3.000 familias se benefician del manglar

Diario El Comercio, edición digital

Quito, 30 de julio de 2003

 

Redacción Esmeraldas

Cuando conchamos, vivimos a la voluntad de Dios. Trabajar bajo el lodo nos produce alergias... y las dolorosas mordeduras de las gualatinazas y las podridoras (culebras) o de los enormes peces sapos nos producen desmayos".

Es el testimonio de Betty Miranda, una conchera de Muisne que, el sábado 26 por la mañana, tomó el control de su canoa hecha de balsilla para dirigirse hacia Tortuga e iniciar su dura jornada. "Llegar donde está la concha, a remo, nos lleva como mínimo 20 minutos. Se debe aprovechar la marea baja para recoger la concha, por ello madrugar nos favorece", dice en cambio Josefina Montero.

Tortuga, Tortuguita, Ostional, Las Manchas, Birsa, Boquete y El Caletón son algunos de los lugares donde cientos de concheros recolectan el producto. Ellos diariamente recogen unas 100 conchas como máximo, y las venden a los distribuidores a un costo de entre 3 y 5 dólares.

Pero el sábado 26 en la tarde y noche también fue un día de fiesta para varios de los concheros, pues ese día se celebró el Día de la Defensa del Manglar, ecosistema del cual se benefician los habitantes de este cantón de Esmeraldas.

Con el eslogan "Salvemos al manglar" la Coordinadora Nacional para la Defensa del Manglar organizó esta campaña en todo el país. En Muisne, por ejemplo, los concheros y sus familias se movilizaron con pancartas hacia la zona de los manglares para reforestar las áreas aledañas a las empresas camaroneras.

En la noche se realizó una marcha con antorchas por las calles de la isla, en la que participaron 200 pescadores artesanales. Ellos quisieron dejar sentada su protesta contra el avance de la industria camaronera.

Ecuador dispone actualmente de 329 340 hectáreas de manglar distribuidas en 41 zonas localizadas en Esmeraldas, Manabí, Guayas y El Oro. En Muisne el Ministerio del Ambiente declaró refugio de vida silvestre a 3 173 ha. Esta área se suma a las 31 reconocidas como bosques protectores en la Costa.

Actualmente existe una pugna entre los camaroneros y la Coordinadora Nacional para la Defensa del Manglar. Esta última busca que se detengan los apoyos económicos para las empresas camaroneras, pues, según esta ONG ecologista, la industria camaronera destruye el ecosistema.

Marianelli Torres, miembro de la Coordinadora, dice que pedirán al Banco Mundial que no concrete la indemnización de 400 millones de dólares que las empresas demandan por las pérdidas sufridas por la mancha blanca, que ataca, desde 1998, al sistema inmunológico del crustáceo.

Según Torres, las denuncias demuestran que las camaroneras son industrias no sustentables. Una es que con la invasión de 175 253 hectáreas de manglar hoy transformadas en piscinas han dejado sin empleo a cientos de concheros.

Líder Góngora director de Fundecol, recuerda que frente a las amenazas de la tala del manglar, se dispuso una sanción de 25 000 dólares, por hectárea, según el art. 42 de la Ley de Defensa del Manglar. Dicho dinero se revertirá en obras de reforestación y restauración de la zona afectada.

La propuesta de la ONG es que los usuarios ancestrales sean quienes manejen y administren el manglar por ser su única fuente de empleo. Los usuarios han desarrollado formas artesanales para el manejo del manglar como la recolección de concha, la pesca artesanal y la quema de carbón. En Muisne hay 3 000 familias que se benefician del manglar.

Las actividades.-

Concursos de murales intercolegiales, exposición de fotografías gigantes y callejones gastronómicos fueron los actos organizados en Muisne.

Cada provincia recibe de la Coordinadora Nacional para la Defensa del Manglar 600 dólares para efectuar programaciones generales y capacitación comunitaria. La Coordinación Nacional con sede en Quito apoya con material informativo y publicitario.

Se trabaja con dos empresas financieras internacionales Hivos y Swissaid las mismas que aportan con un financiamiento de entre 30 000 y 60 000 dólares.

La versión de los camaroneros.-

Luis Alberto Bucheli, ex presidente de la Cámara de Acuacultura de Esmeraldas, señala que el camarón se volvió un mito y que las disputas entre los concheros y camaroneros deben acabarse. "Es una etapa que ya pasó".

"Como camaroneros también apoyamos y defendemos al manglar porque el camarón, en su fase inicial, crece en el manglar". Bucheli reconoce que aproximadamente el 50 por ciento de las camaroneras son ilegales en Esmeraldas y El Oro.

José Rosado, técnico de la empresa camaronera Karxiomar, indica que la producción camaronera bajó porque el precio del camarón cuesta menos que una libra de queso. En tiempos de invierno con una temperatura de 32 grados se lograba de 800 a 1 200 libras de camarón, es decir de 20 a 30 quintales, mientras que en verano la producción es baja.

"Se ha trabajado mucho en la inseminación de las larvas hembras para la curación de la mancha blanca y se invirtió 600 dólares por hectárea en el verano. Según él, "Fundecol canaliza la defensa del manglar como ecosistema pero no es justo que se atropelle la propiedad privada".

 

Fuente: http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=68371

 

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