Responsabilizan a campesinos del robo de tuberías de oleoductos en desuso





Fuente: Agencia Informativa Pachacámac

Quito, 15 de julio de 2002




Tubos del Oleoducto Transecuatoriano son desprendidos de la red. Este material está siendo vendido a empresas camaroneras de la Costa.


En el Ecuador, provincia de Sucumbíos, a unos 250 kilómetros al Nororiente de Quito, miles de tubos pertenecientes al oleoducto secundario Transecuatoriano y otros que han sido abandonados por compañías petroleras extranjeras asentadas en el Oriente, están siendo hurtadas por sujetos no identificados, según campesinos y trabajadores petroleros.

Las primeras investigaciones realizadas determinan que la tubería ha sido desprendida de las redes que otrora alimentaban al Oleoducto Transecuatoriano desde pozos y válvulas que en su mayoría se mantienen cerrados por haber cumplido con su vida útil.

Se conoció que las compañías petroleras apuntan a involucrar a los campesinos de ser quienes están detrás de estos actos ilícitos. Pero para la vocera de Acción Ecológica, Alexandra Almeida, no es sino una maniobra más de Petroecuador para desentenderse de su responsabilidad respecto a la aplicación de planes de abandono y de las indemnizaciones que deben pagar a los finqueros y nativos por los daños causados a sus tierras.

Alexandra Almeida, cree que los lugareños son incapaces de comercializar los tubos ya que no cuentan con los suficientes ingresos económicos para contratar trailers y transportarlos a la Costa, ya que la mayoría de este material supuestamente va a parar en manos de las camaroneras, principalmente de la provincia de El Oro.

"Estos actos delictivos han ocasionado hasta el momento el derrame de cientos de barriles de crudo, con la consiguiente contaminación, no sólo de ríos y terrenos cultivables sino de reservas naturales", alerta la vocera ecológica.


Responsabilidad de las petroleras.-

De acuerdo con las normas establecidas por el Ministerio de Energía y Minas, una vez que los pozos y válvulas son cerradas las petroleras encargadas de la explotación deben levantar todos los materiales utilizados y emprender actividades tendientes a recuperar, en lo posible, tanto la flora como la fauna de la zona. Pero, la mayoría de empresas extranjeras y la nacional no cumplen con estas reglas establecidas.

Desde inicios de este año se han registrado varios derrames debido a lo vetusto de las instalaciones petroleras, así como por el inhabilitamiento de muchos pozos, permitiendo que los ladrones corten ciertos tramos de la tubería, ocasionando el derrame de pequeñas cantidades de crudo a lo largo de las vías.

A decir de Almeida, Petroecuador no está totalmente al tanto de lo que ocurre en los oleoductos secundarios, "principalmente con el robo de la tubería, ya que por varias ocasiones bombearon el crudo sin percatarse que estaba cortado", denuncia la ecologista.

Producto del robo de los tubos, se ha contaminado los esteros que es el sitio de donde sus habitantes utilizan el agua tanto para el consumo humano como para el aseo personal.


Negligencia.-

Muchos de los oleoductos secundarios han sido reactivados por Petroecuador, sin ninguna inspección previa, ocasionando el derrame de cientos de barriles de petróleo o del agua de formación, contaminando extensas zonas agrícolas o reservas faunísticas, sin que hasta el momento la empresa petrolera nacional haya hecho algo para recuperar las tierras afectadas.

Acción Ecológica, miembros de la Comunidad Cofán Dureno y varios periodistas, tras realizar una inspección en el kilómetro 22 de la vía Guanta, en la provincia de Sucumbíos, el pasado 28 de junio, constataron no sólo el robo de la tubería sino el derrame de aproximadamente 300 barriles de crudo, en seis horas de bombeo.


En mano de las autoridades.-

El informe que ha sido entregado, tanto al ministro de Energía y Minas, Pablo Terán, como a la ministra del Ambiente Lourdes Luque, establece que desde agosto del año pasado, en el campo petrolero Guanta 10 empezaron a registrarse el robo de tuberías, lo cual provocó una serie de pequeños derrames a lo largo de la vía. "La empresa responsable de la operación de este campo ha hecho caso omiso de estos derrames y no ha tomado medidas serias para evitar estos hechos que siguen ocurriendo", destaca el documento.

Los campesinos y nativos damnificados se quejaron que por concepto de indemnización la empresa ha ofrecido a los afectados 100 dólares por los cultivos perdidos y 80 dólares por los peses muertos, por lo que éstos han amenazado con instaurar una demanda legal en las Corte Superior de Justicia de Lago Agrio, por daños y perjuicios. "Serán los peritos quienes determinen el monto de las indemnizaciones", dijo un dirigente Cofán.

Al final, son miles de barriles derramados en la Amazonia ecuatoriana. La mayoría de empresa explotadoras del crudo, por lo general ofrecen enmendar los daños causados a la naturaleza incluida al hombre como parte de ella, pero son pocos aquellos que han cumplido, quedando en el olvido y la impunidad los cientos de casos de contaminación que bien pueden ser considerados de lesa humanidad.


Cristóbal Rodríguez
Agencia Informativa Pachacámac






 
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