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Carta a Rafael Correa: Qué digo nada de carta, sólo es hambre

Andres Mendoza Reynoso

Radio Alfaro

Jipijapa, 4 de diciembre de 2006

Analisis atipico semi-morocho de la situación politica

A raiz de la llegada a la presidencia por parte de usted, ahora han comenzado los típicos corre-corre por parte de diversas personas vinculadas a Alianza País (en los espacios cantonales y provinciales), en la persecución desmedida de los puestos públicos, y se comienza a avizorar el hambre desmedida.

Nos es raro ver a los escondidos (más conocidos como paracaidistas) intentando ocupar espacios de poder, los cuales como es consabido ham pertenecido a la derecha, pero en cierto modo es justificable, pero acaso las personas que posiblemente ocupen estos espacios políticos serán lo suficientemente abiertos para tratar de estructurar cambios: es enorme la diferencia entre las personas que tienen formación política de base y entre los que aprovechan el momento politico con la llegada de la propuesta ciudadana a la presidencia.

Son muchas las preocupaciones que van desde el poder constituido hasta lo legal, con el impulso de la Asamblea Constituyente, pues se nos ha puesto en nuestro frente una serie de interrogantes, desde el desconocimiento del concepto Asamblea por parte del ama de casa, del campesino no organizado, de los estudiantes en cuyos colegios no se ha permitido el debate, de los trabajadores privados (privados de pensar) y de todos aquellos donde la informacion no les ha llegado (ojalá llegue), y de lo que se conoce en medio de la gente es que la Asamblea disolvera el Congreso y otras tantas cosas más (out grande) pero la información concreta aún no llega a los demás, quienes no tienen para comprar un periódico, quienes no escuchan ni ven los noticieros, pero el reto es ese: tratar con el desconocimiento, pelear contra el quemeimportismo de nosotros mismos para que estos asuntos sean del interés colectivo; socializar los objetivos y si no hay objetivos, ayudar a construirlos, promoviendo organización, creando, pensando, actuando, pues desde ahí podremos decir: Si creamos, si pensamos y aportamos, podemos sostener y multiplicar espacios de desarrollo y combatir (a los arrebatos llorosos de la derecha)

Somos más, asi es, millones los que ocupamos los espacios de pobreza (esos espacios por qué no se los disputan para trabajar en pro de nosostros) donde cocinamos en horno, donde la luz no llega, donde no se come más que un calentado, donde se deserta en el ámbito educativo, que donde para conseguir una pastilla se camina kilómetros y kilómetros (no lo hablo de por gusto, en la aventura por el pais, recorriéndolo en bicicleta, observé una serie de problemas sociales dignos de otra opinión). Es que nos queda a muchos un sabor amargo, donde lo único que nos consuela es una taza de café y pan duro de dias para amagar al estomago (mis derechos en ese momento dónde están)

Somos aquellos que extrañamos, a los que se encuentran lejos, a los que se fueron y dejando nuestro pais, donde están, quiénes son, son millones que aún añoran regresar a su país. Somos los abuelitos, que nos quedamos solos con nuestros nietos en nuestras parcelas, buscando un dia mejor en nuestra tierra.

Somos los carameleros, los lustrabotas, los limpiavidrios, los cantantes improvisados en las calles, los que no podemos estudiar, los que no podemos alimentarnos muy bien, los que pasamos constantes peligros, los que no podemos llegar a casa por temor a no llegar con la plata completa (temor a que nos maltraten), somos los desprotegidos por una sociedad que nos excluye, que nos margina, que nos mira como los más menos, los que no necesitamos.

Somos los que vivvimos en casas sobre el estero, los que vemos como nuestros hijos se enferman, las que no podemos trabajar, somos las que pasamos en casa tratando se sobrevivir con 2 dólares diarios o hasta menos (¿quién nos ayuda a llenar el espacio que hay en nuestros estómagos?, eso es también poder)

Y a nosotros, quién nos representa o quién se disputa por ayudarnos, somos hambre y más hambre, los que pensamos, señor presidente, los que creemos, los que no nos dejan opinar, los que no nos dejan decidir, los que no nos podemos organizar, a los cuales los seudo dirigentes nos llevan de marea en marea.

No hay más que pensar, sólo que dentro de los conceptos de combatir a la partidocracia, dentro de las mismas filas, hay personas que estuvieron en la partidocracia y lo más penoso aún, que pelean por espacios de poder (gracioso, ¿no?)

Señor Correa, no es fácil, no es justificable cómo empiezan las broncas de poder.

Atentamente

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