La laguna de Papallacta sigue contaminada

Diario El Comercio, edicion digital

Quito, 22 de julio de 2003

 

Las marcas de petróleo ya no son muy visibles en la laguna de Papallacta, ubicada al oriente de Quito.

Luego de tres meses y medio del derrame de 15 000 barriles de crudo, las evidencias del daño apenas se encuentran en las orillas del lago. La ausencia de petróleo se debe a que el nivel del agua se incrementó a consecuencia de las fuertes lluvias de las últimas semanas.

Aguas arriba, en el inicio de la laguna, aún se observan cientos de piedras tiznadas con una sustancia negruzca y aceitosa: las huellas del hidrocarburo. En las orillas del río El Tambo, también se aprecian manchas. La escena es similar en el río Sucus, el hidrocarburo aún está adherido a las plantas que bordean al estrecho cauce.

La polución continúa, mientras Petroecuador y la Empresa Metropolitana de Alcantarillado y Agua Potable de Quito (Emaap-Q), deciden quién se encargará de la remediación.

Hace tres semanas, Petroecuador propuso pagar las obras de limpieza de la laguna pero con una condición: que la Emaap-Q se encargue de la misma. Esta propuesta fue rechazada por la Emaap. Jorge Rivera, gerente de Operación y Mantenimiento de la empresa del Municipio, dijo que no aceptó la propuesta de Petroecuador por una razón: "la Emaap no ocasionó el incidente. No podemos aceptar encargos de esa naturaleza, no somos responsables".

En tanto, la limpieza avanza a ritmo lento. Rivera aseguró que Petroecuador acató el pronunciamiento del Juez y no realizó un trabajo satisfactorio. "Petroecuador tiene la responsabilidad de dejar el agua en las mismas condiciones que la encontró".

Se realizan monitoreos constantes sobre la calidad del agua y los niveles de polución. Según los datos de la Emaap, el agua todavía registra contaminación con crudo.

Rivera puntualizó que la compañía municipal conminó a Petroecuador a que realice una limpieza inmediata. "Caso contrario se tomarán medidas". La semana pasada, 10 trabajadores de Petroecuador realizaron la limpieza de forma manual. El jueves anterior retiraron provisionalmente las barreras plásticas flotantes, para limpiar los restos del crudo.

Una vez que éstas quedaron limpias y recobraron el color anaranjado se colocaron nuevamente con una cuerda. Fernando Lucero, responsable de los trabajos, indicó que las barreras se instalan para prevenir que se contamine más la laguna, porque con las lluvias puede bajar más petróleo. Petroecuador trabaja desde que la empresa Prototek suspendió la limpieza, por orden del Juez Décimo de lo Penal de Pichincha.

La Emaap aún no cuenta con un plan de contingencia para este tipo de desastres. Rivera lo reconoció. No obstante, según él, eso lo deben realizar las petroleras Petroecuador (estatal) y Oleoducto de Crudos Pesados, OCP (privada). Los dos tubos de éstas cruzan por las orillas de la laguna.

"Hace dos años, la Emaap advirtió sobre el peligro de tener los dos conductos de petróleo cerca al lago; se solicitó que se modifiquen las rutas, pero no se lo hizo".

Hasta que la laguna se limpie, el Cabildo realiza obras emergentes para captar agua de otros sitios como de los ríos Blanco Chico, Cojanco 1 y 2. También trabajan en el desvío del Tumiguina, que costará 80 mil dólares. Según Rivera, la factura completa la pasarán a la empresa Petroecuador.

Aún se indagan las causas...

Luego del derrame, se instauraron dos procesos judiciales, uno para determinar la responsabilidad y otro por la remediación. En los dos aportaron el Ministerio del Ambiente y Fundación Natura. No obstante, las indagaciones avanzan lentamente.

La razón para la demora es que los demandantes deben pagar los peritajes. Por ejemplo, se debía enviar el tubo a EE.UU. para que se determine si la causa de la rotura fue la presión de la maquinaria del OCP o la falta de mantenimiento del Sote. Sin embargo, no existen datos porque la información de este proceso es reservada.

 

Fuente: http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=67693

 

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