Logo Llacta!

¡Talita, kumi! Pronunciamiento de la APDH del Ecuador en el "Funeral de la Constitución"

Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH del Ecuador)

Quito, 20 de enero de 2005

Hoy jueves 20 de enero del 2005 a las 18h00 se efectuó en la lujosa Funeraria "Memorial" de Quito, ubicada en la Avda. Shirys, un simbólico acto convocado por varias agrupaciones de DDHH y civiles, entre ellas la Asociación Americana de Juristas Rama Ecuador, la PIDHDD y la APDH, denominado "Funeral de la Constitución" debido a las violaciones a la Carta Fundamental del país cometidas por Lucio Gutiérrez y grupos de poder, con los cuales copó la Corte Suprema de Justicia a finales de diciembre pasado, al romper su antigua alianza con otras fracciones dominantes.

A este acto simbólico asistieron centenares de representantes de distintas posiciones ideológicas, clases sociales, movimientos ciudadanos y sectores civiles, así como gran cantidad de medios de comunicación, periodistas y reporteros.

Dado que la APDH era una de las organizaciones civiles convocantes y que habíamos decidido participar en este "Funeral de la Constitución" dejando en claro nuestra independencia y meridianamente expresada nuestra posición de autonomía total ante todos los grupos de poder que hoy se disputan a dentelladas el control del aparato estatal, ingresamos a la funeraria ataviadas de túnicas negras y de antifaces las activistas mujeres, y ataviados con trajes de frac y sombreros de copa los hombres de la APDH, llevando una corona fúnebre que fue dejada en la sala de velaciones a los pies del ataúd donde se hallaba una Constitución gigante, simbólicamente fallecida "por violación" como habían anunciado todas las organizaciones convocantes.

Al colocar la ofrenda floral, que llevaba un letrero con el lema "Por el bien del Ecuador: ¡que se vayan todos!", nuestras compañeras procedieron a entregar a periodistas y asistentes colas de león confeccionadas en tela y murciélagos de cartulina negra alusivos a las dos mafias de poder confrontadas (socialcristianos y bucaramistas) y nuestro Pronunciamiento, que fue leído públicamente por Alexis Ponce, Vocero de la APDH.

Inmediatamente después de leído su pronunciamiento, masivamente aplaudido por el público, los activistas abandonaron la Funeraria y colocaron en sus exteriores colas de león y murciélagos de papel, junto a carteles que rezaban: "Ni Lucio Ni León; Ni Buca Ni Nebot". "Que se vayan todos", "Abajo la dictadura de la Mama Lucia y la democracia de Vito Corleone".

Aquí nuestro pronunciamiento:

Público presente, señores periodistas...

Pronunciamiento de la APDH del Ecuador en el "Funeral de la Constitución"

"Ni Corleone, ni la Máma Lucha"… Que se vayan todos

Talita, kumi
(En arameo, "Niña, levántate y anda")

La que aquí yace, apenas fue una niña de 7 años de edad. Había nacido en 1998 y empezado a vivir, cuando la remataron en el año 2004. Falleció a consecuencia de brutales ataques y consecutivos ultrajes de todos sus victimarios, que hoy se acusan entre sí, diciéndose -cada uno a su manera- que "la respetaban, acataban y defendían".

Estaba agónica, es cierto, por las continuas violaciones que había padecido en los últimos años a manos de delincuentes de apellidos rimbombantes, mientras la ciudadanía entera asistía indiferente o impotente a su vejación, porque era "natural" que aquellos a diario la mancillaran.

Pero a fines del 2004 fue asesinada y rematada por una turba de otros delincuentes de "apellidos guacharnacos" que la humillaron y abusaron hasta rematarla y dejarla en este ataúd.

En el pasado, las 16 hermanas mayores que tuvo esta niña, habían sido vejadas hasta morir por iguales apetitos y similares bandas delincuenciales. Hoy esta chiquilla acaba de correr la misma suerte, porque nadie reaccionó a tiempo en ese diciembre y en los últimos 25 años, para protegerla y curarla, asistirla y defenderla.

Esta niña había nacido gracias a la lucha de la sociedad civil que le puso un nombre, que le dio de alimentar, que la cobijó y sustentó, para que creciera fuerte y no corriera la suerte de sus 16 hermanas anteriores, muertas en plena adolescencia o madurez, o aplastadas por tanques que las rodearon un ya olvidado día de 1984.

Esta niña nació al calor de una rebelión ciudadana que en 1997 dijo "¡basta!" a la misma zoología política que hoy la pisoteó con sus botas pestíferas y unas panameñas chancletas hasta rematarla.

Pero esta niña va a resucitar, si este pueblo cree en sí mismo y vuelve a decir "¡basta!". Si dice, con sus millones de voces, como Cristo dijo un día "Talita kumi": Niña, levántate y anda.

Entre Drácula y Frankenstein nos quieren obligar a optar. Entre el sida y el cáncer intentan que elijamos. Entre Corleone y la Máma Lucha nos piden decidir. Nosotros optamos por la niña ultrajada y por esos millones de ecuatorianos y ecuatorianas llamados a resucitarla.

Nos negamos a ser parte de uno u otro bando. Ni sus hijos ni las nuestras se merecen vivir en un país condenado a ser mandado por la Máma Lucia o los Vito Corleone. Nos negamos, rotundamente, a creer que no haya porvenir. Hay que insistir, seguir creyendo en el país que quisimos dar un día a nuestros hijos.

De cambiar todo se trata, de refundar una república distinta y sepultar la vieja que padecemos. No estamos condenados a morir, o a sobrevivir que es peor, entre Drácula o Frankenstein.

No estamos condenados a ser los eternos cangrejos de esta sarta de sinvergüenzas.

Que se vayan todos, decimos, que nos dejen a los ciudadanos resucitar a esta niña y refundar la república, porque independientemente de la grave situación actual que enfrenta a distintos grupos de poder, la crisis de la democracia que tenemos es profunda, no solo jurídica o política, sino estructural. Y sin reversa.

Vale la pena preguntar: ¿Qué estado de derecho, qué institucionalidad democrática, qué gobernabilidad, qué seguridad jurídica, qué democracia, qué derechos humanos, qué división francesa de poderes, qué "proyecto de país" hemos tenido?

No se trata sólo de recomponer, desde la sociedad civil, a la Corte Suprema de Justicia. Bien por los intentos de algunos, en todo caso. Pero sostenemos que es todo el aparato político imperante el que está podrido, y eso incluye a la Fiscalía, el TC, el TSE, la DDP, el Congreso, el Ejecutivo y los etcéteras que nunca han sido de la ciudadanía.

La democracia que tenemos ha sido todo, menos participativa. Así que en este folklórico naipe actual entre las mafias que vejaron a esta niña, vale la pena preguntarse si la democracia puede servir para que los mismos veinte pícaros de siempre nos representen a los que asistimos impotentes a un nuevo 1997 y un nuevo 2000.

Si seguimos atados a un sistema político que ha fracasado estrepitosamente, debido a las mediocres elites que tenemos, no podremos resucitar a esta muchachita ni salir del atolladero actual.

Más allá de Lucio, León, Buca, Noboa, Nebot y de todo el zoológico que nos denigra, e independientemente de las excepciones que habrá en el mundo político, la muerte de esta niñita nos obliga a reconocer el fracaso del sistema político y económico que padecemos. Y nos demanda repensar el modo de democracia que debe nacer, libre de toda la zoología depredadora que nos mancilla.

Por eso queremos expresar públicamente que nos declaramos ajenos a todos los actores de la contienda, pero entendemos que -más allá de nuestras diferencias y discrepancias- el respeto y tolerancia a las opiniones ajenas, a la oposición y la disidencia, es una obligación de los gobernantes y el signo de toda "democracia" que se precie de tal.

Nuestra presencia tiene una connotación humana, no política y menos aún partidista, porque somos ajenos a todos los grupos de poder confrontados en el país. Y es la estricta defensa de los derechos humanos de todos los ciudadanos que viven en nuestro territorio, lo que nos impulsó, como deber ético, a asistir a este funeral, a condición de que logremos que esta niña vuelva a vivir y a que "un día resucite la Patria", como de tarea nos mandara a todos el prócer Eugenio Espejo.

Debemos aportar para desactivar con urgencia la espiral de violencia que se vislumbra entre los grupos de poder enfrentados, y por eso nos permitimos recomendar a los civiles, a los sin partido, no participar en ninguna "marcha blanca" o "guacharnaca".

Pedimos al municipio y los grupos empresariales de Guayaquil que desistan de sus intentos inconstitucionales de privatizar la fuerza pública y de desconocer la ley que otorga los roles de preservación del orden y la seguridad exclusivamente a la Policía Nacional, porque más allá del invocado reclamo de seguridad, que es justo, si los gremios privados y esa alcaldía persisten en la iniciativa de colocar en la calle miles de guardias privados y financiar sus labores, están creando un temible precedente, que tarde o temprano será contraproducente para los mismos que la promueven. Si mañana, a otro alcalde -bucaramista por ejemplo- se le ocurre privatizar la policía de su parroquia y tener su propio ejército, ¿qué creen que vaya a suceder con el Ecuador? No queremos funerales masivos ni mirar en el mañana el entierro del país entero. Por tanto, es urgente desactivar todos los mecanismos que generen violencia en nuestro país.

El escenario futuro es sombrío: el violador de esta niña dice que llamará a "consulta popular" con preguntas hechas a su medida, para que el gatopardismo continúe vigente y nada cambie en realidad. Los otros violadores de esta niña, por contraste, preparan marchas y estrategias desestabilizadoras para que se vaya su adversario, violador igual que ellos. Gane "la Mama Lucia" o ganen "los Corleone" en ésa su contienda, perdemos las mayorías.

Preferimos morirnos de rabia. O de amor. O mejor, preferimos que se vayan todos, y nos dejen resucitar a esta niña y a la patria.

Finalmente, un abrazo cálido. Porque en algo no estamos divididos: en la recuperación del afecto, aunque no compartamos las mismas tesis. Es hora de sacar de los viejos cajones la única bandera que tiene el derecho a izarse en el país: nuestra bella bandera tricolor. Esa no les pertenece a las mafias en pugna. Les pertenece a los 4 niños mendigos que murieron aplastados en un botadero de basura durante la navidad, mientras dormían juntitos buscando un refugio para protegerse del frío. Les pertenece a los 18 jubilados que murieron en huelga de hambre y de silencio.

Esa bandera solo le pertenece a nuestro pueblo. A esta niña a la que hoy le musitamos, tierna y dignamente, "Talita Kumi", Niña: ¡levántate y anda!

APDH del Ecuador

Valid XHTML 1.0! Valid CSS!

:: http://www.llacta.org ::