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La ciudadanía no admitirá un acuerdo bajo la mesa entre el Gobierno y la Partidocracia

Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH del Ecuador)

Quito, 24 de octubre de 2005

Oficio No. 6339-APDH-2005

"Cambiar todo para que nada cambie en la realidad..."
Esa ha sido la sistemática conducta gatopardista de las élites ecuatorianas

Doctor Galo Chiriboga
Ministro de Gobierno y Policía (E)
En su despacho

[copia a]

Doctor Alfredo Palacio, Presidente de la República
Organizaciones de DDHH, ciudadanas, sociales, Asambleas forajidas y barriales

De nuestra consideración:

En representación de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH del Ecuador, expongo a usted las siguientes puntualizaciones:

Fui informado en la Apdh que usted llamó para sugerir que promueva una reunión entre su autoridad y las organizaciones de derechos humanos que hemos venido participando desde la anterior cita por usted convocada el día 13 de octubre en las iniciativas hacia la Consulta Popular y Asamblea Nacional Constituyente, a la espera de que la sociedad y el Gobierno concretemos inaplazables cambios en la colapsada estructura política del país, retomando los anhelos de la Rebelión de Abril.

Su actual sugerencia apunta a que los defensores de DDHH acudamos a una reunión el próximo miércoles 26 de octubre a las 10h00 a.m. en el Ministerio a su cargo, con el fin -seguramente, ya que no he tenido ninguna otra información- de dialogar acerca de la Constituyente, la Consulta Popular y los mejores mecanismos para concretarlas según el anhelo de la inmensa mayoría de ciudadanos.

Al respecto, me permito indicar a usted lo siguiente:

  1. Desde el jueves 13 de octubre, en que efectuamos con usted una primera reunión que dio inicio a este positivo proceso abierto en el país, al día de hoy, lunes 24 de octubre, usted ha solicitado reuniones con las organizaciones de DDHH en dos ocasiones:
    1. El jueves 13 de octubre para relatarnos el peligroso callejón sin salida al que llegaron en los últimos 6 meses la Función Ejecutiva y Legislativa, en los inútiles diálogos sin la participación de la ciudadanía que al país le constan, para intentar cambios que los interlocutores escogidos, los partidos políticos tradicionales y los grupos de poder, no deseaban ni desean cambiar.
    2. Hoy lunes 24 de octubre, a once días de que el Presidente de la República aceptara como viable la salida a la cual las organizaciones de DDHH, civiles y sociales apostamos, de convocar a una Consulta Popular y Asamblea Constituyente para refundar las instituciones caducas del país; usted nos propone una nueva reunión, una vez que se ha presentado un nuevo callejón sin salida en el acercamiento entre el Ejecutivo y la partidocracia, para dialogar sobre las propuestas del Congreso y el Ejecutivo en el tema, expuestas en la cita sostenida entre el Presidente de la República y el Presidente del Congreso en la mañana de hoy, reunión en la que habrían llegado según los medios a una suerte de "consenso" entre ambas Funciones para 'reformar' el Estatuto Electoral esbozado por el Gobierno y "para consultar a la sociedad civil las propuestas del Legislativo y el acuerdo alcanzado por el Ejecutivo en el tema del Estatuto Electoral".
  2. A pesar de su ético comportamiento político que la APDH reconoce y de su pública declaración de que "el Gobierno no instrumentará a la sociedad civil", lo acontecido en el lapso entre la cita Ejecutivo-Legislativo, y su llamada telefónica para que impulsemos una reunión con las agrupaciones de DDHH, tememos que haya indicios de esa instrumentación, no por parte suya, aclaro, sino de la partidocracia y de sectores del Ejecutivo que intentan sabotear la Constituyente resuelta por el propio Presidente. ¿Por qué existe esa sensación? Porque son inmensas las expectativas creadas en la sociedad ecuatoriana a la espera de que la Consulta Popular y la Asamblea Constituyente se concreten, sin dilaciones ni negociaciones bajo la mesa con la partidocracia, cuyo afán es, siempre ha sido, "cambiar las cosas para que nada cambie en realidad".
  3. Esa conducta de los grupos de poder lo evidencian las propuestas de la partidocracia expresadas hoy por el caudillo de la vieja República, León Febres Cordero, vía Congreso al Presidente de la República y a usted: solicitan cambios en el Estatuto Electoral, sin explicitar cuáles cambios son los que desea la partidocracia. Y, fundamentalmente, proponen sustituir la Constituyente por una Asamblea "Constitucional" inofensiva que sólo se dedique a elaborar "reformas constitucionales", propuesta que los grupos de poder piden al Ejecutivo que remita al propio y desprestigiado Congreso Nacional. Ese "cambio" que la partidocracia intenta, no es de meras palabras ni semántico, señor Ministro, y eso lo saben usted, el Presidente de la República y la sociedad ecuatoriana que padecimos "asambleas constitucionales" al gusto y medida de la partidocracia caduca en 1998.
  4. Para aceptar su segunda llamada a una reunión con las organizaciones de DDHH, consideramos que usted debe dar algunas señales para evitar un diálogo metafísico sobre salidas desde la sociedad civil que rompan el bloqueo que hoy existe por parte del país político. Estas señales, para la APDH, son:
    1. Sancionar a los jefes policiales y uniformados que ayer Domingo 23 de octubre, atacaron a mansalva -queremos creer que sin su orden- a indígenas y ecologistas que, al igual que nosotros, manifestaban en los alrededores del cercado Palacio de Gobierno contra la presencia y tesis del Presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez. Hasta el momento no conocemos ninguna disposición del Ministerio a su cargo, ni de la Presidencia, que evidencie una condena a esos actos represivos que incluso denotaron racismo, antes visto sólo en los regímenes de Gutiérrez y Noboa, al haber procedido la Policía a detener injustificadamente autobuses con indígenas para impedirles su ingreso a la capital, que según los uniformados fue por expresa disposición del Presidente y del Ministro de Gobierno. Ó en los casos de golpizas con toletes e insultos degradantes a mujeres indígenas, cuyos responsables debieran ser sancionados por usted como señal de que respeta la preocupación del sector con el que desea dialogar, y de que el diálogo es para construir sobre hechos firmes en la cotidianidad, y no para involucrar a la sociedad civil en mediatizadas salidas futuras con la partidocracia.
    2. Usted nos convocó al primer diálogo el 13 de octubre, y los defensores de DDHH asistimos sin condición ninguna, totalmente optimistas y transparentes, con una sola iniciativa: que el Presidente se apoye en el pueblo, que rompa con la vieja partidocracia y los grupos de poder, que convoque a cadena nacional de radio y televisión anunciando la Constituyente (la hizo), y avance en las demandas ciudadanas por Consulta Popular y Asamblea Nacional Constituyente. Recordará que acordamos en el Ministerio a su cargo las organizaciones de sociedad civil elaborar una Propuesta de 'Estatuto Electoral' de la Constituyente; sin embargo, nuestra sorpresa fue que a menos de 24 horas de avanzado ese acuerdo, mientras agrupaciones de la sociedad civil preparaban la propuesta, el Gobierno envió al Tribunal Supremo Electoral la inconsulta propuesta de Estatuto, que les ha resultado cara durante los últimos once días, porque ha sido cuestionada, tanto desde la perspectiva de la sociedad civil, cuanto por la partidocracia. Con ese antecedente, la APDH le sugiere que, para ir a la nueva reunión que usted nos pide convocar a las organizaciones de DDHH, se garantice que el Gobierno no actuará como en esa primera ocasión citada, actuación que no criticamos lo suficiente en su momento, conscientes de que lo esencial era lo importante: llamado a Consulta y Constituyente. Por tanto, en esta oportunidad, queremos que no se llame a dialogar a la comunidad de DDHH y la sociedad civil sobre la base de los "hechos consumados", o que dialoguemos para desbloquear al país y acordemos propuestas y a las 24 horas se diluyan en acuerdos bajo la mesa entre la partidocracia con un Ejecutivo que no puede seguir dando señales de dubitación. Recuerdo que en nuestra carta al Presidente le referíamos "La demora es la muerte".
    3. Más aún, resulta inquietante que a la sociedad civil, que ha dado muestras suficientes de oponerse a las fumigaciones, el TLC y la presión de las petroleras al Estado, se convoque a diálogos e iniciativas en las que sí creemos, pero que a la vez y por cuerda separada, allí sí, sin espíritu de diálogo ni consulta, el Ejecutivo señale, como lo cita la prensa, que "se han sellado compromisos" para el inconsulto TLC con el Presidente de Colombia y Perú para el próximo 24 de noviembre. Y que se mantenga indefinido el tema de las petroleras. Es decir, señor Ministro: la APDH iría al diálogo planteado por usted y socializará a las agrupaciones de DDHH su pedido de reunión, pero esta vez iríamos desprovistos de inocencia, porque no estamos de acuerdo que en un cuarto del palacio se promueva el diálogo con la ciudadanía, y en otro cuarto den órdenes de represión y se pasen por encima de lo que esa ciudadanía siente y piensa.
  5. La APDH iría al diálogo pero exige transparencia y consecuencia con el pueblo. Y eso vale tanto para el Gobierno cuanto para la comunidad de DDHH y la sociedad civil: no puede haber marcha atrás en ambos sectores. El pensamiento de la APDH se resume en estos planteamientos:
    • La ciudadanía no quiere ser más un "rey de burlas" de la partidocracia y los grupos de poder.
    • La ciudadanía no puede ser "llanta de emergencia" del Gobierno en momentos de crisis.
    • La sociedad civil no admitirá ser responsabilizada por el Gobierno y la partidocracia, del bloqueo generado por ambos durante estos seis meses y, en el caso del Congreso, en los últimos 25 años.
    • La ciudadanía no quiere ser instrumentada por el Poder. Por tanto, no puede estar de acuerdo con que haya Constituyente y a la vez continúe vigente ese Congreso que hoy padecemos. Un acuerdo pragmático consistiría en su cesación temporal hasta que se recuperen las instituciones para toda la República.
    • La ciudadanía apuesta a un cambio real y democrático; no a "parches" o trampas de la partidocracia.
    • La ciudadanía quiere Constituyente para refundar las instituciones que aniquilaron los grupos de poder y la partidocracia. NO quiere "asambleas constitucionales" para 'reformas constitucionales' inocuas.
    • La APDH está de acuerdo en que se requieren cambios en el Estatuto Electoral, pero que sean para garantizar mejor la participación mayoritaria de la ciudadanía que no tiene partido ni gremio, es decir queremos cambios que apunten a disminuir el requisito del 2% de firmas a un "%" sustancialmente menor, y que rija tanto para los ciudadanos cuanto para los partidos, y no solo para los primeros.
    • La APDH no está de acuerdo en la vieja fórmula de la partidocracia de hacer una "Asamblea Constitucional" que sustituya a la Constituyente ya convocada, que NO es para "reformas constitucionales" insustanciales como quieren los partidos, grupos económicos y poderosos mass media, sino para que tenga plenos poderes de cambiar y mejorar totalmente las instituciones republicanas dinamitadas por esos grupos de poder y la partidocracia, hacia una visión estratégica de país desde aquí a los próximos 30 años. Para ello los partidos deben comprender que es conveniente que estén en condición de minoría en una Asamblea Constituyente mayoritariamente ciudadana, eso sí garantizándoles sus derechos de minoría partidaria que, empero, ellos jamás lo han respetado.
    • La APDH sugiere al Gobierno y al Presidente que, si no va a tomar decisiones nacionalistas y soberanas en los tres temas citados antes: TLC, fumigaciones y petroleras, por lo menos tenga la sensibilidad de disponer que esos temas no van a ser suscritos o apoyados hoy, sino que sean de incumbencia nacional, sea esta tomada exclusivamente por Consulta Popular o por la propia Constituyente.
    • Sugerimos que las reuniones que usted propone no sean únicamente con la comunidad de DDHH sino con las agrupaciones diversas de la ciudadanía, sociedad civil y campo popular.

Finalmente, la APDH iría a esa reunión, y convoca a las demás organizaciones a asistir, pero vamos con las cartas abiertas. Y esperamos igual actitud por parte del Gobierno. Es hora de que el régimen se defina de una vez por todas. O con la gente, o con los grupos de poder. Si ha escogido la segunda opción, entenderemos que nada puede hablarse ya. Y que le espera un inevitable suicidio al régimen.

Del Sr. Ministro, atentamente,

Alexis Ponce, vocero APDH

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