Cuenca, 29 de junio de 2007
300 campesinos, entre hombres mujeres, jóvenes y niños, provenientes de diversas comunidades de los cantones Chordeleg, Sígsig y Gualaceo, llegaron esta mañana a Cuenca para manifestar una vez más su indeclinable decisión de expulsar a las transnacionales mineras de su territorio.
Fue una acción de un significado muy alto, no sólo por el sacrificio que implica la movilización de varios cientos de personas, sino porque dos días atrás, estas mismas comunidades habían sufrido feroz represión por parte de la fuerza pública en las vías que se habían tomado desde el martes 26 de junio.
En tanto, las comunidades de Molleturo, una de las parroquias más concesionadas por la Dirección de Minería del Azuay, dieron a conocer, por medio de sus dirigentes, que la toma de la vía Cuenca-Naranjal, continuará indefinidamente. Antes del medio día ya había tenido lugar el intercambio de las personas detenidas ayer, tras la arremetida de una fuerza compuesta por varios centenares de policías y carros antimotines contra la población en protesta. La policía liberó a 5 campesinos detenidos y los comuneros liberaron a un uniformado.
La disposición de la Alcaldía de Cuenca, por la cual se ordena la inmediata libertad de 19 personas detenidas en diversos puntos de resistencia contra las mineras transnacionales, incluyó la destitución del Jefe del Comando de Policía del Azuay, Raúl Rivadeneira, por desacato.
En atención a la disposición constante en el inciso cuarto del referido Art. 93 de la Carta Magna, por desacato a lo dispuesto en el auto inicial se dispone la destitución del Señor Jefe del Comando de Policía del Azuay, para cuyo efecto se oficiará a la Contraloría General del Estado y al Comandante General Distrital de Policía del Azuay
, dice el documento en su parte final.
La orden de la Alcaldía fue emitida el día de ayer hacia las 13h00, sin embargo, el coronel Rivadeneira lideró la ofensiva policial contra la población civil de Molleturo desde tempranas horas de la mañana hasta caída la noche. El resultado: 20 heridos adicionales, entre ellos mujeres y menores de edad. Matilde de Jesús Paucar, madre de 5 menores, fue a parar al hospital público más grande de Cuenca por contusiones múltiples.
Leonardo Berrezueta, gobernador encargado del Azuay, fue cuestionado por los movimientos sociales movilizados contra las mineras transnacionales, por haber incurrido en falsedades flagrantes. Aproximadamente a las 10h00 del día de ayer, en una reunión en la que se encontraban familiares, representantes de derechos humanos, organizaciones de mujeres, periodistas y autoridades universitarias, Berrezueta aseveró que el intendente del cantón Cuenca procedería inmediatamente a liberar a las 19 personas detenidas.
Al poco tiempo, los hechos desmintieron la aseveración vergonzosamente, puesto que por las calles adyacentes al edificio de la Gobernación, un ruidoso convoy policial transporte llevaba a los detenidos camino de los juzgados. Lamentamos que el Gobierno socialista del presidente Correa esté representado por funcionarios que lejos de contribuir con soluciones, generan confusión y desinformación
, manifestó el Dr. Arturo Quizhpe, coordinador del Movimiento para la Salud de los Pueblos. Sólo se puede deducir que fue una estrategia para demorar el recurso de hábeas corpus que se había planteado y avanzar en la criminalización de los líderes de la lucha antiminera, señalaron amigos de los detenidos.
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