Sarayaku suspendió un ritual para oponerse a la exploración petrolera / Los shuar y achuar temen que intervenga el Ejército

Diario El Comercio, edición digital

Quito, 26 de febrero de 2004

 

Redacción Puyo

La comunidad de Sarayaku interrumpió una tradición que mantiene desde hace 200 años. Por segunda ocasión, no realizó el 'Baño de la chicha', una ceremonia que se realiza para agradecer la producción agrícola y el trabajo de los indígenas en sus chacras.

El ritual estaba previsto para el fin de semana pasado. Inclusive, los priostes habían sido designados con un año de anticipación y los preparativos estaban avanzados.

En esta ocasión, el anuncio de la Compañía General de Combustibles (CGC) que ingresaría a los territorios para culminar los estudios para la exploración petrolera en el Bloque 23 (suspendidos en enero del 2003) puso en alerta a esta comunidad. Aquello impidió organizar la ceremonia, aseguró Marlon Santi, presidente de Sarayaku.

La comunidad está más empeñada en alistar la defensa de los territorios, como la organización de campamentos en los límites de su comunidad para impedir el ingreso de los trabajadores petroleros. Las familias abastecen de alimentos a quienes están en guardia.

'El Baño de la chicha' suele realizarse en febrero, después de una cacería en la selva durante 11 días con la participación de los hombres de la comunidad. Pero este año, luego de un debate, se resolvió no hacer el ritual ancestral.

Durante esta fiesta, los indígenas acostumbran cazar monos, tucanes, papagayos, venados, guatusas y guantas. Las festividades culminan con una gran concentración en la plaza de Sarayaku Centro, donde se repartía y se bañaba a los priostes con la chicha de yuca, previamente masticada por un grupo de mujeres.

Pero, no se trataba de una caza indiscriminada. Franco Viteri, ex presidente de la comunidad, explicó que los yachac (chamanes) le indican a los cazadores sobre cuánto, cómo y dónde cazar, respetando los lugares sagrados. "No hay que abusar de la generosidad de la selva, la cacería tiene su medida, recomiendan los yachac a los futuros recolectores".

Los habitantes de Sarayaku también se dieron cuenta de que cada vez hay menos animales para la cacería. El crecimiento poblacional implica la necesidad de una mayor cantidad de alimentos. "Ese es un problema que debemos enfrentar y para el que debemos encontrar soluciones", dijo el dirigente Mario Santi.

Los indígenas hicieron notar que otro de los aspectos que influye notablemente en el incremento de la cacería y, por ende la disminución de especies, es la incorporación de valores culturales ajenos. Entre ellos están el festejo de fin de año y de cumpleaños, en los que también se sirve la carne de animales de la selva.

Los pormenores

Una alternativa

Para suplir la calidad alimenticia de la carne de los animales amazónicos, la comunidad de Sarayaku impulsa en la actualidad programas alternativos de alimentación. Entre ellos se incluyen la piscicultura, la avicultura y la ranicultura.

Educación ambiental

Se impulsa el cambio en la educación, en especial de los niños y jóvenes. Se han incorporado valores como el respeto a la naturaleza y a los indígenas, que ayudarán, también, a la conservación de la fauna.

 

Los shuar y achuar temen que intervenga el Ejército

Redacciones Nueva Loja y Puyo

Las nacionalidades shuar y achuar temen que el Gobierno nacional utilice al Ejército para facilitar el ingreso de la petrolera Burlignton en el bloque 24, ubicado en Morona Santiago y un sector de Pastaza.

La denuncia la hizo una delegación de las federaciones shuar y achuar que asistió al Foro internacional de afectados por la exploración y explotación petrolera que se desarrolló en Nueva Loja.

Manuel Najandey, líder de la Federación Independiente de Pueblos Shuar del Ecuador (Fipse), explicó que esta posibilidad trascendió en todos los centros y asociaciones aledañas a la cordillera amazónica.

La dirigencia de los shuar, achuar y kichwas, con influencia directa sobre el bloque 24, mantienen su oposición al ingreso de la petrolera.

Rosendo Nurinkias, dirigente de la Federación Interprovincial de los Centros Shuar de Morona Santiago, no descartó que las tres nacionalidades declaren una emergencia indígena en la próxima convención interfederacional para proteger su territorio. "No solo queremos que no ingrese, sino que el Gobierno termine su contrato con esta empresa extranjera".

Para los shuar y achuar, la intervención de una compañía petrolera en su territorio pone en riesgo el bosque primario y todas las vertientes naturales de agua que fluyen por la cordillera del Traskutuku. Ellos tienen varios proyectos ecoturísticos dirigidos a mejorar la calidad de vida en este sector.

La posición indígena no es desconocida para los ejecutivos de Burlignton y para el Ministerio de Energía y Minas. En su última visita, a Macuma, Morona Santiago, el ministro Carlos Arboleda comentó sobre las políticas petroleras del Régimen. Pero no tomó decisiones sobre el planteamiento shuar y achuar, lo que molestó más a los indígenas.

Por su parte, Carlos Villareal, representante de Burlignton, indicó que la empresa respeta la propuesta de los pueblos indígenas, quienes pretenden declarar a sus territorios como zona de protección natural.

 

[fuentes]
http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=86962
http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=86963

 

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