos en esto era porque nos gustaba, entonces yo le di un chirlazo. No entienden que si uno trabaja en "esto", es porque necesita. También el otro dia se nos acercó a mi novio y a mí un viejo borracho, diciendo que yo era su mujer, que el me había dado más dinero -claro que me lo dio, pero porque quiso, el creo que ha pensado que con eso me compró. Se puso pesado, pero no pasó nada grave.

Ahora sí tengo pareja, él es de Latacunga, ya estamos desde hace 8 meses. Él es estudiado, hasta en la universidad, pero no trabaja, está buscando trabajo, pero le exigen el título del colegio, pero se le ha perdido, está tratando de arreglar eso para conseguir trabajo. Es muy bueno, él me trae la comida cuando trabajo, también me enseña a leer y a escribir. Al principio yo le oculté que trabajaba en esto, pero el sí se había enterado porque me espiaba y hasta sabía cuanto cobro. Entonces un dia ya no pude mentir mas y le dije que sí que yo trabajaba en "esto". Pero no le importa, dice que cuando trabaje él me va a ayudar.

Alcohol, no, bueno ahora ya no... desde que estoy con el. Antes tomaba bastante, especialmente cuando estaba embarazada ahí tomaba todos los dias, lo único que quería hacer es tomar. Despues ya no tomaba todos los dias, pero sí tomaba bastante, pero desde hace 8 meses dejé porque a él no le gusta ni tomar, ni fumar. Mas bien le gusta el deporte, dice que en vez de gastar en trago o tabacos, dice vamos a una piscina. Yo no había conocido lo que es una piscina nunca, pero con él nos vamos a nadar, a pasear en el parque.

A mi hijo lo dejo durante el dia con una amiga con la que vivimos en la misma casa. Élla también trabaja en "esto", pero por la noche, entonces yo ya regreso a la casa y me quedo ahí con mi hijo. Él tiene 4 años. Al papá de él no le he visto más desde que terminamos; a veces le veo a un primo de él que suele venir a conversar conmigo y me cuenta cosas de él. Pero a mí ya no me importa, él no me ayuda en nada. Yo sóla me basto para mí y para mi hijo. Yo tengo dudas de si estoy puesta una T de cobre o algo, porque yo no me cuido con él, y sin embargo no me embarazo. Yo tuve una operación después de que di a luz, me operaron del páncreas, pero creo que me han ligado, yo no sé qué, pero aunque no me cuido, no me embarazo".



Las denuncias de explotación de niños como trabajadores de empresas bananeras ecuatorianas ha puesto en el debate la situación de la población infantil en el país. La población infantil del Ecuador, hasta los 18 años, se encuentra en condiciones de alta vulnerabilidad pues no solamente vive la carencia de sus derechos fundamentales sino que, además, está expuesta o es sometida a formas de explotación poco reconocidas por la sociedad. Una de estas formas de opresión de la niñez ecuatoriana es la explotación sexual que, cierto enfoque lo plantea como un tipo de trabajo y, en lugar de explotación sexual prefiere hablar de prostitución infantil.

Para Amparo Peñaherrera, coordinadora del proyecto de prevención de la explotación sexual infantil en Lago Agrio, los imaginarios sociales confunden estos dos conceptos. "Mientras la prostitución es, en esencia, un acuerdo informado entre adultos-as para un intercambio, la explotación sexual infantil es todo acto de ofrecer, vender, contratar o mediar para el uso del cuerpo de un niño o niña para obtener provecho sexual y/o económico para sí o para terceras personas". En consecuencia, "la calificación de prostitución o de trabajo a las relaciones de adultos con niños o niñas es absolutamente cuestionable porque elimina el caracter delictivo que tiene la relación entre un adulto y una niña".

La polémica sobre estos conceptos es más amplia. "Todo acto que involucre el uso del cuerpo de un niño o niña es un acto delictivo y no una relación laboral; los explotadores o explotadoras son delincuentes y no clientes; las niñas no trabajan, son explotadas; los que propician las relaciones de intercambio con niñas con explotadores y no protectores", expresa la entrevistada.

Cuando se averigua a las autoridades de las instituciones estatales responsables de velar por los derechos de la niñez, las constataciones son lamentables pues no conocen o no quieren reconocer el problema. Un estudio llevado adelante por la Corporación Promoción de la Mujer en varias ciudades del país, demuestra que, en Lago Agrio, proliferan centros donde existe la explotación sexual de niñas camuflada en locales de expendio de bebidas alcohólicas, llamados "barras-bar". Al respecto, Amparo Peñaherrera agrega: "El Estado no tiene ni idea de la magnitud del problema de la explotación sexual infantil, ofrece planes o programas para la niñez de la calle pero eso no es todo. Aún más, la explotación sexual infantil es parte de la ´industria del sexo´ y, junto con la venta de armas y el narcotráfico, es uno de los negocios más grandes del mundo y, como ´industria´, opera en la lógica de la oferta y la demanda y procura llamar la atención sobre el uso de niños-as para el placer".

El Taller de Comunicación Mujer, las últimas semanas, ha desarrollado una campaña de sensibilización contra la explotación sexual infantil. Al respecto, la responsable en Lago Agrio, señala: "La campaña que se ha desarrollado contra la explotación sexual infantil propone y exige que se elimine el trato sexual con menores de edad, se espera incidir en la demanda pues en el fondo queda claro que hay un problema con los adultos que basan su sexualidad en la necesidad de usar niños o niñas y delinquen acudiendo a lugares donde, hipócritamente, se les ofrece a menores de edad, con la anuencia solapada de funcionarios de las instituciones que deberían velar por los derechos de la niñez".

El avance de las condiciones de pobreza y carencias sociales, culturales y económicas de las familias ecuatorianas empuja -cada vez más-, a la niñez a situaciones de extremo riesgo para su vida y su dignidad. Se acepta, oficialmente, que los últimos años en el Ecuador, un 10% de los escolares desertan de las instituciones educativas y quedan al filo de involucrarse en grupos delincuenciales, pandillas, drogadicción o de caer en redes de explotación sexual infantil.

La investigación "Explotación Sexual Infantil en Quito", realizada por el Colectivo Pro Derechos Humanos, PRODH-ECUADOR, junto con el acercamiento a testimonios de trabajadoras sexuales y de niñas explotadas, analiza este problema como producto del modelo socio-económico imperante. Para el PRODH, "la globalización, no sólo que trae a los pueblos pobres del mundo una homogenización de culturas, mundos de ficción plástica, exclusiones y guerras extrañas, trae también "des-comunicación" y otros subproductos que corroen cimientos sociales como las familias y los pocos resquicios de organización comunitaria que resisten a este embate, con desafíos de "localización". El estudio del PRODH permite afirmar que "algunos de esos subproductos son imaginarios grilletes, que hoy penden, no de los tobillos de jóvenes "mandingas" de pechos duros y dientes completos que son ofrecidas para el mercado inmisericorde del trabajo agrícola o la satisfacción de sus blancos amos. Los nuevos grilletes no necesitan ser de acero, atrapan a sus víctimas desde su angustia de sobrevivencia y depresión".

En el problema de la explotación sexual se combinan, al menos tres hechos: "los significados que las acciones tienen para las personas, las normas que rigen y el poder de decisión de que disponen. El caso de la prostitución y explotación sexual infantil no escapa a esta lógica, ni aún porque se aleja de los comportamiento admitidos como ´normales´. La opción de la prostitución infantil o adolescente, tiene un evidente significado de sobrevivencia y/o de escape frente a situaciones extremadamente críticas de desamparo emocional, familiar y social de las niñas".

Hay gente que cree que la compra-venta de relaciones sexuales -como prostitución en el caso de personas mayores de edad, o como sometimiento en formas de explotación sexual infantil, es un ejercicio de la libertad, sin embargo, atrás de estas historias de vida hay causas más profundas.

El informe señala la ruta crítica de las niñas víctimas de la prostitución, que se carateriza por una complicada red de interrelaciones que las ata fuertemente a efectos devastadores de los cuales difícilmente podrán liberarse en su futuro. Las cadenas de la esclavitud se consolidan mientras más pasa el tiempo de incursión en este submundo. Algunos eslabones de esa cadena, que comienzan en la infancia temprana y que atan fuertemente, podrían ser:

  • historias de temprano maltrato y abuso sexual
  • familias desestructuradas o en crisis
  • graves crisis de adolescencia, no resueltas adecuadamente
  • marco social adverso, con pocas oportunidades de desarrollo
  • "valoración" del trabajo sexual de las adolescentes, por parte de los clientes y de los proxenetas
  • incipientes redes de prostitución
  • mitos y prejuicios relacionados con los cuerpos y la procedencia tropical de las mujeres (no tienen rostro, sólo cuerpos)
  • doble moral y lucro social de la prostitución.

Frente a la posición de la sociedad ante esta problemática, el estudio del PRODH expresa: "La norma social aparentemente estaría en contra de la opción por la prostitución... Sin embargo, éllo no es cierto al menos por dos razones fundamentales: la doble moral de una cristiana sociedad oficial, que por una lado se horroriza de la prostitución como una manifestación casi demoníaca, pero que por otro lado lucra de ella... ´Cuando una puta se desviste y se echa para recibir a un hombre y darle el placer de la vida a cambio de una escasa paga, sabe, ilustre combatiente de la justicia social, ¿cuántos están comiendo de esa escasa paga?: el propietario de la casa, el arrendatario, la celestina, el comisario, el gigoló, el poli, el gobierno...´ Y no sólo que lucra del trabajo sexual de unas pocas mujeres sacrificadas en nombre del equilibrio social, sino que impone las reglas del juego, las palizas y las condenas, y por supuesto, establece los mecanismos para romper y soslayar las mismas reglas. Muchas de esas rupturas tienen como objetivo permitir la explotación sexual de las adolescentes, que son más apetecidas por los clientes y aseguran un negocio más redondo de todos los beneficiarios de la cadena de explotación..."

Respecto a la prostitución, el informe expresa: "el entorno social que rodea a la prostitución tiene otro marco de reglas, muchas de ellas contradictorias con las normas generales de la sociedad, unas establecen jerarquías rígidas entre todos los actores, que no pueden ser rotas sin riesgo de sanciones inmediatas, otras buscan dar un marco de protección incipiente frente a los permanentes riesgos de este mundo laboral. Las nuevas y jóvenes prostitutas, tienen que someterse a este cuerpo de reglas no escritas, pero presente en la memoria de todas; sin embargo por su inexperiencia inicial, son las que menos se benefician del alcance de estos acuerdos implícitos".

Para el PRODH, "cuando las jóvenes trabajadoras sexuales piensan en el abandono de esa profesión 'temporal', suelen ver como primera opción la de encontrar un hombre que las rescate hacia otro mundo, ni más ni menos que soñando en un príncipe de cuento; lo que reafirma la idea de dependencia marcada de la sexualidad femenina a las decisiones masculinas, en gran parte de las ocasiones en una marco de violencia intrafamiliar..."

Finalmente, el estudio del PRODH reconoce que "un análisis a profundidad de cada uno de estos elementos y sus interrelaciones es fundamental para proponer alternativas, pero ello es parte de un proceso de largo plazo, en el que, como sucede con cualquier otro aspecto de las relaciones y conflictos humanos, las protagonistas son las personas directamente involucradas y afectadas, pero el papel de apoyo de otras organizaciones de la sociedad civil es también fundamental".







 
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