La participación de Pachakutik en el gobierno

Editorial

Boletín ICCI-ARY Rimay, Año 5, Nº 50

Quito, mayo del 2003

Ya todos sabemos que el gobierno del Crnel. L. Gutiérrez es neoliberal, que se acerca más a una dictadura civil militar, de corte populista y que por tanto está gobernando para el servicio de los más ricos con apoyo de los EE.UU.; también conocemos que los problemas y las contradicciones sociales de nuestro país siguen agudizándose diariamente.

Ahora el reto es analizar o evaluar la participación del Movimiento Indígena dentro de este gobierno, en especial de la CONAIE y de Pachakutik. Deberíamos conocer, por ejemplo, ¿en qué contexto socio-político se dio esta alianza entre militares y ciertos grupos sociales? ¿A quién representan y qué proyecto sostienen los militares y aquellos grupos sociales? También deberíamos saber cuáles fueron los acuerdos que sellaron esta alianza entre Pachakutik , Sociedad Patriótica y el Movimiento indígena? ¿cuál ha sido el proceso, los avances, estancamientos o incumplimientos de tales acuerdos? Y cuáles son y serán sus efectos a corto, mediano y largo plazo para el Movimiento Indígena?, en definitiva tenemos que revisar el comportamiento político del Movimiento Indígena y de Pachakutik en esta alianza política.

En cuanto al contexto socio-político, hay que tener presente que antes de las últimas elecciones presidenciales, el Ecuador ha venido atravesando una profunda crisis de representación política y de gobernabilidad, cuyos responsables directos de la crisis han sido determinados partidos políticos como el PSC, DP, ID y el PRE que han gobernado y ciertos grupos de poder económico, especialmente, aquellos que se hallan vinculados a la banca privada y del Estado. La característica constante de todos estos gobiernos ha sido la aplicación de una política neoliberal, caracterizada por el impulso de las privatizaciones, la eliminación de los sindicatos, la dolarización de la economía, el apoyo económico a la banca privada, la eliminación de subsidios, etc.; en oposición a la aplicación de estas políticas antipopulares, la CONAIE ha jugado un rol político decisivo para la caída de los gobiernos de Abdalá y Mahuad, sus levantamientos se han convertido en la expresión del descontento y la frustración del pueblo ecuatoriano, también han significado un espacio de fuerza y representación política para el Movimiento Indígena y para todos los sectores sociales explotados, dado que los levantamientos han obligado a los gobiernos de turno a dialogar y a escuchar las demandas de los más pobres y en muchos casos han obligado a modificar sus políticas, realizando algunas concesiones de carácter social.

Si empezamos a mirar de cerca la alianza 3 -18, tenemos que ver cómo nace, quienes son y qué fines políticos y sociales persigue Sociedad Patriótica. Al respecto, podemos plantear que uno fue el discurso y la acción del grupo de militares que participaron en el levantamiento del 21 de Enero del 2001 en contra de J. Mahuad, en el que se aliaron coyunturalmente a la CONAIE y a ciertos movimientos sociales, pregonando un descontento del rol de la cúpula de las Fuerzas Armadas y de los partidos políticos de derecha frente a la corrupción del capital bancario, financiero e internacional comprometido con el Ejecutivo de aquel entonces; en este sentido se podría decir, que algunos militares que participaron en una etapa de aquel levantamiento indígena, asumieron un discurso postizo en contra del neoliberalismo, probablemente por la presión de los mismos sectores activos en la lucha social. De otro lado, hay que tener presente que este levantamiento indígena con adhesión de los militares generó una gran expectativa de transformación real y profunda de la sociedad ecuatoriana, parecía que al fín se viraba la tortilla y se empezaba a consolidar un poder y un gobierno desde los sectores más explotados y marginados históricamente, pero no fue así, al final pudo más la derecha y volvió a controlar su poder con ayuda de la burguesía costeña y con apoyo del gobierno de los EE.UU.

Otro momento importante de Sociedad Patriótica fue la primera vuelta de la campaña electoral, en donde junto con la alianza logra sostener un discurso en contra del Plan Colombia, ALCA, Deuda externa, combate a la corrupción, etc., es decir, logra mantener la imagen y la fuerza del 21 de Enero, manteniendo como propuesta central la posibilidad de impulsar un gobierno del pueblo en contra del neoliberalismo. Pero ya en la práctica ¿qué ha ido pasando? Lo cierto es que el Gobierno de L. Gutiérrez ha firmado la carta de intención con el FMI, esto ha traído como consecuencia el alza de los precios de los combustibles, los productos de primera necesidad y los servicios (transporte, tarifas eléctricas, etc.); todo esto con apoyo incondicional de los EE.UU. Entonces, ¿qué pasó con las promesas y los discursos del 21 de enero y la primera vuelta electoral? Nada, no pasó nada, todo volvió a lo mismo. Los militares no colgaron sus cascos ni cambiaron su ideología y dependencia a la clase dominante, al contrario, se reactivó el carácter subordinado del rol de las Fuerzas Armadas frente al Ejecutivo, siguen con su discurso de velar por el orden interno con sendos mecanismos de inteligencia e infiltración en el Movimiento indígena y en los movimientos sociales, a fin de neutralizar y eliminar la oposición y crítica al gobierno.

En el otro lado de la alianza está La CONAIE, Pachakutik y dentro de este, cierto grupo de individuos sin ninguna base social, que algunos han venido de la Coordinadora de Movimientos Sociales. Entonces veamos en primer lugar, ¿quiénes firman la alianza y por qué se firma con los militares? En principio recordemos que Pachakutik es una instancia de la CONAIE, encargada de llevar adelante una lucha política estratégica del Movimiento Indígena y de los movimientos sociales dentro de la democracia formal o dentro de juego de la democracia burguesa, a través de su máxima expresión que es el proceso electoral para elegir todas las dignidades.

Al respecto tengamos presente, que la CONAIE vivió un conflicto interno, por un lado soportó la presión permanente de Antonio Vargas y de un cierto grupo de indígenas desertores de la CONAIE que lo siguieron y que se cobijaron bajo las filas de los Amauta Jatarí (evangélicos) para ser postulado como candidato presidencial. Por otro lado estaba la candidatura de Auki Tituaña con más apoyo organizativo y con más opción popular. Ante esto la CONAIE, para no quedar mal con la candidatura de Antonio Vargas, de no postularlo oficialmente como CONAIE y Pachakutik, decidió no ir con candidatos indígenas para las elecciones presidenciales ni para la vicepresidencia de la República. Esta resolución trajo algunas consecuencias, en primer lugar cerró toda posibilidad para que Auki Tituaña como real representante del Movimiento Indígena quedara fuera de la lucha electoral; luego dio paso para que Pachakutik buscara una alianza política con otras fuerzas electorales como León Roldós, ID y con Sociedad Patriótica. Ante este hecho, el Comité Ejecutivo de Pachakutik, y sus respectivas Asambleas nacionales, junto con la CONAIE y el ECUARUNARI legitimaron la Alianza entre Pachakutik y Sociedad Patriótica.

Luego de que se firma el acuerdo de Alianza entre Sociedad Patriótica y algunos miembros del Comité Ejecutivo de Pachakutik, se firmaron algunos puntos, entre los que podemos resaltar:

  1. Ratificar la Alianza 3-18 en los términos iniciales básicos de ejercer un gobierno democrático, en base a políticas económicas y sociales que fundamenten las bases de un nuevo modelo de desarrollo nacional socialmente justo, económicamente viable y ecológicamente sustentable y la construcción de un Estado Plurinacional.
  2. Desarrollar un programa que permita el acuerdo democrático, la unidad y el desarrollo nacional basado en el fortalecimiento de la producción, la generación de empleo, el insentivo a las exportaciones y a la competitividad del país a través de una política monetaria que favorezca el crecimiento económico y la distribución equitativa de la riqueza.
  3. Establecer una política soberana de comercio y relaciones internacionales, buscando la integración andina y de América Latina y una posición consensuada entre los países de la región sobre el ALCA. La OMC, la deuda Externa y Plan Colombia, etc.

Ante estos acuerdos firmados ya sabemos que el gobierno no ha hecho nada y que más bién se ha entregado a los grandes intereses económicos nacionales e internacionales traicionando al pueblo que lo eligió. Pero, ¿qué ha hecho Pachakutik al respecto? Hay que señalar, en primer lugar, que Pachakutik no contó con un programa de Gobierno consensuado entre sus propias filas y la CONAIE, tampoco contó con cuadros político-técnicos que salgan de un proceso seleccionados por sus bases; al contrario, muchas de las nominaciones han sido puestos a título individual por algunos miembros del Comité Ejecutivo que no tienen ninguna base social. Por otro lado, hay que tener presente que Pachakutik entra en esta alianza debilitado políticamente; esto es, sin un proceso de coordinación política con la CONAIE, el ECUARUNARI, CONFENIAE y CONAICE, debido a que primaron más los intereses individuales por captar puestos burocráticos dentro del gobierno por parte de algunos miembros del Comité Ejecutivo y lo propio podríamos decir, de varias de las dirigencias provinciales, que han dejado de lado el proceso de fortalecimiento organizativo con las bases, los poderes locales, etc. Y más bién, están en un franco proceso de desmantelamiento organizativo.

La dirigencia de Pachakutik, al calor del triunfo electoral asumieron con aire triunfalista un error táctico al sostener públicamente que “somos poder y gobierno”, cuando en la práctica concreta Lucio Gutiérrez, su familia, la burocracia civil militar y el frente económico se entregaron en cuerpo y alma al Fondo Monetario Internacional y por tanto entregaron el verdadero ejercicio del poder y del gobierno sobre los ecuatorianos a una agencia financiera internacional, es decir, ¿cómo podemos ser poder y gobierno, cuando las decisiones están en otras manos?; además, ¿cómo podemos decir que somos gobierno si a los funcionarios de Pachakutik se les aisla de las decisiones fundamentales, se le reduce el presupuesto al M.A.G., a la Subsecretaría de Desarrollo Rural, se limitan funciones premeditadamente y no se han cumplido la mayoría de los acuerdos firmados en las provincias y a nivel nacional. Estos hechos más bién denotan la práctica selectiva y excluyente del gobierno con el Movimiento Pachakutik, al mismo que lo ha reducido a una mera práctica administrativa y formal y, políticamente, ha buscado legitimarlo dentro del sistema neoliberal, y de su parte Pachakutik, sino revisa su accionamiento político con el gobierno corre el riesgo de estar legitimando esta sociedad capitalista y la construcción de este Estado-Nación burgués.

Fuente: http://icci.nativeweb.org/boletin/50/editorial.html

 
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