Violencia

Luis Alberto Luna Tobar

Diario El Hoy, edición digital

Quito, 13 de marzo de 2004

 

Sobrecogida España y espeluznado el mundo, lamentamos los trágicos sucesos de estos días, inculpados de principio a ETA y presentados con sobrada razón como una prueba más de la incoercible evolución de la violencia, como instrumento de disociación y método anárquico de dominio, que inutiliza todo lo político, imposibilita el normal desarrollo y desmorona la esperanza de una auténtica solidaridad internacional.

Ningún sociólogo logra caracterizar la acentuada intensión criminal que posee el sentido nacionalista y separatista del grupo vasco violento.

Considerarlo tan solo como efecto de un nacionalismo a ultranza es rebajar lo nacionalista a la esfera de la miseria entrañada del crimen. Pensar que ETA postule una línea política que se encuadre en la profundidad de la tradición vasca sería trasladar la noble historia de las vascongadas heroicas al reino salvaje de la más primitiva incultura.

El sentido social vasco-navarro y el aporte cultural de ese pueblo a la historia ibérica son tan imponderables en su grandeza como Castilla, León, El Toledo judío y la arábiga Andalucía. Creer que ETA es la revelación de lo más auténtico de lo ibérico: injusto, inaceptable.

Entonces... ¿por qué ETA logra tanto, frente a un mundo asustado y por qué los vascos que no aceptan a ETA no tienen más efectiva y transformante presencia en el desarrollo de una España, especialmente hoy que ella está tan europeizada...?

A esos dos cuestionamientos, comunes es el mundo, como lo aseguran los análisis de la prensa internacional, los movimientos sociales presentes, que se oponen a la violencia sistemática, armada o jurídica, de academias o tribunales, de políticos o economistas, de gobernantes o de mercaderes internacionales, le preguntan a la Comunidad Europea, a la menguada Organización de las Naciones Unidas, a la Organización de los Estados Americanos y otras similares fuerzas de poder internacional, ¿por qué nos referimos a ETA y a las fuerzas salvajes de Ben Laden y adjuntos, como los únicos bárbaros del mundo y no comenzamos a ubicar en esa misma línea política, gubernamental, militar, técnica y hasta supuestamente cultural, a esos grupos de mercaderes internacionales que manejan el espeluznante negocio de la guerra, la impresionante fuerza invasora de Afganistán, de Iraq y etc, etc?

ETA nos asusta, nos impresiona muy profundamente. Tan humanos son los afganos, iraquíes, españoles, ecuatorianos, colombianos. La violencia no exige o requiere pasaportes. Nos impresionan las violencias que derraman sangre relacionadas con la nuestra. Hay muchas "Etas" en el mundo y muchísimos etarras con poder y con más que sangrienta violencia gobernante y sobre todo con criterios mercaderes dominantes. Nos duele el sufrimiento de España. Pero ella tiene que regresar a su historia y revisar todo lo que puede haberse acumulado en la conciencia colectiva de un pueblo incomprendido. A quienes amamos a España aria, judía, mora nos duele su dolor. No podemos dejar que crezcan "Etas" en nuestra conciencia colectiva y no es difícil que los malos gobernantes lo consigan.

 

[fuente]
http://www.hoy.com.ec/sf_noticia.asp?row_id=169753

 

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