Somos pilar fundamental del movimiento indígena: entrevista a dos mujeres de la dirigencia indígena





Amparito Suárez

Rikcharishun - Boletín de la Ecuador Kichwa Llaktakunapak Jatun Tantanakui (ECUARUNARI)

Quito, 8 de marzo de 2003




Entrevista a Tamia Cabascango.-

¿Cómo se involucró en el movimiento indígena organizado?

Desde muy joven, a los 14 años fui dirigente de mi comunidad de base, luego fui integrándome más y participé en la constitución de mi organización zonal, luego me encargaron la dirigencia de la mujer de la organización provincial y por último estuve como dirigente del pueblo Kayambi un año más.

¿Cuáles son los logros más significativos que recuerde haya impulsado ECUARUNARI?

La principal reivindicación alcanzada, con la participación de todas las organizaciones de base es el reconocimiento de los derechos indígenas en la Constitución Política del Estado. El hecho de ser reconocidos como pueblos y nacionalidades indígenas, cuando durante 500 años no querían reconocernos ni siquiera como personas, ha sido trascendental para nosotros.

Para usted, ¿qué ha significado ECUARUNARI para nuestro país?

Yo pienso que ECUARUNARI ha cumplido un papel protagónico y no es por desmerecer a otras organizaciones regionales, pero ECUARUNARI ha sido el pilar fundamental, la impulsora de lineamientos políticos e ideológicos que han permitido cambios en la vieja estructura nacional.

Y en adelante, ¿cuál debería ser la orientación de esta organización?

Creo que hombres y mujeres indígenas debemos continuar tomando espacios desde los poderes locales hasta llegar a la presidencia de la República, pero trabajando transparentemente y aprovechando los espacios ya conquistados en beneficio no solamente de los pueblos y nacionalidades indígenas sino de todos los sectores sociales.

¿Tiene alguna anécdota de su participación al interior del Movimiento Indígena?

La principal anécdota es que los dirigentes participamos con plata y persona, sacrificando y entregando todo nuestro tiempo a la organización, dejando a nuestras familias, aplacando el hambre y el frío y por lo general sin sueldo, así hemos contribuido al proceso organizativo de nuestro movimiento.



Entrevista a Tamia Porate.-

Tamia Porate, Carmelina, como la conocen aún muchas de las compañeras, ha sido testigo de la larga e importante trayectoria de ECUARUNARI en sus tres décadas de vida

¿Cómo fue la participación de la mujer desde que se inició ECUARUNARI?

Los indígenas nos organizamos desde los años 45, pero no específicamente como una organización de mujeres, sin embargo nosotras acompañamos el proceso desde su inicio y entonces se destacan compañeras como Lorenza Bimañay, Dolores Cacuango, Tránsito Amaguaña, entre muchas otras.

¿Cuándo se crea la dirigencia de la mujer de ECUARUNARI?

En 1980 el ECUARUNARI hizo una primera reunión de mujeres de la sierra en Imbabura fruto de esa participación un año más tarde logramos hacer un primer congreso de mujeres indígenas, allí nombramos a Josefina Lema como dirigenta provincial de mujeres y tres años más tarde, fui nombrada como la primera dirigenta de mujeres de ECUARUNARI.

¿Cuál fue su trabajo al frente de la dirigencia de la mujer?

Entonces no existían responsables de las mujeres en ninguna organización provincial miembro de ECUARUNARI y me tocó visitar cada una de las organizaciones para lograr que se vayan integrando a las mujeres en cada una de las organizaciones.

¿La mujer indígena ha ido conquistando espacios dentro del Movimiento Indígena Organizado?

Pienso que sí, al principio no fue fácil porque nosotras también pensábamos que las mujeres solo teníamos que estar en la casa cuidando a los hijos, viendo al marido, trabajando el campo y cuidando a los animales, pero despertamos y entendimos que era importante capacitarnos, inclusive para poder educar mejor a nuestros hijos y ayudar a nuestros maridos.

¿Podríamos afirmar que se ha logrado un cambio cualitativo?

Sin duda que sí, pues hace algunos años estábamos llenas de temores, no podíamos conversar ni entre nosotras mismas por temor a nuestros maridos, pero empezamos a formarnos y esto nos permitió exigir una participación igualitaria en cada una de las organizaciones.

¿Tiene algún recuerdo especial de su participación en el movimiento indígena?

Bueno recuerdo que al principio tuve muchos problemas con mi familia ya que por mi militancia en la organizaciones debía viajar y en muchas ocasiones dormir fuera de la casa, esto fue mal visto y me acusaron de estar dañando a la familia, incluso un tío me pegó y la comunidad comenzó a verme mal. Los inicios fueron duros, pero finalmente han entendido que las mujeres debemos ser más activas; ahora en mi comunidad hay muchas mujeres que dicen que quisieran que sus hijas sean como yo y eso para mi es una reivindicación importante.

¿Porque debe luchar en este momento la mujer indígena?

Por una participación igualitaria y justa, porque si hablamos de un estado plurinacional este debe ser tanto para hombres como para mujeres indígenas.







 
Llacta!    Portada |  Organizaciones |  Comunicados |  Noticias