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¡Basta de represión¡ !Fuera la OXY del Ecuador!

Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENIAE)

Boletín de prensa

Quito, 20 de agosto de 2005

CONFENIAE considera que la cancelación del Convenio con la Occidental es un acto de justicia histórica y de reparación de los crímenes cometidos contra los Pueblos Indígenas de la amazonía ecuatoriana y contra la de toda la población ecuatoriana.

Profundamente conmovidos por la muerte de las decenas de hermanos en la frontera marítima Ecuador Colombia en el intento de dejar un país en el cual se agudiza la crisis económica, social pero esencialmente moral, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana CONFENIAE hacemos público la exigencia al Gobierno de Alfredo Palacio para que se proceda con el carácter de inmediato a la cancelación del Contrato con la empresa Occidental y a la recuperación de los pozos que la mencionada empresa explotaba.

Llamamos al Gobierno a tomar las políticas de Estado necesarias para que todos los pueblos y nacionalidades indígenas que habitamos el Ecuador tengamos una vida digna, con respeto a nuestros derechos y a nuestros recursos naturales que son también de nuestros hijos. Estos 30 años de actividad petrolera no han significado para la mayoría de los ecuatorianos, ningún beneficio real. La evaluación final de la actividad petrolera ha sido una situación de catástrofe ambiental, la destrucción de nuestros territorios, la contaminación de nuestros ríos, la perdida de nuestras formas de vida, y al país, solo le ha traído el endeudamiento, incremento de la pobreza a niveles extremos, y delitos de lesa humanidad contra nuestros pueblos, algunos de los cuales han desaparecido o están a punto de hacerlo.

La comprensión de esta situación debe partir de una realidad: la actividad petrolera en Ecuador se realiza en la Amazonía que a más de ser una zona de gran biodiversidad y fundamental para la vida del planeta es esencialmente el hogar de los Pueblos y las Nacionalidades Indígenas que la hemos cuidado desde tiempos inmemoriales. La actividad petrolera ha significado para nosotros como Pueblos, desplazamientos forzosos, pérdidas de vidas humanas, destrucción de nuestro hábitat, atentados contra nuestra salud, contra nuestra espiritualidad y destrucción de nuestros territorios y lugares sagrados, que han sido la esencia de nuestra existencia. En estas perspectivas, las actividades petroleras pueden ser asociadas a crímenes de lesa humanidad y a genocidio. El estado ecuatoriano en consecuencia está en la obligación de hacer justicia y de proceder a la debida reparación y al resarcimiento de nuestros derechos. Una primera expresión de ello sería la cancelación del Contrato con la OCCIDENTAL, la salida inmediata de la Empresa Brasilera PETROBRAS del Parque Nacional Yasuní y la cancelación del contrato con la CGC que amenaza la vida del pueblo de Sarayaku. Lla CONFENIAE no está dispuesta a permitir que esto continué.

La opinión pública nacional e internacional debe conocer que con la finalidad de callar las voces de protesta y de exigencia de respeto a los derechos indígenas y de todos los ecuatorianos, las empresas petroleras han buscado fraccionar, dividir y destruir nuestras organizaciones.

Con este fin corrompieron a dirigentes que aún ciegos de ambición buscan sin éxito crear organizaciones paralelas a partir de la organización de seudo congresos convocados por seudo dirigentes que tienen deudas pendientes con la justicia ecuatoriana. A los intereses de las petroleras les son necesarias organizaciones dóciles, manejables, corrompibles. Inútilmente, los dirigentes aún implicados en las atrocidades del régimen Gutiérrez buscan un nuevo Congreso de la CONFENIAE con el discurso de la unidad, pero ocultan a la bases que ellos están implicados en graves irregularidades financieras y de otro tipo de delitos, sobre lo cual las primeras investigaciones de las instancias de control del estado dan pruebas contundentes. No es posible un nuevo Congreso de la CONFENIAE sin que cada organización de base haya exigido a sus dirigentes las debidas explicaciones sobre las sumas de dinero transferidas desde el Ministerio de Bienestar Social. Ser indígenas es pelear contra la corrupción y contra aquellos que son cómplices de las petroleras como son José Quenamá, Gilberto Yankuam y sus cercanos cómplices. Rechazamos enérgicamente y no permitiremos que se organice un congreso de los Pueblos y Nacionalidades indígenas de la Amazonía con recursos de petroleras que han violado todos nuestros derechos y que asesinan a nuestros hermanos.

Por el Consejo de Gobierno de la CONFENIAE

Luis Vargas Canelos, Presidente

[+info]
http://www.confeniae.org.ec

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