La UNICEF advierte sobre la situación de los niños indígenas en el mundo: son los más vulnerables del planeta

Agencia Reuters

Madrid, 25 de febrero de 2004

 

Los niños indígenas son uno de los grupos más vulnerables en el mundo, con mayor riesgo de muerte, abusos, menor acceso a la educación y al sistema de salud que otros jóvenes, informó el miércoles una agencia de las Naciones Unidas.

Existen aproximadamente 300 millones de indígenas en todo el mundo, desde los aborígenes australianos a los guaraníes bolivianos o los nenet de Siberia, dijo el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) durante el lanzamiento mundial de un informe que subraya las barreras que tienen que enfrentan muchos menores.

"La idea del informe es arrojar alguna luz sobre los invisibles niños indígenas, que están entre los pobres más vulnerables de los pobres", dijo a Reuters la directora general de UNICEF, Carol Bellamy, en una entrevista en Madrid.

El informe pretendía despertar la conciencia pública e instar a actuar a los gobiernos, agregó.

Los indígenas vivían en una zona antes de que llegara la población dominante, tenían su propia identidad cultural y han sido marginados o discriminados.

"Los niños indígenas presentan un menor índice de vacunación y tasas de mortalidad más altas, menores índices de escolaridad... y protección inadecuada en los sistemas formales de justicia", dijo UNICEF en un comunicado.

A menudo, son más vulnerables que sus compañeros, tanto si viven en países ricos, como Canadá, o en pobres como Camboya, según el informe.

Muchos niños indígenas ni siquiera existen oficialmente porque sus nacimientos no están registrados por las autoridades, lo que puede suponer un mayor riesgo de exclusión y abusos posteriores. Bellamy está deseando que esa situación cambie.

"El registro de nacimiento es increíblemente importante. Si hay que empezar en algún sitio, empecemos por existir", expresó.

Bellamy instó a los gobiernos a abordar los problemas infantiles a través de programas que les ayuden a desarrollar su identidad cultural sin aislarlos de la población general.

Las escuelas nómadas, que permiten a los nenet de Siberia seguir a sus rebaños mientras aprenden a leer y escribir, son uno de los proyectos que UNICEF promueve como ejemplo.

Otro método es un programa de partos en Perú que ayuda a las comadronas a combinar la tradición, como echar la placenta a la tierra, con prácticas modernas para proteger la salud de la madre y el bebé.

El informe de UNICEF señala que los gobiernos han de mantener estadísticas confiables sobre comunidades indígenas, exhortarlas a participar en el gobierno y crear leyes para proteger sus derechos.

 

Los niños indígenas son los más vulnerables del planeta

Diario El Comercio, Quito, 26 de febrero de 2004

Los niños indígenas son los más vulnerables de la población. En el mundo cerca de 300 millones presentan el menor índice de vacunación, escolaridad y su tasa de mortalidad es la más alta. Así lo anunció, ayer, el Fondo de las Naciones Unidas (Unicef) en la presentación mundial de un compendio sobre la promoción de los derechos de la niñez indígena.

Este trabajo realizado por el Centro de Investigaciones Inoccenti, en Florencia (Italia), enfatiza cuatro esferas , en las que se debe profundizar para obtener efectos positivos en favor de los niños. Estas son: salud y nutrición, educación, protección y participación en toma de decisiones.

En el Ecuador, Unicef afirmó que el 61 por ciento de los infantes sufre desnutrición, la mortalidad materna sigue concentrada en zonas indígenas, en donde el 20 por ciento de partos ocurre en las instituciones de salud. Solo el 39 por ciento culmina la escuela.

Paúl Martín, director de Unicef, explicó que una de las principales necesidades de estos pueblos es la información. De ahí que este documento puede ser un modelo de empoderamiento de ejemplos específicos del Ecuador en otros países, como por ejemplo, la época de los poetas indígenas que va desde 1995 al 2004.

La promoción de derechos para Pedro de la Cruz, presidente de la Fenocin, será válida en tanto que se entienda que los niños están adscritos a un grupo social y cultural con normas de convivencia y con responsabilidades.

Empero, Ampan Caracas, del Prodepine, puntualizó en el respetó a los derechos amparados en la Constitución, pues según dijo, los niños quichuas de Sarayacu no pueden vivir en paz, porque "sus padres deben proteger sus tierras de las presiones de petroleras, que quieren explotar el crudo".

Marco Murillo, presidente de la Feine, en cambio, dijo que según los derechos nacionales, los niños no pueden trabajar, pero de acuerdo con la cosmovisión indígena la división del trabajo se da según sexo y edad y no es maltrato, sino un aprendizaje. "Los niños comparten responsabilidades para la reproducción y subsistencia del núcleo familiar. Es un espacio de transmisión de valores culturales".

[fuente]
http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=86955

 

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