Otro misionero amplía detalles sobre la matanza en la Amazonía





Diario El Comercio, edición digital

Quito, 1 de Junio de 2003




Redacción Puyo.


Nueve guerreros huaoranis mataron alrededor de 20 indígenas del clan de los taromenani motivados por una venganza familiar. La versión fue confirmada ayer por el misionero capuchino de origen español Juan Carlos Andueza, quien mantiene contacto con el pueblo huaorani.

El sacerdote ingresó al sitio de la matanza y recibió el testimonio de los indígenas, los cuales le explicaron que en "1993, un grupo de jóvenes guerreros ingresó pacíficamente al territorio de los tagaeris, con el propósito de conocer a esta tribu que no tenía contacto con ninguna otra persona, indio o blanco mestizo".

El padre Andueza confirmó además que en aquel entonces los tagaeris se percataron de la presencia de los huaorani y huyeron a la selva virgen, sin embargo una de las mujeres de esta comunidad que incluso estaba embarazada no pudo desplazarse con sus familiares.

Los huaorani llevaron a la mujer tagaeris con ellos, para hacerle conocer su comunidad, en donde recibió buen trato e incluso regalos. En este lugar permaneció 10 días, luego de los cuales regresó a su lugar de origen. Una vez que dejaron a la mujer tagaeris y emprendieron regreso a su hogar, los huaorani fueron atacados por los tagaeris. Como producto de los enfrentamientos Carlos Omene falleció. Según el relato del padre Andueza, los huaorani prometieron venganza, aunque no especificaron cuándo ni dónde. Al parecer la viuda de Carlos Omene mantenía latente el dolor de la muerte de su esposo, al igual que un hermano del guerrero fallecido a quien se le conoce como Nigua Omene.

Esto motivó que nueve guerreros huaorani ingresen a los territorios tagaeris. Navegaron un día por el río Tigüino hasta cerca del río Curaray, en las inmediaciones de las poblaciones de Pabacachi y Sandoval.

Allí atacaron a la población de la comunidad que supuestamente había matado a Carlos Omene, ejecutando a cuatro hombres, ocho mujeres y ocho niños, el resto de la población huyó desesperada hacia el interior de la selva virgen.

Según las explicaciones que recibió el misionero de los indígenas, los huaorani no se percataron de que los tagaeris que al parecer mataron a Omene ya no estaban en este sitio.

En su lugar se encontraban los habitantes de la comunidad de los taromenani. Los tagaeris se habían marchado antes debido a que quedaban muy pocos y además son nómadas.

El misionero mencionó que los huaorani no tienen mucha noción de que la muerte de uno de los suyos no se debe cobrar con el asesinato de los tagaeris, de ahí la explicación de porqué se produjeron tantas muertes en el clan taromenani.

Los guerreros huaorani utilizaron lanzas. Luego de la matanza huyeron hacia la selva, cada uno por distintos senderos, entonces se guiaron con los disparos de sus escopetas para volverse a juntar y regresar a su comunidad, reseñó el sacerdote Andueza.


FF.AA. no ingresará.-

No habrá una inspección. Una fuente militar señaló que ni las FF.AA. ni la Policía ingresará a la zona, para evitar conflictos con los huaorani, quienes se oponen a la presencia de la Fuerza Pública.


http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=62691






 
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