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Jimbitono, una pequeña comunidad ecuatoriana, en lucha contra una hidroeléctica privada

Equipo de Reflexión Pastoral Limón-Nunkui-Cenepa

26 de septiembre de 2006

Jimbitono encendió una luz que alumbró la realidad de nuestra provincia y descubrimos que estamos invadidos por compañías mineras, petroleras, hidroeléctricas y ONG conservacionistas. Nuestros ríos, nuestras montañas, nuestro cielo, nuestra vida y la vida de nuestros niños, están en inminente peligro y nosotros tenemos la obligación de defenderlos. La naturaleza la hemos recibido de nuestros padres para vivir y debemos entregarla íntegra a nuestros niños, para que ellos vivan.

La provincia vive un momento histórico de vida o muerte. Ya no podemos esperar más, ya no podemos callar, ya no podemos permanecer indiferentes. Todos nuestros cantones, desde Palora hasta Gualaquiza, están infestados de compañías y ONG conservacionistas. Vienen de los Estados Unidos, Canadá y Europa, y se presentan ante nosotros con engaños, regalitos, falsos proyectos de desarrollo, concesiones, pero lo que realmente quieren es robarse nuestras riquezas naturales, sin ninguna consideración ni beneficio para nuestro pueblo, nuestro medio ambiente, nuestra cultura y nuestras leyes.

Unámonos al valiente pueblo de Jimbitono

El pueblo de Jimbitono, ubicado a 12 kilómetros de la ciudad de Macas, capital de la provincia de Morona Santiago, en la vía Macas-Riobamba, ha intensificado su resistencia a Hidroabanico. Esta compañía, que en septiembre de 2004 invadió nuestro territorio, se apoderó del río Abanico y perforó un túnel en la cordillera, con el objetivo de generar y vender energía hidroeléctrica para las empresas mineras Corriente Resources, Billiton y Lowell Mineral Exploration asentadas en los cantones Limón Indanza, San Juan Bosco, Gualaquiza y en la provincia de Zamora Chinchipe.

Los últimos días, Jimbitono, fuertemente indignado por los incumplimientos y las faltas de respeto de los representantes de Hidroabanico, bloqueó la vía Macas-Riobamba y se tomó la casa de máquinas de la central. Dentro del pliego de peticiones de la comunidad, se destacan la negativa total a la continuación de la segunda fase del proyecto, la reparación de los daños al medio ambiente y la indemnización a los finqueros por los perjuicios ocasionados.

El miércoles 13 de septiembre, una comisión formada por los dirigentes de Jimbitono y delegados de los gobiernos locales y provinciales, se trasladó a la ciudad de Quito, para demandar la revocatoria del contrato de concesión del río Abanico entre el Estado e Hidroabanico, ante funcionarios del Consejo Nacional de Electrificación (CONELEC) y del Ministerio del Ambiente, por una serie de violaciones cometidas por la compañía al Reglamento de Concesiones, la Ley del Medio Ambiente y la Ley de Aguas. Los resultados de la gestión fueron negativos.

Hidroabanico, "Suciedad" Anónima

Actualmente, Hidroabanico se encuentra laborando en la segunda fase del proyecto que producirá aproximadamente 22,1 megawatios (Mgw.), que se sumarán a los otros 15,4 Mgw. que ya genera la primera fase, para lo cual ha realizado modificaciones a los diseños originales de la obra, sin la autorización de las autoridades competentes.

Hidroabanico, aprovechándose del espíritu cívico de Jimbitono, que suspendió el paro en espera de que las autoridades nacionales hagan cumplir las leyes, ha acelerado los trabajos en la central hasta con resguardo policial y militar, según testimonios de los campesinos de la zona.

De igual forma, la compañía ha redoblado sus esfuerzos en el tendido de su red de transmisión, apropiándose para el efecto de una franja de tierra de unos 150 kilómetros de largo por 15 metros de ancho, desde la central, ubicada en el cantón Morona, hasta el cantón Gualaquiza, donde la minera canadiense Corriente Resources espera la energía para iniciar la explotación de yacimientos de oro y cobre a cielo abierto, pese a la resistencia de aquel pueblo.

Muchos finqueros de los cantones Morona, Sucúa y Limón Indanza, expresándose a través de medios de comunicación, han multiplicado denuncias en el sentido de que cuadrillas de SIPETROL (contratista de Hidroabanico) han ingresado a sus propiedades sin autorización, destruyendo bosques, pastos y cultivos, todo con el fin de abrirle paso a este tendido eléctrico privado de 138 kilovoltios. En otros casos, los campesinos han sido conminados a firmar contratos de venta de sus tierras, bajo la discreta amenaza de que en caso contrario, van a ser declaradas de utilidad pública.

Como vemos, la estrategia de Hidroabanico, en estos momentos, es ganar tiempo y terreno, para presentarse ante la opinión pública y las autoridades con el argumento de los hechos consumados. Por eso, a nosotros también nos toca actuar más rápido en la lucha, para desbaratar esta pretensión de atentar contra la vida presente y futura de la gente de nuestros pueblos.

¡Morona Santiago se levanta para defender su vida!

Limón Indanza, San Juan Bosco, Gualaquiza y el resto de cantones de la provincia están amenazados, por otras 19 concesiones de nuestros ríos a empresas privadas de generación hidroeléctrica, además de las compañías mineras que ya están sembrando miseria.

La comunidad y la dirigencia de Jimbitono hacen un llamado a organizaciones populares, movimientos sociales y a todos los ciudadanos del Ecuador a hacer público su respaldo, a través de los medios de comunicación de la ciudad de Macas, a exigir de las autoridades locales y provinciales un comportamiento consecuente con los intereses de su pueblo y a demandar a la compañía Hidroabanico que abandone sus territorios.

Jimbitono, una pequeña comunidad ecuatoriana, en lucha contra una hidroeléctica privada

Klever Calle

Alentados porque la resistencia al accionar de las compañías mineras, petroleras e hidroeléctricas se extiende minuto a minuto por toda la provincia de Morona Santiago, en la amazonía ecuatoriana, los campesinos de Jimbitono mantuvieron el sábado, 16 de septiembre, una asamblea comunitaria para conocer los resultados de las gestiones de la comisión que representó sus intereses en Quito, ante las autoridades nacionales, y adoptar las medidas que correspondan.

No se anunciarán grandes novedades, pues ya conocemos que las autoridades nacionales no han asumido ningún compromiso con nuestro pueblo, dándole largas al asunto, declaró Rafael Cajilema, un dirigente comunitario. Las novedades vendrán de las decisiones que la gente tome ahí.

Los primeros días de la semana en curso, una comisión formada por dirigentes de Jimbitono y delegados de los gobiernos locales y provinciales, se desplazó a la capital ecuatoriana, para demandar la nulidad del contrato de concesión del río Abanico entre el Estado e Hidroabanico, ante funcionarios del Consejo Nacional de Electrificación (CONELEC) y del Ministerio del Ambiente, por una serie de violaciones cometidas por la compañía al Reglamento de Concesiones, la Ley del Medio Ambiente y la Ley de Aguas.

Mientras tanto, Hidroabanico, que a mediados del 2004 invadió este territorio y se apoderó del río Abanico, con el objetivo de generar y vender energía hidroeléctrica a las empresas mineras que pretenden asentarse en la provincia, aprovechó el tiempo para acelerar sus trabajos en la central, con fuerte resguardo policial y militar, según testimonios de los campesinos de Jimbitono.

Los últimos tres días, SIPETROL, la constructora contratista de Hidroabanico, incrementó el envío de personal a la central y la adquisición de material de construcción en los comercios de la ciudad de Macas, informó Germán Navarrete, concejal del cantón Morona, bajo cuya jurisdicción se encuentra Jimbitono.

Como se sabe, esta pequeña comunidad, ubicada en el suroriente ecuatoriano, a 12 kilómetros de la ciudad de Macas, capital de la provincia de Morona Santiago, ha intensificado, desde el pasado mes de agosto, la resistencia a la compañía.

El punto más alto de esta lucha se dio el 31 de agosto/2006, cuando la comunidad indignada por los incumplimientos y las faltas de respeto de los representantes de Hidroabanico, se tomó la casa de máquinas de la central. Dentro del pliego de peticiones de once puntos, destacan la negativa total a la continuación de la segunda fase del proyecto, la reparación de los daños al medio ambiente y la indemnización a los finqueros.

Actualmente, Hidroabanico se encuentra laborando en la segunda fase del proyecto que producirá aproximadamente 15 Mw, que se sumarán a los otros 15 Mw que ya genera la primera fase, aunque la intención de la compañía es incrementar la generación hasta donde se pueda, para lo cual ha realizado modificaciones a los diseños originales de la obra, sin la autorización de las autoridades competentes.

De igual forma, Hidroabanico, ha redoblado sus esfuerzos en el tendido de su red de transmisión, apropiándose para el efecto de una franja de tierra de unos 150 kilómetros de largo por 15 metros de ancho, desde la central, ubicada en el cantón Morona, hasta el cantón Gualaquiza, donde la canadiense Corriente Resources espera la energía para iniciar la explotación de yacimientos de oro y cobre a cielo abierto, pese a la resistencia de aquel pueblo.

Muchos finqueros de los cantones Morona, Sucúa y Limón Indanza, expresándose a través de medios de comunicación locales, han multiplicado denuncias en el sentido de que cuadrillas de SIPETROL han ingresado a sus propiedades sin autorización, destruyendo bosques y pastos, todo con el fin de abrirle paso a este tendido eléctrico privado de 64Kv.

En otros casos, los campesinos han sido conminados a firmar cesiones a perpetuidad de su tierra a favor de la compañía, bajo la discreta amenaza de que en caso contrario, va a ser declarada de utilidad pública. Es así que, entre otras decenas de casos, Glauco Gómez Atariguana se vio obligado a aceptar 500 dólares a cambio de casi una hectárea de tierra.

Como vemos, la estrategia de Hidroabanico, en estos momentos, es ganar tiempo y terreno, para presentarse ante la opinión pública y las autoridades con el argumento de los hechos consumados, apuntó el Padre Juan de la Cruz Rivadeneira, párroco del cantón Limón Indanza. Por eso, a nosotros también nos toca actuar más rápido en la lucha, para desbaratar esta pretensión de atentar contra la vida presente y futura de la gente de nuestro pueblo.

La comunidad y la dirigencia de Jimbitono hacen un llamado a organizaciones populares, movimientos sociales y a todos los ciudadanos del Ecuador y del mundo a hacer público su respaldo, a través de los medios de comunicación de la ciudad de Macas, a exigir de las autoridades locales y provinciales un comportamiento consecuente con los intereses de su pueblo y a demandar a la compañía Hidroabanico que abandone sus territorios.

Haga público su rechazo a la invasión de Hidroabanico y su respaldo a Jimbitono:

Medios de comunicación de la ciudad de Macas:

Autoridades locales y provinciales:

Hidroabanico S. A.
Teléfono: (02) 244 5707
Fax: (02) 244 5708
Mail: hflores@gne.com.ec
Quito, Ecuador

[+info]
http://www.servindi.org/archivo/2006/1130

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