Quito, 9 de junio de 2005
Para que no olvidemos...
El Ecuador vivió en abril de 2005 una de las más conmovedoras movilizaciones de reapropiación ciudadana de la democracia en América Latina y el mundo, a través de un multitudinario ejercicio de derechos que miles de mujeres y hombres -en ejemplar lucha pacífica y no-violenta, con alegría, creatividad e inusitada participación cívica- levantaron en el país, hasta voltear un gobierno que había bordeado el precipicio del fascismo y la disolución nacional.
Ecuador y, en especial, su capital Quito, fueron -en el continente americano- el escenario geográfico, social y político "en tiempo real" de una jornada ciudadana que alcanzó signos de dramatismo hasta poner en evidencia el despertar del "país profundo", ese que académicos y partidos no creían que se movilizaría por "causas subjetivas" como la dignidad y la vergüenza.
Luego del 20 de abril, hay un tiempo lento pero insustituible para recuperar los decomisados signos de una democracia requisada de contenidos por el Establecimiento. El abril del 2005, como antes el 5 de febrero de 1997 y el 21 de enero de 2000, se reflejan en un espejo donde puede verse a sí mismo el Ecuador : el gran espejo de Latinoamérica y el planeta, que -con sesgos diferentes- se debaten en similares y patéticas crisis, donde los ciudadanos del mundo buscan razón y contenido a la democracia, y participación propia y protagónica en el devenir que otros trazan para ellos, pero nunca con ellos.
Transcurridos dos meses de la "rebelión de los forajidos", es tarea de tod@s la recuperación de los signos de abril, en que el ejercicio ciudadano de los derechos llegó a su máximo nivel: al derecho a la rebelión. Así como deber colectivo es la preservación de la memoria, como un bien cultural e identitario de nuestros pueblos.
A través del cine, como expresión cultural de ese patrimonio de la memoria, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH del Ecuador, el Centro de Derechos Económicos y Sociales, CDES, y el Cine Ocho y Medio, concretan entre el 9 y el 15 de junio un Ciclo de Cine Forajido con filmes que ayudan a los protagonistas, actores y actrices sociales masivos de esta rebelión ciudadana, a "mirarse" -otra vez- en el espejo de abril y en los otros espejos continentales y mundiales, a través de esta muestra de cine cuyo epígrafe reza: "Para que no olvidemos", dirigida a toda la ciudadanía y, especialmente, a los y las jóvenes.
Los sucesos de abril trazan una "línea imaginaria" desde el Ecuador hacia procesos que hoy se viven en América Latina, recuperados en decenas de películas de cine y video testimonial que la Apdh ha recopilado en las naciones donde vienen ocurriendo fenómenos intensos de movimientos ciudadanos y sociales, desde Buenos Aires, Brasil, Caracas y La Paz, hasta México, Montevideo, Vieques, La Habana y EEUU.
Cine Ocho y Medio contribuye a este Ciclo de Cine Forajido con una selección de los más relevantes filmes de cine de director, como Costa Gavras, Ken Louch y otros, donde destacan "Z", "Estado de Sitio" y la argentina inolvidable "La Historia Oficial".
Gracias enormes a CDES, 8 y ½ , Pocho Álvarez y "La Luna". Y, especialmente, gracias a todos los Forajidos y Forajidas del Ecuador y Latinoamérica.
Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH del Ecuador
Presentarán las películas: Anaité Vargas, Patricio Pazmiño, Paco Velasco, Mariana Andrade, Fidel Narváez, Jorge Brito, Galo Chiriboga, María Paula Romo y Rafael Barriga.
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