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¿Una Regulación Internacional sobre Acceso a Recursos Genéticos?

Acción Ecológica

Quito, 24 de marzo de 2005

A mediados de febrero del 2004, tuvo lugar en la ciudad de Bangkok la primera reunión de un grupo de trabajo que negociará un régimen internacional sobre acceso a recursos genéticos en el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica.

En la sesión inaugural el presidente ejecutivo del PNUMA dijo que derechos de propiedad intelectual aplicados a las formas de vida están en contra de los objetivos del CBD, porque atentan contra el principio de soberanía de los estados. El añadió que esto se opone al derecho de los pueblos indígenas reconocidos en el Art. 8j del CBD, e impide la conservación de la biodiversidad, porque esta no se puede ejercer bajo un régimen de monopolios privados. El añadió que un régimen de monopolios privados (sobre la biodiversidad) pueden ser puesto en práctica, sólo cuando la soberanía nacional y de los Estados ha sido suspendida.

La posición del Estado Ecuatoriano junto con otros países megadiversos, por otro lado, ha sido que en las aplicaciones de patentes que versen sobre biodiversidad, se incluya un certificado de país de origen y del conocimiento tradicional asociado. Esta posición -que ha sido mantenido por el gobierno ecuatoriano en varios foros internacionales que versan sobre el tema-, hace un reconocimiento implícito a las patentes relacionados con las formas de vida, que es un principio que ha sido rechazado por organizaciones sociales alrededor del mundo, por las implicaciones de carácter social, económico y ético que tal reconocimiento puede desencadenar.

Últimamente los Ministros de los 3 países andinos que negocian tratados de libre comercio con Estados Unidos han pedido que se reconozca la propiedad intelectual sobre las plantas medicinales y el conocimiento tradicional. ¿Qué implica esto?

Existen normas muy complejas que rigen el intercambio de conocimientos y de biodiversidad entre las comunidades indígenas. Por ejemplo, las semillas han sido libremente intercambiados entre comunidades indígenas, de campesinos, pescadores y recolectores. Hay un tipo de conocimiento que es mucho más restringido y que es transmitido de manera selectiva sólo a ciertos miembros de la comunidad. Estos se relacionan sobre todo con el uso de plantas medicinales y otros conocimientos muy especializados. Pero hay conocimientos sagrados que sólo una persona los detenta en una o varias comunidades, y existen normas especiales para transmitirlas a la siguiente generación, y que varía de un grupo humano a otro.

Es por eso que hay conocimientos (y componentes de la biodiversidad) que se venden, otros que se regalan y otros que se guardan. Estos últimos generalmente son los relacionados con lo sagrado y lo ritual.

Es decir que el flujo de conocimientos es muy complejo, y en medio de esta complejidad se desea hacer un convenio universal para normarlos.

Los impactos pueden ser muy negativos para las comunidades, porque la biodiversidad que ha sido desarrollada a partir de varios sistemas de conocimientos, innovaciones y prácticas tiene que ver con cada aspecto de su vida. Estas poblaciones han descubierto el valor de las plantas, animales y micro-organismos, han desarrollado complicados sistemas de domesticación, han seleccionado las mejores variedades y las han usado para el mejoramiento genético. Les han dado un manejo adecuado que ha asegurado su conservación. Es decir, han generado biodiversidad.

La biodiversidad ha contribuido al fortalecimiento espiritual, cultural y económico de las comunidades; es fuente de medicina, alimentación, vivienda y ha hecho posible importantes expresiones de religiosidad y cosmovisión. ¿Puede ser hoy objeto de apropiación monopólica y transformada en una mercancía más?

Esto constituiría una violación a los derechos colectivos. La biodiversidad entra en el ámbito de los derechos colectivos, puesto que el trabajo de generación de biodiversidad es esencialmente colectivo.

El conocimiento tradicional tiene algunas características que merece la pena mencionar, para entender por qué éste entra en el ámbito de lo colectivo.

Hay quienes desean hacer una división artificial entre los recursos genéticos y recursos biológicos, como si el uno se podría generar sin el otro. Y van más allá. Dicen que los llamados ¿recursos biológicos? entran en el ámbito de lo individual porque este pertenece al dueño del predio donde se encuentra este recurso. El propósito de este tipo de afirmaciones es claro: beneficiar a las empresas que quieren acceder a nuestra biodiversidad, facilitándoles el camino.

Esto es lo que encontramos en las memorias de un taller sobre el acceso a recursos genéticos -Marco legal, procedimiento de acceso y participación indígena-, organizado en la Provincia de Napo, por un grupos de ONG que trabajan en un proyecto alemán llamado ProBenefit, cuyo objetivo es obtener recursos genéticos para una empresa alemana.

En medio de esta complejidad se quiere dictar una norma internacional para regular el acceso a recursos genéticos, que han sido manejados milenariamente por comunidades que son altamente diversas.

El impacto de una regulación de este tipo, puede tener efectos sumamente nefastos en la vida de las comunidades rurales, pues los recursos genéticos, los recursos biológicos o cualquier nombre que se le quiere dar a la naturaleza viva, es importante para cada una de las facetas de la vida de la comunidad, pues facilitaría que empresas de diversos tipos irrumpan en su vidas y desequilibren las relaciones sociales en el seno de las mismas.

Aunque se habla de consulta previa y repartición equitativa de beneficios, lo que esto producirá es división entre las comunidades, pues no todos están dispuestos a permitir que la biodiversidad sea convertida en mercancía; en materia prima para la investigación de las empresas transnacionales del Norte (o del Sur).

Y será un paso más para transformar en mercancía a la biodiversidad.

[+info]
http://www.accionecologica.org
http://www.ecoportal.net/content/view/full/43178

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