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Quito, 20 de junio de 2002
Fuente: Altercom
A las diez de la mañana del 19 de junio, un grupo de 15 ambientalistas italianos compuesto por una parlamentaria, la presidenta del Partido Verde, delegados de Ongs y corresponsales de los principales periódicos de ese país europeo, se tomaron pacíficamente las oficinas del Ente Nazionale de Idrocarburi (ENI), transnacional petrolera que en Ecuador se denomina AGIP, y que además de operar en la Amazonia ecuatoriana es parte del Consocio OCP que construye el nuevo oleoducto de crudos pesados. Junto a los italianos se encuentran ecuatorianos vinculados a Acción Ecológica y a la organización indígena CONAIE.
El grupo se encuentra visitando Ecuador para observar los impactos socio-ambientales de OCP. Durante su estancia se reunieron con autoridades y pobladores afectados a lo largo de la ruta, donde constataron, según su comunicado:
- Malas prácticas de construcción, que incrementan los impactos ambientales del proceso y no respetan los términos de estudios y planes de manejo ambiental.
- Violaciones a los derechos humanos de los finqueros a lo largo de la ruta, mediante amenazas y presiones para la firma de los acuerdos con el consorcio, y la represión violenta de los que se han opuesto a la obra, a través de fuerzas policiales dependientes directamente del OCP.
- Amenazas contra áreas naturales frágiles, como la zona del cerro Guarumos.
- Impactos de la explotación petrolera en la Amazonia ecuatoriana, lo que anuncia la grave amenaza de la incorporación de nuevas áreas a la extracción de crudo.
Una campaña en contra de la violación de los estándares internacionales de respeto a los derechos humanos y ambientales por parte de la constructora del oleoducto, fue lanzada en Porto Alegre, durante la realización del Foro Social Mundial, para sensibilizar a entidades financieras de Alemania (Westfalia) y de Italia, como el Banco Nacional de Trabajo y el petrolera ENI, con el fin de que se desvinculen de la cuestionada obra.
Campesinos de la Red Amazónica continuan su lucha.-
También los campesinos miembros de la Red Amazónica de afectados por el OCP, dieron a conocer desde la provincia de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, que más de un centenar de habitantes de la zona, incluídos infantes y mujeres, han paralizado nuevos puntos de la ruta de construcción del oleoducto de crudos pesados a la altura de los kilómetros 34 y 45 de la Vía Lago Agrio - Quito. Denunciaron que son permanentemente agredidos y hostigados por un grupo paramilitar que se autodenomina "Policía Especial OCP".
Los directivos del consorcio OCP han cerrado completamente los diálogos con los finqueros y pobladores reclamantes, lo que ha motivado el cierre de las obras desde hace ya 30 días.
El dirigente de la Red Nelson Alcívar llamó a movilizar las fuerzas solidarias en los países amigos y "sobretodo en Europa, Canadá y EEUU, para condenar los actos violentos de la OCP contra la población afectada y sus terrenos, así como la complicidad del gobierno ecuatoriano".
Alcívar dijo que la acción solidaria de los líderes y activistas italianos es altamente apreciada por la población amazónica.
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