Logo Llacta!

A un año del brote de hepatitis en el suburbio guayaquileño: todavía sin culpables

Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos

Boletín de prensa

Guayaquil, 21 de junio de 2006

Hoy se cumple un año desde que apareció en el suburbio Oeste el Brote de Hepatitis A, noticia que causó un gran impacto y desnudó en Guayaquil la mala calidad del agua provista por Interagua.

El Juicio instaurado por las organizaciones poblacionales duerme con el silencio de los inocentes y la complicidad de las autoridades, felizmente tres organismos oficiales La Comisión de Control Cívico, la Defensoría del Pueblo y la Intendencia General de Policía establecieron presunción de responsabilidades civiles y penales, incluso una multa de un mil dólares impuesta por la Intendencia General de Policía del Guayas (INTERAGUA todavía no paga esta multa) contra la empresa Interagua, pero sus resoluciones sólo han quedado en eso sin avanzar con las respectivas sanciones. Incluso la defensoría del pueblo declaró que todos los miembros del directorio de ECAPAG deben irse a sus casas por negligencia y violación a los derechos humanos a la salud y a la Ley de Defensa del Consumidor.

Ciertos sectores ciudadanos y organizaciones sociales no olvidamos que también a los pocos meses de esta tragedia un corte total de agua ocasionó la muerte de dos niños en el canal de la muerte y ninguna autoridad instauró de oficio ni siquiera un expediente por este caso.

Mientras ECAPAG hace gala de su completa ineptitud y negligencia como organismo de control y regulación del agua, subsisten los mismos y graves problemas del agua en la ciudad de Guayaquil, especialmente en los sectores más pobres el agua sigue saliendo de muy mala calidad, no hay continuidad ni suficiente presión y cada trimestre su precio es elevado a vista y paciencia de las autoridades. Por otra parte grandes industrias y fábricas continúan directamente descargando contaminantes al estero y los Ríos Guayas y Daule. Interagua mismo todavía a cinco años de concesión sigue descargando aguas servidas directa y sin tratamiento secundario.

Los tanqueros que proveen el servicio de agua a cerca de un millón de personas que no tienen todavía el servicio, siguen haciendo de las suyas cobrando 0.80 ctvs y hasta un dólar por un tanque de agua de pésima calidad, con plomo que desprende de sus tanques y no existe en Guayaquil ninguna autoridad que establezca controles mínimos a estos corsarios del agua.

El Observatorio permanentemente ha enviado comunicaciones y cartas a ECAPAG e Interagua, ha insistido en todos los foros y reuniones con propuestas claras para garantizar que el agua llegue en condiciones aptas para el consumo humano, así como se apliquen multas a la concesionaria para obligarla a que cumpla mínimamente con el contrato de concesión y los derechos de usuarios y consumidores.

Sectores poblaciones e industriales se vienen quejando permanentemente de los abusos de Interagua, como elevación de las tarifas, mala calidad del agua, falta de continuidad y presión, pero al parecer caen en saco roto y los organismos que deben controlar y que reciben dinero para hacerlo no lo hacen.

Sin embargo a espaldas de la ciudadanía y sin contar con la opinión de los contribuyentes se decide sobre las inversiones de más de USD 30 millones de varios impuestos que pagamos los Guayaquileños y que deberían servir para dotar de agua y alcantarillado sanitario y pluvial a los sectores que padecen si este servicio sin descuidar las otras zonas.

La paciencia de los ciudadanía tiene un límite y no quedará más remedio que ensayar otras formas de presión para que ECAPAG e INTERAGUA cumplan con sus responsabilidad y promesas, así como las Autoridades judiciales, de salud y policía intervengan a favor de la ciudadanía.

César Cárdenas, director

Valid XHTML 1.0! Valid CSS!

:: http://www.llacta.org ::