Cuenca, 25 de junio de 2007
Durante el taller realizado en la ciudad de Cuenca, en el local de UNASAY-Ecuarunari, el Dr. Bolívar Beltrán, coordinador del Proyecto de Justicia Indígena, Originaria o Ancestral que lleva a cabo ECUARUNARI en el país, en la parte esencial destacó lo siguiente:
Nuestra América (Abya Yala) es un continente multiétnico, pluricultural, diverso, existen alrededor de 41 millones de pobladores indígenas.
Por ejemplo Bartolomé de las Casas (1474-1566), manifestó en su doctrina:
Que los indios eran humanos y que por lo tanto poseían la facultad de la razón, tenían sus propias leyes y gobierno (y el derecho a éstos) los cuales debían ser respetados por la corona española.La crisis del sistema neoliberal y los gobiernos de turno, y dentro de ello en la actualidad la crisis en la función judicial ha llegado a niveles más bajos y aquello se refleja en la falta de credibilidad, desconfianza, corrupción entre otros. Por lo tanto los pueblos y nacionalidades, así como la sociedad en general no tienen confianza en nada, ni nadie.
Desde los grandes medios de comunicación a los casos de justicia indígena los han considerado como crónica roja para difundirlos. Con mucha responsabilidad podemos decir que la justicia indígena no es perfecta, pero sí responde a una cosmovisión propia andina, por eso decimos que la justicia indígena no es linchamiento, justicia por mano propia, o ley del talión: Ojo por ojo, diente por diente.
La cosmovisión y filosofía indígenas, indican que las sociedades o colectividades indígenas son entidades milenarias que se han desarrollado en base de instituciones económicas, sociales, culturales, filosóficas, políticas y lógicamente jurídicas, en ese quehacer podemos afirmar sin temor a equivocarnos que han sido, y varias continúan siendo, sociedades completamente desarrolladas en proceso permanente de perfeccionamiento.
Hay varios elementos de los sistemas legales indígenas que nos identifican, tales como: milenaria, colectiva, está en permanente proceso de perfeccionamiento, es ágil, oportuna, dinámica, justa, oral. El sistema legal indígena se adapta a los diferentes lugares y tiempos de acuerdo a los modos de vida de cada pueblo y nacionalidad.
Estos y otros criterios fueron analizados y revisados por los participantes de los pueblos Saraguros y Cañaris de las provincias de Cañar, Azuay, Loja y Zamora. También acompañaron principales dirigentes como Domingo Ancuash, presidente de Cofeniae (regional de la Amazonía), Miguel Guatemal, dirigente de organización de la Conaie, Silverio Cocha, vicepresidente de Ecuarunari y otros. Quienes manifestaron que mediante estos talleres se analizan las desigualdades e injusticias que se cometen con nuestros pueblos pobres. A pesar de ello se lucha y ahora, en esta coyuntura, para poder presentar nuestras propuestas en la Asamblea Nacional Constituyente.
Esta propuesta será parte de la valoración de nuestra identidad y cultura, mediante video, texto, poder defender y presentar a la sociedad, en estos talleres, poder recoger criterios y experiencias inclusive desde las regionales.
Brevemente se analizó sobre la Asamblea Constituyente, sobre los objetivos a cumplir, cómo transformar el marco institucional del Estado, revisión en lo socio-económico, la elaboración de una nueva constitución, como ejercer el poder constituyente, plenos poderes... entre otros. Igual con los presentes se analizó cómo debe ser nuestra participación antes, durante y después de la Asamblea Constituyente. Votar correctamente por asambleístas probados y que hayan tenido un compromiso con el pueblo. Como organización se estará en constante vigilancia y se verá cómo participar con las diferentes propuestas mediante nuestros representantes y socializar con las bases para posibles movilizaciones.
Patricio Zhingri, Comunicación Intercultural DIPEIB-A
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