Logo Llacta!

El Correo de la Esperanza Nacional llega a Quito

Correo de la Esperanza Nacional

Quito, 4 de octubre de 2005

Amigos y amigas:

No se cómo expresar en estos momentos, tengo una infinidad de emociones, que mi corazón no permite canalizar. Parece que un cúmulo de sentimientos están que juegan con mi loco corazón lleno de emociones, lleno de vida, lleno de juventud, que hace que las cosas buenas de la vida se queden dentro de uno mismo.

He llegado, pero no lo he hecho solo, he llegado con las voces de los niños que han puesto su confianza y su fé de que estas cartas algún día han de llegar hasta su destino.

Llevar en el alma muchos recuerdos, buenos y malos hace que me sienta capaz de decir: He llegado.

He llegado con la firme convicción de querer enseñarle al país lo que es la realidad a la cual muchos están ciegos o se hacen los ciegos, los que no llegan a ver la realidad hacen de que no ven lo que nuestra gente vive o sufre, dependiendo de donde viva.

He llegado: pero no solo, lo he hecho con ayuda de amigos e instituciones que de una u otra forma han apoyado esta iniciativa aunque loca pero con gusto, no me quejo de lo que me ha tocado vivir, pero sí reniego de toda la inequidad social que he observado y que no me alcanzaría todo el tiempo y espacio en este correo para decirles.

He llegado: pero no solo, lo he hecho con la visión, opinión y ayuda de mas de 25.000 niños, niñas y adolescentes que han aportado con una ayuda tan inmensa como lo es escribir una carta, pero no es una carta vacía sino un cúmulo de emociones, de grandeza por su contenido, ya que contienen propuestas de niños para tratar de aportar en algo a cambiar al pais, de querer vivir y ser partes de cambios.

He llegado: pero no solo, me ayudó el observar la pobreza, la injusticia e inequidad, la inseguridad, el desempleo, el trabajo infantil en condiciones infrahumanas, la violencia intrafamiliar, la falta de servicios básicos, las cuales está viviendo la mayoría de la población ecuatoriana.

He llegado: pero no solo, porque me alimentó la esperanza que tuvieron todos estos niños en escribir estas cartas, las hacían con qué amor, con qué destreza, con qué paciencia... son cosas que no se llegan a ver todos los dias.

He llegado: pero no solo.

Las cosas no las hice por sí solo, siempre los tuve en la mente compañeros de la red, los tuve en mente porque en momentos tan dificiles abría mi correo y encontraba mensajes esperanzadores y llenos de vida, los cuales impulsaban más y más cada uno de un constante pedalear. Los llevaré en mi corazon.

He llegado a Quito, pero no solo, lo hize con ayuda de las cartas, 25.762 cartas recolectadas, hechas por niñ@s del país. No lo hice solo, siempre supe que estaba acompañado. Tuve a Dios en mi camino, tuve la soledad de por medio, el frio, el hambre, pero más era el hambre de querer llegar. Tuve también a lado mio la esperanza, la fe, la alegría de llegar. Junto a todos ellos estuvieron las lágrimas, los llantos, las cerradas de puertas, las muchas veces que oí un no, tanto así que llegue a endeudarme, pero no importaba. Solo importaba que esos sueños plasmados en una hojita de papel sean un grito y llamado de atención para estas insensibles autoridades.

Amigos, estoy eternamente agradecido.

Atentamente,

Andrés Mendoza Reynoso

CI 0923638613

Proyecto Correo de la Esperanza

Tel. 093590494

La última etapa

El dia domingo 2 de octubre del 2005, a las 12:35 de la mañana, llegué a la ciudad de Quito después de haber salido de la ciudad de Santo Domingo a la 1:35 de la madrugada, en un ascenso no recomendable para personas que sufren del corazón.

Después de 11 horas de ascenso y empujar la bicicleta se ha llegado, mas con las últimas cartas que se alcanzaron a recolectar.

Las novedades registradas en el camino fueron una caída debida a la falta de visibilidad, ya que la neblina estuvo bien fuerte. Muchos riesgos se corrieron en el trayecto, e inclusive ya revisando de día la ruta recorrida la verdad es que no creia pero se sentía el miedo más grande que puede sentir el ser humano, tanto miedo que por poco me orino los pantalones (no es broma).

Al sentirse en ascenso se lleva uno una serie de incertudumbres, una serie de pensamientos que rondan en el ser, que la mente es encargada de dar imágenes cargadas de terror, que el físico disminuía, pero en mis adentros, lo único que pensaba era o subes o mueres.

A eso de las 6 y media de la mañana, después de casi 6 horas de ascenso comencé a ver población: Tandapi (lástima que a esas horas no hubo mucha gente y como era domingo)

Luego a las 9 y media de la mañana, superado una vez el problema de dolores de cabeza y el típico soroche, llegué a la población de Aloag.

Hay algo que me gustó de esto: Ver que la gente ya reconocía quien iba con una bandera y casco; y era medio chistoso a ver que uno preguntaba cuanto falta para llegar a la capital y me decían "a quisito nomás". Qué lindo porque faltaban unas horas mas.

Cuando desde afuera se vio enorme mole que crece como ciudad, con sus lomas pobladas, qué bello: era Quito.

Una mezcla de emociones, llanto mezclado con sonrisas, no me podía contener en medio de la gente que por ahí pasaba, pero era una alegría espontánea que no me obligaba nadie a callar, ya que por ese momento, y disculpen el egocentrismo, me sentía dueño del mundo, pero había llegado.

Luego, después de tanto y tanto, no supe qué hacer. Me sentía perdido, mandaba una serie de mensajes via cell a Ximenita Proaño de la Fundación Mariana de Jesús y a Fidel Narváez de APDH. No lograba contactarme con éllos. La verdad es que me perdí. Luego, acordándome de mi ultima llegada a la capital, cogí largo la Simón Bolívar, luego una carretera, la cual hay que tener ciudado, parecía peor que pista de carreras y no daban cuenta del peatón.

Después de tanto preguntar me ubiqué para llegar a la Cumandá: Lo único que hice fue preguntar por una cabina y comenzar a llamar a Fidel y Ximena y para el colmo soy tan llorón que me pongo a llorar delante de un policía que ahora que estoy un poco bien me río de la anécdota.

El interes de ayudar y de parte de los policías hizo que ellos dispongan de una patrulla para poder trasladar mis cosas a un albergue, pero no pudieron recibirme por falta de una orden (cometí un error: no envié un mail emergente indicando mi salida, pero cómo lo iba hacer si mi llegada a Santo Domingo no estaba coordinada.

Bueno, por falta de tiempo no escribo mas, mañana lo hago.

Estoy en la Fundación Mariana de Jesús.

Invitación a participar en la entrega de las cartas

Se invita con carácter de especial para el día jueves 6 de octubre de 2005, a la gran concentracion de niños, niñas y adolescentes, en la cual se va hacer la entrega oficial de las misivas enviadas por los niños de país (25.762) recolectadas por el Cartero de la Esperanza Andrés Mendoza.

[ver convocatoria]

[+info]
Una cruel despedida
Rebelión Forajida: 1.600 bombas lacrimógenas, a 50$ cada una...
Rebelión Forajida: Convocatoria a la movilización en Guayaquil

Valid XHTML 1.0! Valid CSS!

:: http://www.llacta.org ::