Apoyo de Jóvenes Mexicanos a la Lucha de Sarayaku: Tiñendo la Utopía de Arcoiris

México DF, 12 de enero de 2004

 

La Embajada de Ecuador en México es el lugar. El momento es la visita de Lucio Gutiérrez a México con motivo de la Cumbre de las Americas. La coyuntura es el día en que este hombre escuche lo que este pueblo hermano del Ecuador tiene que decir. Por lo pronto, la fachada de este recinto que resguarda el aliento y la representación del opresor se ha visto teñida de color... Entre mantas arcoiris y huipalas de grito rebelde, mensajes como "¡Fuera Milicos de Sarayaku, Fuera petroleras de Ecuador!", "¡Sarayaku Libre!", "¡No están solos!", "¡Fluye Petróleo, Sangra la Selva!", "¡Lucio Sucio!" y tantos otros gritos de indignación, trasmitieron la afirmación contundente de que la idea de naciones independientes y separadas por fronteras inventadas, en un mundo que toma como premisa principal la división, no existen en la lucha por la dignidad humana.

El grito de Sarayaku Libre ha trascendido fronteras por medio de nuestros corazones, los cuales ustedes han inundado de esperanza. Ese grito de esperanza no vive si no tiene respuesta. Hoy, en la Embajada de Ecuador, se materializó la respuesta a las atrocidades de este mundo incongruente mientras el grito rebelde, que lucha por la libertad, estuvo ahí presente en mamparas teñidas por Humo, un grafitero de calidad inconcebible, quien en menos de media hora, supo plasmar en la tela de la denuncia, por un lado, la lucha de mujeres y rebeldes del pueblo de Sarayaku, y por otro, el disfraz teñido de blanco, pero en el fondo oscuro como la crueldad, de las petroleras.

En este marco ambivalente de luchas encontradas, el dibujo sobre el muro se extendió a los cuerpos de los presentes. Por medio de los artistas del bodypaint, se dibujaron los dos opuestos: la mitad de los presentes pintados con guito colorido por la dignidad, y la otra mitad con rostros de muerte, representando a las asesinas petroleras. Luego, por medio de un performance, se desdibujó el enfrentamiento entre las dos fuerzas.

Aquel encuentro cruel y cotidiano que sucede en la amazonía ecuatoriana, día a día, se vio reproducido simbólicamente a menor escala, con la función de mostrar a la Embajada de Ecuador que la sangre que fluye de la tristeza de la selva destruida, se extiende hasta fluir por las venas de pueblos hermanos como el mexicano.

Todos los presentes, a parte de representar a Sarayaku y las organizaciones que lo apoyan, consistíamos sencillamente en un grupo de jóvenes, que en la lucha por encontrar un mundo más justo, explotan sus capacidades al máximo para poder así mostrar su indignación hacia las atrocidades que en un mundo de hermandad contundente no debieran existir.

A pesar de ser pocos, el mensaje fue transmitido, los medios estuvieron ahí. Fotógrafos y reporteros de La Jornada, APF, El D.F., El Independiente, Cuarto Obscuro, y otros medios más se hicieron testigos de esta acción simbólica en apoyo a Sarayaku y tantos otros pueblos hermanos, que igual que ellos, se mantienen en pie de lucha por la Tierra, madre de la dignidad y la vida.

Se dejó una carta de denuncia e información explicativa del acto y su razón de ser para ser entregada tanto al Embajador de Ecuador en México como al traidor y mentiroso Coronel Lucio Gutiérrez. A pesar de que ninguno estuviera presente, pues ambos se encuentran atendiendo la Cumbre de las Américas en la ciudad de Monterrey, se habló con el agregado cultural, cuya actitud fue transigente e incluso amable, solicitando que le proporcionáramos una copia del video "Soy defensor de la selva", el cual se estuvo transmitiendo constantemente para información de los transeúntes y con la intención de que fueran las propias palabras del pueblo de Sarayaku las que resonaran en el aire a la par de la música de Ikara-Amazonía.

Por supuesto que la fuerza pública se hizo presente, pero sin pasar a mayores dado el carácter pacífico de la acción. De hecho, esa fue la primera pregunta de la gente de la embajada, entre nervios y tensión, inquirían sobre el carácter de la acción, a lo cual se les respondió que dado que protestábamos contra la violencia, sería ridículo que nosotros actuáramos con ella fuera del ámbito simbólico. Preguntaron si había ecuatorianos entre los presentes, a lo que se les dijo que no, que todos éramos mexicanos apoyando a un pueblo hermano, cuyos colores son demasiado bellos para que se tiñan con el petróleo de la oscuridad.

 

[Nota]
Para ver fotografías de la acción, ir a http://www.kloakas.com/aire/

 

Victoria Sybila
indra02@hotmail.com

 

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