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Manifiesto de los Pueblos del Ecuador contra Álvaro Noboa

Quito, 31 de octubre de 2006

El país vive, en este momento, una emergencia nacional por la posibilidad de que Álvaro Noboa gane la segunda vuelta electoral y sea proclamado presidente de la República por el Congreso Nacional. Efectivamente, si Noboa llega a la presidencia, el poder económico y político se concentrará en una sola persona ambiciosa sin límites e inmoral, como lo muestran los pleitos jurídicos contra su padre, madrastra y hermanas, para apoderarse de la fortuna de Luis Noboa Naranjo.

En el supuesto no consentido de que Noboa ganare las elecciones presidenciales, éste se burlará de quienes lo eligieron esperando casa, créditos y empleo, pues a él no le interesa servir a la gente sino servirse del Estado para acrecentar su fortuna y la de sus pocos amigos ecuatorianos y norteamericanos. Para ello, ya cuenta con el control del Congreso, en donde hace mayoría sumando los votos de su partido con los de Sociedad Patriótica, el PRE, el PSC y la UDC. Por medio de acuerdos entre el poder legislativo y el ejecutivo, la vieja oligarquía controlará también el poder judicial, el Tribunal Supremo Electoral y otros organismos de control del Estado, como el Tribunal Constitucional, Contraloría, Procuraduría, etc.

Vale decir entonces que Álvaro Noboa tendrá las condiciones favorables para profundizar la apertura indiscriminada del mercado ecuatoriano mediante tratados inequitativos de libre comercio; para reducir el tamaño del Estado, para privatizar los servicios públicos y los recursos naturales de la nación. Más todavía, el régimen neopopulista contará con las instituciones y los medios para reformar a su gusto la Constitución y las leyes, y, de esta manera, perpetuarse en el poder bajo la forma de una dictadura constitucional, tan represiva o más violenta que la que sufrió el país entre 1984 y 1988, bajo el mando de León Febres Cordero. Siguiendo el ejemplo colombiano, Noboa intentará reformar la Ley de Elecciones para conseguir las reelecciones que estimare conveniente.

Los tambores de la venganza ya suenan en el escenario político nacional cuando los dirigentes de Sociedad Patriótica piden que se juzgue y castigue a los responsables de las movilizaciones de abril 2005 y de la destitución de Lucio Gutiérrez. Los tambores de la guerra ya resonaron cuando el mismo Noboa declaró su respaldo al presidente Álvaro Uribe en su lucha contra el narcotráfico y la guerrilla, involucrando irresponsablemente de esta manera al Ecuador en el conflicto colombiano. Es decir que la violencia interna e internacional romperá, en un plazo no muy lejano, la paz de la que hemos gozado los ecuatorianos, a un costo humano, social y político muy alto y con serias consecuencias para las finanzas públicas.

Cuando en el 2003, los trabajadores de la hacienda los Álamos, de propiedad del candidato neopopulista, propusieron la conformación de un sindicato, Álvaro Noboa se opuso a su creación con el argumento de que "no le gustan los sindicatos" y de inmediato ordenó la contratación por parte de sus propias empresas tercerizadoras, de grupos de menos de treinta obreros, como medio para evadir las obligaciones laborales y para evitar la distribución de utilidades.

Así como a Noboa no le gustan los sindicatos, tampoco le gustan las organizaciones de indios, de campesinos, de mujeres, de negros, de jóvenes, de niños, de pobladores barriales, y no le interesa gobernar para ellas ni con ellas. Siguiendo la ruta trazada por Lucio Gutiérrez, Noboa buscará dividir a las organizaciones sociales para quebrar a los movimientos sociales y para contar con interlocutores dóciles y obedientes a sus órdenes.

Estas reflexiones nos llevan a llamar a la ciudadanía ecuatoriana a no dejarse engañar por Álvaro Noboa y a votar consciente y responsablemente en la segunda vuelta electoral, a realizarse el 26 de noviembre próximo.

Comprendemos la insatisfacción de los y las jóvenes frente a las derivas del país en los últimos 27 años de democracia, pero estamos convencidos de que la abstención, el voto en blanco o el voto nulo no contribuyen a cambiar el país, pues dejan la posibilidad de que los seguidores de Noboa se salgan con la suya y nos impongan un gobierno neoliberal a sangre y fuego. Por ello, llamamos a los y las jóvenes, a las mujeres, a los indígenas, a los montubios, a los cholos, a los afroecuatorianos, a los adultos, adultos-mayores y a todos los ecuatorianos para que votemos críticamente por Rafael Correa. Invitamos a todos a votar por Correa porque las propuestas contenidas en su Plan de Gobierno se acercan a las agendas de las organizaciones sociales, al tiempo que solicitamos se comprometa a realizar la reforma política demandada por la ciudadanía, respetando las conquistas reconocidas en la Constitución, acuerdos y tratados internacionales y las leyes referidas a los derechos colectivos de los pueblos indígenas y negros, a los derechos de las mujeres, de los niños y de los adolescentes.

Exhortamos a los dirigentes de las organizaciones sociales, incluyendo a las organizaciones estudiantiles, a informar a sus bases de los peligros que implica el gobierno de Noboa y a invitarles a depositar su voto personal por las reformas del sistema político, económico y administrativo elaboradas por las organizaciones sociales. Es decir que el voto por Correa es un medio para manifestar nuestro descontento por el sistema actual y de ser gobierno es una opción por el cambio de las reglas de juego y de la forma de gobierno. Si logramos que Correa llegue en primer lugar y se posesione como presidente de la República del Ecuador, continuaremos el trabajo con nuestras organizaciones para vigilar las políticas y acciones de Alianza País, presionar a que nuestras propuestas de políticas públicas se conviertan en políticas de Estado, y que el cambio de las reglas de juego del sistema político se convierta en realidad.

Así mismo, llamamos a los líderes sociales a promover un control estricto de las elecciones del 26 de noviembre, para impedir la distribución de propaganda, regalos y promesas, vigilar el conteo de los votos y la elaboración de las actas de cada Junta Electoral, monitorear la transmisión inmediata de la información y la seguridad de las ánforas que contienen los votos electorales.

Luego de conocidos los resultados de la primera vuelta electoral, un sinnúmero de organizaciones sociales tomaron la iniciativa de analizar los resultados y proponer acciones con miras a la integración de un gran Frente de Unidad para conseguir la victoria electoral de Rafael Correa que es una opción válida para la construcción de una democracia participativa.

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