La Conaie y Pachakutik ante el aniversario del 21 de enero

Diario El Comercio, edición digital

Quito, 21 de enero de 2004

 

A cuatro años del 21 de enero del 2000, la Conaie y su brazo político, Pachakutik, siguen en pleno proceso de fortalecimiento interno. Su fugaz paso por el actual Gobierno provocó un resquebrajamiento entre la dirigencia y las organizaciones de base que, hasta ahora, no ha podido reestablecerse por completo.

Sus miembros reconocen que ese 21 de enero sirvió como una catapulta para impulsar su proyecto político en la escena nacional, junto a la figura del entonces coronel insurrecto Lucio Gutiérrez.

Sin embargo, admiten que la extinta alianza con Sociedad Patriótica (PSP) no fue el espacio ideal para fijar aquellos principios que cobijaron la salida de Carondelet de Jamil Mahuad. El entonces vicepresidente de la mayor organización indígena del país, Ricardo Ulcuango, insiste en que el Jefe de Estado traicionó esos preceptos y se ha entregado por completo a los intereses de los partidos de derecha, como el PSC.

"Es lamentable que Gutiérrez haya surgido aquel 21 de enero, sin embargo debemos tener en cuenta que en los procesos políticos y sociales siempre es posible encontrase con traidores como él. Fuimos burlados por un infiltrado que se aprovechó del movimiento indígena", dice el legislador.

La militancia del movimiento del arco iris apunta que fue su base electoral y la de la Confederación fue la que permitió a Gutiérrez acceder a la Primera Magistratura de la nación. El concejal de Quito, Antonio Ricaurte, indica que Gutiérrez lejos de establecer la lucha contra la corrupción y gobernar para las mayorías, "se dedicó a tratar de fraccionar el movimiento indígena".

El edil se refiere a la entrega de picos, palas y comida en las comunidades de la Sierra centro. Así como a la creación de organizaciones de apoyo incondicional al Régimen, como el Frente de Defensa de los Pueblos Indígenas, Campesinos y Negros (Fedepicne) y la entrega de cuotas políticas dentro de las instituciones estatales. Ese tipo de estrategias oficiales dio sus frutos que provocaron choques en el seno de la agrupación.

La reciente expulsión de la organización indígena de Olmedo Iza, hermano del titular de la Confederación es una muestra de aquello, aunque Ricaurte prefiere hablar un acto de indisciplina de "un hombre que se engolosinó con un cargo público". Iza asumió la subgerencia del Banco del Estado (BEDE) desde el 15 de enero del 2002 y se rehúsa a dejarla pese a que la alianza de gobierno llegó a su fin el 6 de agosto del año pasado.

En ese sentido, Salvador Quishpe, un cuadro histórico de la Conaie que participó durante los hechos del 21 de enero, descarta enfáticamente que exista un cisma en el interior de la Conaie y Pachakutik. Todo lo contrario, sostiene que atraviesan problemas como cualquier otra agrupación. "Siempre han dicho que estamos divididos, fraccionados... lo dijeron Mahuad, Abdalá Bucaram, Gustavo Noboa y Gutiérrez, pero en el momento de la verdad han sentido nuestra convocatoria".

Sobre el fracaso de alianza, Ricaurte reitera que no fue responsabilidad única de Pachakutik la inejecutabilidad de los principios del 21 de enero en el actual Gobierno. "Por eso, para obligarlos a cumplir, solo queda la lucha y la protesta".

Pero tanto la Conaie como Pachakutik resolvieron no movilizarse hoy. Justifican su decisión como una actitud para evitar una confrontación con los simpatizantes y militantes del PSP. Sin embargo, el actual panorama económico es opuesta al de inicios de la presente década: un sistema dolarizado que mantiene una cierta estabilidad económica alimentada por los altos precios del petróleo y las remesas de los inmigrantes.

Además que el Gobierno no ha tomado medidas antipopulares como la elevación en el precio del gas, los combustibles y las tarifas de los servicios básicos como luz, agua potable y teléfonos.

Pero, Ulcuango insiste en que el hecho de que no marchen hoy no significa que pierdan de vista las protestas en los próximos días. Y que ese tipo de movilizaciones no significa que los indígenas sean un elemento desestabilizador de la democracia. "Son criterios de grupos políticos, porque hemos conmocionado su actividad y, por consiguiente, evitamos que lleguen al poder".

Sin embargo, en el discurso opositor de la Conaie y Pachakutik no desaparece su anhelo de que Gutiérrez renuncie. Y para ellos buscan otros espacios de rechazo como el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. y el Área de Libre Comercio de las Américas.

 

Fuente: http://www.elcomercio.com.ec/noticias.asp?noid=83911

 

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